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Gobierno de Macri se lleva por delante a la república: Víctor Morales

Gobierno de Macri se lleva por delante a la república: Víctor Morales

El periodista uruguayo-argentino habló con EL TIEMPO sobre su despido de Radio Continental.

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Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
15 de enero 2016 , 08:50 p. m.

Esta semana fue noticia en Argentina el despido de Radio Continental del periodista Víctor Hugo Morales, a quien a menudo se lo identificó con el kirchnerismo.

La abrupta salida de Morales se enmarca en los sucesos más llamativos del gobierno de Mauricio Macri, caracterizado por un borrón y cuenta nueva.

EL TIEMPO habló con este protagonista de los medios para conocer su versión de los hechos.

Usted acaba de ser despedido de Radio Continental con unos alegatos de incumplimiento de sus labores. Usted ha asegurado que se trata de censura por parte del gobierno de Mauricio Macri. ¿Por qué afirma usted esto?

En este momento, en la Argentina tenemos un gobierno que se lleva por delante la república, en función de designar jueces de la Corte Suprema de Justicia por el propio Presidente sin pasar por el Congreso. Ataca a la democracia porque al no pasar por el Congreso y emitir cientos de decretos de necesidad de urgencia (DNU) es también llevarse por delante la democracia. Eso, más todos los elementos que hacen a la configuración económica que le dan a este gobierno; el miedo, concretado en realidad, de los empleados estatales que han sido despedidos en función de lo que piensan.

Un gobierno que, además, tiene un manejo absoluto y total de la pauta publicitaria. Todo esto determina un estado de cosas para que, conscientes de esto, las emisoras actúen con una persona del perfil periodístico mío. Se configura un elemento muy fuerte para que yo, y la gente que es observadora directa de lo que está pasando en Argentina, pensemos que se trata de un ataque a la libertad de prensa.

¿Cómo explica usted que no le hayan avisado con antelación?

A veces las empresas son demasiado antipáticas, hieren no solamente el bolsillo del trabajador, sino también su dignidad. No reparan en eso. No tenía nada que perder la radio. Me hubieran dicho “esta tarde, después de que haga el programa, pase por la oficina, pero lo vamos a echar, vamos a prescindir de usted. Haga el programa que quiera, diga lo que quiera”. Esa es la grandeza que un medio puede tener. Y un profesional del micrófono que está referido a un contrato ético con la parte de la sociedad que lo escucha, ¿qué puede hacer que no sea decir las cosas que igual va a decir en otros medios? En consecuencia, es una torpeza inadmisible.

Macri ha asegurado que su gobierno no tiene nada que ver con ello...

Imagine que ante la pregunta de si me echaron porque él ha tenido influencia en esto, dijera “sí, sí, hemos sido nosotros los que lo hemos echado”. Esa pregunta que le hicieron sin la contrapregunta es parte del periodismo que se puede consumir en Argentina. ¿Cómo podría Macri responder? “Jamás nos vamos a meter en decir qué periodista trabaja o no trabaja”. Cualquiera de los que estaban allá no le dijo “perdóneme, ¿cómo puede decir eso? Si lo primero que ustedes han hecho es terminar con (el programa de TV) 678 y los conductores de los programas de Radio Nacional?”. Entonces sí tendría que haberse hecho la verdadera pregunta: “¿Ustedes cómo explican, teniendo en cuenta la actitud que han tenido con los medios públicos, que aquellos medios privados, supuestamente privados, que dependen de la pauta publicitaria, actúen de la misma manera?”.

Macri aseguró que usted mintió mucho acerca de él. ¿Qué piensa de esto?

Que mis afirmaciones son ciertas. Me enteré en esa rueda de prensa de que con Macri ya no tenemos la relación cordial de antes. Esto se rompió cuando mintió y cuando, tomando las palabras de Héctor Magnetto, dueño del Grupo Clarín, que es la mafia periodística que ha ungido a Macri como presidente, ha querido construir de mi persona un referente que es poco menos que político. Antes de que Macri dijese eso, yo, de cara a una multitud que había ido a respaldarme nada menos que a la plaza de Mayo, estaba señalando algunas de las divergencias que me había permitido tener con el gobierno anterior, con lo cual es imposible que se me pudiera señalar como un hombre de un sesgo absolutamente kirchnerista.

¿Se podría trazar una línea entre lo que le pasó al programa de TV Pública 678 con su cierre y lo acontecido con usted?

Es una prolongación. Lo de 678 es algo que los medios neoliberales y sus periodistas no van a poder comprender hasta que hagan un esfuerzo. Toda la vida los periodistas han considerado que el poder más valedero es el político y por eso se sienten valientes cuando van contra los gobiernos, cuando en realidad, salvo que sea una dictadura, el riesgo no existe.

Lo que hemos aprendido de estos años es que el poder político es apenas una manifestación de los poderes que hay en una sociedad. El verdadero poder es el de las corporaciones que dominan la economía, las leyes, que son las que implantaron las normas liberales en las que se mueven nuestros países. El programa 678, puesto por el poder político estatal, estaba luchando contra ese poder real. Desde el 10 de diciembre en adelante, y tras el cierre de 678, la gente sigue teniendo de un lado el discurso de Clarín y Macri, pero ya no tiene el otro.

LUIS ALEJANDRO AMAYA
Subeditor Internacional

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