Mujeres mariposa, ahora con alma de empresarias

Mujeres mariposa, ahora con alma de empresarias

12.000 millones de pesos de regalías fortalecieron el programa 'Transfórmate tú mujer'.

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23 de diciembre 2015 , 11:35 a.m.

Soledad. Una inyección de 12.000 millones de pesos permitió a la Gobernación del Atlántico y a la Secretaría de las Mujeres potenciar un proyecto que transformó, como una mariposa, la mentalidad de las mujeres de la región. El resultado: más de 15.000 beneficiadas  han logrado  vencer sus problemas y  convertirse en empresarias.

Hoy los productos que elaboran los podrán conocer en todo el país.

El brasier para las vencedoras del cáncer

 

Solo uno fue el diagnostico: cáncer agresivo de mama. Su seno derecho estaba afectado por un carcinoma grado dos. Eso lo confirmó una biopsia inducida. “La noticia llegó como un ‘huracán Katrina’, arrasando con todo lo que tenía planeado para mi vida ese 10 de octubre de 2013”, contó esta mujer, oriunda de Palmar de Valera y ahora residente de
Soledad (Atlántico) .

Solo unos meses antes ella había conocido el programa ‘Transfórmate tú mujer’ de la Gobernación del Atlántico y se había soñado como todo una empresaria, pero la noticia frenó cualquier proyecto. Los primeros días se la reservó, esperó a que todos los exámenes confirmaran no inevitable y cuando ya todo era un hecho decidió contarles a su esposo e hijos.

“Todos quedaron afectados con la noticia, mi hijo perdió su trabajo, comenzó a irle mal en los estudios, mi esposo fue mi caballero en la batalla y mi hija fue la más valiente”. Todo eso levantó a Cecilia de la cama y la invitó a luchar
en contra de sus miedos.

El 13 de diciembre de 2013 ella esperaba en un quirófano la operación que le quitaría su seno, pero no sus  ganas de vivir.

Luego vino la quimioterapia, en la que pidió a Dios que la dejara morir. Superado el infierno, comenzó la   radioterapia que quemó su piel y debilitó su brazo pero luego: la luz, ahora su recuperación dependía de tomar
un medicamento todos los días de su vida durante cinco años. Lo peor fue superado.

La transformación La primera aparición de Cecilia fue en la Universidad del Norte. Llegó a aquel salón, pidió permiso para retirarse la blusa frente a 50 mujeres y les dijo: “señoras, esto es el cáncer”. Ese día muchas lloraron viendo su pezón retraído y su piel de gallina. Ese día también comenzó su invención estrella: El brasier de la mastectomía.

Ella, que se había dedicado por años a coser sábanas, ahora debía unirse con un grupo de mujeres de su región
para sacar adelante esta idea. Eso lo logró gracias a que la plata de las regalías le dio un fuerte empujón a Transfórmate tú mujer, que, liderado Por la Secretaría de las Mujeres, entidad que surgió de la mano del gobernador José Antonio Segebre, ha beneficiado a 15.000 mujeres desde el 2012. Cecilia nunca pudo ir a su grado. El 19 de noviembre de 2013 luchaba con su enfermedad pero meses después se dio cuenta de que nunca fue sacada del programa.

Así surgió Accionistas Fashion, grupo de mujeres que dentro de poco hará el lanzamiento de una brasier para mujeres a quienes han tenido que hacerle la mastectomía y son de recursos limitados. “Cuando a mí me tocó, todos
eran costosos e incómodos.

Más de 500.000 pesos me cobraban. Hoy inventamos unos rellenos de semillas naturales con los que cualquier
mujer va a poder salir a la calle”. Eso lo lograron después de probar con fríjoles, lentejas hasta encontrar
la semilla relleno perfecta.

Ella misma utiliza su creación y sin pena alguna dice: “toque, toque” y luego cuenta que nunca olvida el día que rodó por el suelo una media de su esposo que se había puesto para disimular la ausencia de su seno. Sí, a los 57 años y  después de superar la enfermedad ella y cinco mujeres más hoy son empresarias. Ellas complementaron sus máquinas
de coser personales con las industriales que recibieron gracias a que su proyecto fue ganador entre 623.

Hoy tienen un brasier de mastectomía para cada talla de busto y lo mejor es que este gran logró frenó la intención de Cecilia de operarse.

“Decidí aceptarme como estoy, mi esposo e hijos me aman y estoy viva. Qué más le puedo pedir a la vida”.

La fileteadora, la cortadora y la plana fueron un gran apoyo de la Gobernación, pero lo más importante del programa es la transformación que logra en las mujeres. “No solo le presentaremos al país el invento, ya pensamos en un vestido de baño y muchas más prendas. “A las mujeres les digo: sigamos en la lucha”, concluyó Cecilia.

‘La despulpadora cambió mi rumbo’

Por cosas de la vida y del amor Gloria fue a parar a Barranquilla. Lo que se pensó como una oportunidad de hacer empresa terminó con un inesperado hecho de violencia.

Su esposo había fundado una de las primeras comercializadoras de hielo en el barrio Rebolo, en Barranquilla.

“Era pesado trabajar allí hasta que terminaron por amenazarnos”. Pero no fueron solo advertencias. El punto final de ese sueño se dio cuando degollaron al vigilante del lugar.

“Yo no fui capaz de vivir ahí. Nos tocó regalar la empresa y salir corriendo”, contó Gloria.

Salieron buscando nuevos rumbos, sin más recursos que la idea de Gloria de incursionar en los cultivos sin ningún  tipo de conocimiento.

Terminaron comprando en ‘ganga’ una finca de una hectárea en Baranoa (Atlántico). Cuando llegaron estaba deforestada pero pronto, con las botas puestas y la camisa remangada, Gloria comenzó a revivir  aquella tierra hasta
con boñiga de vaca.

Recuerda que de algunos huecos tuvo que sacar restos hospitalarios que tiraban en el lugar y que una vez un perro apareció con una placenta de mujer.

Lo primero que hizo fue sembrar varios palos de limón, de eso sobrevivieron ella y su esposo los primeros años.Luego crecieron otros árboles frutales y hasta bambú.

Gloria hace todo: desyerba, abona, siembra, recoge, promociona y distribuye. Tiene el don de la palabra.

Por eso el programa Transfórmate tú mujer le sonó desde el comienzo. Eso fue hace cuatro años.
Ella tenía algo en mente: devolverle a la tierra lo que ella le había dado en el  momento más difícil de su vida. Quería comercializar la pulpa de las frutas que crecían en su pequeña finca.

Así fue que presentó un proyecto de corte ambiental  que compitió con más de cien ideas.

La respuesta de la Secretaría  de la mujer tardó y entonces  ella, con ese carácter  paisa, reclamó. “Yo era de las alumnas más juiciosas de Transfórmate tú mujer, nunca falté. Al final me explicaron que había sido muy difícil conseguirme la despulpadora de frutas”.

Pero llegó. Esta máquina industrial era el impulso  que esta ‘guerrera’ esperaba para despegar como empresaria. Hoy, no solo sabe a la perfección el proceso para conservar mejor las pulpas y luego venderlas sino que quiere estudiar
Ingeniería Ambiental.

“No le hago caso a la gente que me dice que estoy vieja. Creo más en mí y me siento una mujer más culta, menos impulsiva, eso se lo debo a este proyecto”.

Su vida transcurre entre árboles frutales y ornamentales, batallando con los que cazan iguanas y pájaros.

Esa es su inspiración todos los días. “Esta máquina cambió mi vida. Antes tenía que cocinar  la fruta y hacerlo todo
con una coladera, hoy todo es más rápido”, decía mientras mostraba la pulpa  naranja de un kilo de tomates
de árbol.

Usiacurí: tierra de tejedores

Dicen que en Usiacurí (Atlántico) no hay muertos a causa de la violencia desde hace 14 años, debe ser porque el tejido con palma de iraca no solo les ha traído prosperidad sino la paz suficiente para crear hermosas artesanías.

Rosmary Angulo comenzó a los 9 años a tejer. Hoy  tiene 48 y solo pide que el legado de doña Corina Urueta, la  maestra, no se  pierda. Gracias a  Transfórmate tú mujer se  ha capacitado y ya logró varios títulos que le servirán para comercializar sus creaciones en más plazas.

Atrás quedó la época en la que un solo ‘gringo’ compraba al pueblo toda la producción, hoy saben que su talento se le debe mostrar al mundo entero.

Bolsos, individuales, collares, adornos, todo lo hacen con sus talentosas manos que moldean con eficacia las hojas pintadas que llegan sin color de María la Baja (Bolívar).

Capacitación, maquinaria e insumos han sido solo algunas de las ayudas que han recibido de la Gobernación. Eso les
permitió a Rosmary y a un grupo de mujeres viajar a otros mercados, incluso internacionales y van por más. El empoderamiento de las mujeres en el pueblo las ha hecho pensarse como microempresarias de altura en muy poco
tiempo.

CAROL MALAVER
Redactora de EL TIEMPO

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