Las mentiras de ellas sobre el sexo / Sexo con Esther

Las mentiras de ellas sobre el sexo / Sexo con Esther

'No veo pornografía' y 'solo fantaseo con mi pareja', algunas de las más mentadas.

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23 de enero 2016 , 06:25 p.m.

Ser absolutamente francos en el sexo es imposible. El tabú, la mojigatería y una tendenciosa proclividad a exagerar los éxitos y a negar el fracaso facilitan las recurrentes mentiras en la cama. (Además: Lo que no debe faltar bajo las sábanas)

En el caso de las mujeres, estas también son recurrentes; de hecho, no hay ninguna que no haya dicho por lo menos una.

Son tan frecuentes que algunas aparecen listadas por distintas publicaciones. De ellas retomo algunas que hacen parte de las más comunes. (Lea: Unos cuernos virales)

Menciono para empezar la manida frase “yo no me masturbo”. Esa sí que es una falacia. Desde los años 50 el clásico estudio de Kinsey concluyó que casi el 60 por ciento de nosotras recurrimos a esta práctica de manera frecuente. Y qué tal eso de que “cuando pienso en sexo, alucino solo con mi pareja”.

Nada más falso si nos atenemos a una referencia europea que señala que el 90 por ciento de las mujeres tienen fantasías sexuales, la mayoría de las veces con personas distintas a sus compañeros de catre. (Lea: Denle al sexo el lugar que se merece)

Claro, si se hiciera una encuesta sobre la mentira más grande que las mujeres decimos en la cama, todos coincidirían en decir que “todos mis orgasmos son reales” es la peor de todas. Digámonos la verdad: eso ya no lo cree nadie.

Las estadísticas son claras: en el más optimista de los escenarios, señalan los estudios, solo uno de cada cuatro polvos femeninos terminan en orgasmos, lo que no se compadece con los gritos y gemidos de casi todas.

Por la misma vía de la incredulidad que generan muchos orgasmos femeninos, va el cuento de que las emparejadas tienen encamadas diarias. Un estudio de la ‘National Survey of Attitudes and Life Style’ demostró que las casadas tienen, en el mejor de los casos, un polvo semanal en promedio. Y pare de contar. (Además: ¡Qué buen regalo un consolador!)

Y qué me dicen de la cara de indignación que ponen muchas ante la sola mención de la pornografía; es más, niegan a rajatabla haber visto siquiera por accidente una escena de sexo explícito. Pues no creo que todas ellas estén por fuera de ese 55 por ciento que manifiesta que por lo menos una vez al mes le echan un vistazo al tema, por cualquier medio.

La otra, que es bien traída de los cabellos, es esa de los orgasmos simultáneos con sus parejas; si hay algo de difícil coincidencia es justo eso. Los hombres y las mujeres, eso lo sabemos todos, tenemos ritmos distintos en la cama...(Lea: ¿Con pelos o sin ellos?)

Aunque cada vez hay más mujeres que recurren a juguetes sexuales, muy poquitas admiten siquiera conocer un vibrador, aunque sí lo tengan y lo usen de manera regular.

Claro que el tema pertenece a la intimidad de cada quien, pero la verdad es que nada se saca con negarlo. ¿Acaso es malo? Solo les dejo este dato: estudios indican que, por ejemplo, en algunas regiones de Europa, ocho de cada diez mujeres usan juguetes sexuales. (Lea: Al fin: ¿cuánto sexo es suficiente?)

Dejo para el final la que más risa me causa: “Desde que me casé contigo tengo más sexo que cuando andaba soltera”. Falso. No hay estudio que no señale que los solteros tienen más polvos en promedio que los emparejados. Ahí les queda para que se rían un rato.

ESTHER BALAC
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