La tumba de Cárdenas

La tumba de Cárdenas

Mauricio Cárdenas anuló la posibilidad de ser candidato conservador a presidente.

notitle
16 de enero 2016 , 08:25 p.m.

Siguen en su burbuja palaciega, nadando en prepotencia y distanciados de la calle. Confundieron el ensordecedor clamor nacional contra la venta de Isagén con una rabieta uribista y lo despreciaron. Ahora pensarán que en un país que tritura noticias y donde el escándalo de hoy queda sepultado por el de mañana, pronto se apagará la controversia. No pueden estar más equivocados.

La gente lo ha sentido como un atraco al patrimonio nacional, como una abusiva exhibición de poder, y no lo olvidará pronto.

Mauricio Cárdenas, que ya fue cadáver cuando lo de Dragacol y tuvo la habilidad de resucitar, sufrirá su segunda y definitiva muerte política. Anuló la posibilidad de ser candidato conservador a Presidente.

El problema para Santos y su ministro de Hacienda, además de la falta de razones lógicas para deshacerse de Isagén, es que generan desconfianza. Recurren con tanta frecuencia a argumentos simples y falaces que no resultan creíbles. Esta vez ni siquiera convencieron a buena parte de los suyos.

Las explicaciones que prodigaron los principales defensores del despojo, lejos de convencer, acrecentaron las dudas y el enfado colectivo. Lo único claro es que la plata irá a una tula que manejarán el dueño de la chequera y su ministro. Aunque al principio se dijo que financiaría 25 proyectos de las 4G, no lo tienen definido.

La perla se la escuché en Blu a Juan Martín Caicedo, presidente de la Cámara Colombiana de Infraestructura. A la pregunta de que concretara las autopistas, respondió: “La Cúcuta-Pamplona”. Guardó silencio un instante y agregó: “Pamplona-Cúcuta”. Un alivio saber que los que vayan podrán volver.

Y las informaciones sobre los canadienses no ayudan al Ministro. Leí en ‘La República’: “Desde hace 14 años y bajo el liderazgo de Bruce Flatt, la columna vertebral (de Brookfield) ha sido estar listos para ‘acechar a la presa’ cuando nadie más quiere. Así logra comprar activos muy rentables a bajos precios”. En Colombia, desde luego, coronaron. Por 2.200 millones de dólares se quedaron con un bien estratégico que revenderán con altas ganancias más adelante.

Cabría preguntar a Santos y Cárdenas en qué quedaron los resultados de los viajes a China, Gran Bretaña, Alemania, entre otras naciones. Aseguraban que se morían de ganas de participar en obras e inversiones en nuestro país, y a la hora de la verdad no asomaron la nariz. Con un peso superdevaluado, que beneficia a los extranjeros que pagan un 40 por ciento menos por lo mismo, Isagén solo tuvo un interesado.

Unos europeos, expertos en privatizaciones, me dijeron el viernes: “Que en una subasta pública solo puje un operador puede dar lugar a pensar que todo estaba pactado en la sombra”. “Que compren la empresa por el precio base es signo de mala gestión y genera pérdidas al país al no haber puja. Deberían haber rediseñado la operación, atraer varias empresas y abrir de nuevo la subasta”.

Aunque lo ideal, dicen, sería que el Estado no venda a extranjeros una compañía rentable de un sector estratégico, con el fin de financiar a privados. Cárdenas no es consciente, pero está políticamente acabado.

NOTA. Gran mensaje de austeridad del Palacio de Nariño: gastaron 600 millones en cortinas de seda. Explicaron que las relaciones diplomáticas y comerciales con otros países dependen de la buena imagen de Palacio. De pronto solo los canadienses las admiraron.

SALUD HERNÁNDEZ-MORA

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.