El 2015, un año agridulce para el cine colombiano

El 2015, un año agridulce para el cine colombiano

Grandes rodajes y premios internacionales contrastan con la poca asistencia a películas nacionales.

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30 de diciembre 2015 , 04:45 p.m.

El año 2015 será recordado en la industria cinematográfica colombiana como de grandes resultados en lo que se refiere a premios internacionales y a rodajes extranjeros en el territorio nacional.

El lado positivo del año lo encabezan El abrazo de la serpiente y La tierra y la sombra, ganadoras de múltiples reconocimientos, además de la llegada de filmaciones de seriados como Narcos (de Netflix) o de la película Mena, que trajo a Colombia a la estrella de Hollywood Tom Cruise.

“Para un extranjero, venir a rodar en Colombia era imaginar un mar de corrupción y de dificultades; y con lo primero que se encuentran es con un esquema de pago muy claro y con gente muy transparente”, explica Diego Ramírez, de la productora 64A Films.

La norma que facilitó los rodajes extranjeros en Colombia fue sancionada a finales del 2013, y en enero siguiente ya empezaba la producción de Los 33 en las minas de sal de Nemocón, primer filme que se realizó bajo este esquema.
La ley contempla una contraprestación para los productores foráneos equivalente al 40 por ciento en gastos de pre, pos y producción, y del 20 por ciento en rubros de hospedaje, alimentación y transporte, siempre y cuando cuenten con mano de obra colombiana. También prometió agilizar trámites y permisos, un ofrecimiento que no se ha cumplido en su totalidad.

“Creo que nos toca ajustar el mecanismo en términos de costos y de movilidad en Bogotá. Es mucho más caro rodar aquí que en Nueva York. Cualquier cambio repentino es un dolor, porque te exigen siete días hábiles”, agrega Andrés Calderón, de Dynamo.

“Rodar en Bogotá es una pesadilla (…) y es una lástima porque lo que le deja un rodaje a una ciudad pasa por los 2 millones de dólares, además de la cantidad de empleos que genera”, agrega Ramírez, cuya productora cuenta entre sus créditos la serie Escobar.

Pese a las críticas, la ley marcha: para noviembre de este año, ya se devolvieron dineros que productoras extranjeras invirtieron en ocho de los 15 proyectos que cumplieron con las condiciones y que fueron aprobados para su realización por el Consejo Nacional de las Artes y la Cultura en Cinematografía (CNACC).

Cine nacional, poco visto

Poniendo los ojos en la taquilla, la historia es otra. La masiva producción de películas en el país sigue obteniendo poca acogida entre el público.

Una cosa es mencionar las ganancias de cine en Colombia en el 2015, que pasará a la historia como un año récord, y otra, muy distinta, es la asistencia a las películas colombianas.

Los conceptos suelen confundirse y aunque hay un contundente aumento de público en general, no se pueden poner en la misma bolsa las ganancias de las películas de Hollywood (que copan el 80 por ciento de la asistencia), de las independientes y de las colombianas (que se reparten el 20 por ciento restante).

Según el más reciente informe anual de la industria cinematográfica colombiana –que presentó Cine Colombia–, la cartelera general atrajo a 56,3 millones de espectadores a salas, de acuerdo con las cifras contabilizadas hasta el 13 de diciembre, y se espera que llegue a los 60 millones al finalizar el año. Esto significa un crecimiento del 27 por ciento, comparado con los 46,5 millones de espectadores del 2014.

Tan voluminoso aumento se debe a la apertura de más salas y a los abrumadores récords de asistencia a películas como Rápidos y furiosos 7 (4,3 millones de espectadores) y al documental Colombia, magia salvaje (2,3 millones, ver recuadro).

En contraste, y en comparación con la cantidad de estrenos de películas nacionales –que pasaron de 20 en el 2014 a 37 en el 2015–, sigue faltando público para este segmento.

“Hay una enorme producción local, pero no hay dónde exhibirla. Eso hace que la taquilla no funcione y que el público que la consume se reparta en pocas salas de Bogotá y Medellín”, asegura Federico Mejía, propietario de Babilla Cine y de la sala Cinema Paraíso, en la capital.

El discurso sobre la ‘canibalización’ de los títulos nacionales y las cifras en picada se agudizó en los últimos cuatro años. Ante la preocupación, el CNACC acogió como estrategia la creación de un estímulo para los distribuidores de cine colombiano, a partir del 2016. Tal como sucede con las ayudas que entrega para producción, y cuyos dineros administra el Fondo para el Desarrollo Cinematográfico (FDC).

“Ya se está estructurando la convocatoria, que parece será por estímulo automático y que se anunciará en enero. A los distribuidores acreditados se les dará dinero para compensar su lucha y para que puedan ampliarse los espacios en las salas para la producción local”, confirmó Claudia Triana, directora de Proimágenes (Fondo Mixto de Promoción Cinematográfica).

Con una oferta general de títulos tan amplia –que pasó de 274 estrenos el año pasado a 332 en este–, la competencia y la permanencia en cartelera para lo producido en el país serán más difíciles.

Por lo pronto, en el universo cinematográfico local “se ha discutido, incluso, que la distribución de películas colombianas ya no es un buen negocio”, comenta Mejía.

“En el 2016 debemos empezar una etapa en la que hay que asimilar los nuevos hábitos de consumo del público y fortalecer los canales de promoción del cine independiente, no solamente del colombiano”, agrega Triana.

Premiadas y poco vistas

Aunque sus taquillas superaron el promedio de los títulos colombianos del año, ‘El abrazo de la serpiente’ y ‘La tierra y la sombra’ no descrestaron con su asistencia. La premiada película de Ciro Guerra acumuló 107.998 espectadores, mientras el primer largo de César Acevedo llegó a los 53.798.

Las cifras son risibles si se comparan con la larga lista de reconocimientos que cosecharon. ‘El abrazo…’ está entre las nueve preseleccionadas al Óscar, en la categoría de cinta extranjera; se quedó con ocho galardones como mejor película en distintos festivales, y fue nominada en los Independent Spirit.

‘La tierra y la sombra’ brilló en Cannes con cuatro premios, incluyendo la Cámara de Oro para su director.

Película sobre Colombia, no es colombiana

El documental ‘Colombia, magia salvaje’ se convirtió en el cuarto filme del año con mayor asistencia, con sus 2,3 millones de espectadores.

Sin embargo, la película que ideó la fundación Ecoplanet y que se materializó con recursos económicos del Grupo Éxito no cuenta con un productor local, por lo cual “no tiene los valores artísticos ni técnicos que se requieren para ser una película colombiana certificada por el Ministerio de Cultura. Sin embargo, el público la percibe como un filme nacional”, comenta la directora de Proimágenes, Claudia Triana.

En la dirección de la película estuvo el británico Mike Slee y la producción fue de la compañía británica Off the Fence.

SOFÍA GÓMEZ G.
Cultura y Entretenimiento

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