La Fuerza Pública en la paz

La Fuerza Pública en la paz

Uno rasgo distintivo de este proceso de paz es haber incluido desde el principio a las FF.MM.

notitle
22 de diciembre 2015 , 06:35 p. m.

El sábado pasado, durante una ceremonia de ascenso de oficiales superiores de las Fuerzas Militares y de Policía en la Escuela Militar José María Córdoba, presencié una escena que a nadie se le hubiera ocurrido años o incluso meses atrás: el cerrado aplauso de los altos mandos, de la oficialidad entera y aun de militares en retiro, al Presidente de la República cuando explicó los diez puntos relativos a la justicia transicional para la Fuerza Pública que recién habían firmado los ministros de Justicia, Yesid Reyes, y de Defensa, Luis Carlos Villegas.

Corroboré entonces lo que advertí desde el comienzo de este proceso de paz: que uno de sus rasgos distintivos de todos los anteriores es haber incluido desde un principio a las Fuerzas Militares y de Policía, cuyos miembros fueron informados paso a paso –por parte del equipo negociador y del propio Jefe del Estado– de cuanto se iba planteando en La Habana.

Desde sus inicios, la presencia de dos generales en retiro de gran peso –Jorge Enrique Mora Rangel, otrora conocido como el más tropero de los soldados, y Óscar Naranjo, cuya trayectoria personal y en la Policía le alcanzó hasta para llegar a ser postulado como vicepresidente en el segundo mandato de Santos– le dio plenas garantías a la Fuerza Pública de que sus integrantes no serían “negociados”.

Pero el Presidente fue más allá: designó al general Javier Flórez, militar activo de la más alta graduación y con suficientes preseas en la lucha contra la subversión, para que directamente estuviera en las conversaciones de paz. Era la primera vez que algo así ocurría, y, dados la trascendencia y el respeto que dentro de las Fuerzas tiene tan valiente militar, cayeron en el vacío las destempladas acusaciones de un despistado y solitario general en retiro.

El documento de diez puntos, explicado además por el ministro Reyes en entrevista para este diario, cumple las aspiraciones de militares y policías, sin que implique impunidad para quienes dentro del conflicto se comprometieron en acciones delictivas, dado que para obtener beneficios deben cumplir con los requisitos de verdad y reparación claramente determinados en parámetros internacionales.

Claro que los temas centrales deben desarrollarse por leyes o reglamentos constitucionales como los que contempla el acto legislativo para la paz.

Al igual que el acuerdo general sobre justicia transicional, hay muchos aspectos que no están totalmente definidos, tarea que hará el Tribunal en ejercicio nada fácil, como será –principalmente– determinar en cada caso cuáles son las acciones delictivas que caen dentro del concepto “con causa o con ocasión del conflicto”, o relacionadas directa o indirectamente con él: es, entre todos, el asunto más espinoso.

Otros temas ya están en la legislación ordinaria, como el sitio de reclusión para quienes deban cumplir penas privativas de la libertad, resuelto en la ley 1709 de 2014 o Código Penitenciario. Lo mismo puede decirse sobre los alcances de la responsabilidad del mando: no otra cosa que la interpretación de las normas penales ordinarias sobre autoría y participación.

Se quiere evitar posibles errores, no imputables a la ley, cuando en algunos casos se ha violado el principio de derecho penal general conforme al cual la responsabilidad es exclusivamente individual y a nadie se le puede trasladar el juicio de reproche de otro.

Lo que está claro después de ese principio de acuerdo (hay que decir dentro del Estado, pues no fue negociado en Cuba) es que no tienen piso las observaciones en el sentido de que se iba a dar injusto y desproporcionado tratamiento a la Fuerza Pública, o que su suerte iba a negociarse con la guerrilla.


* * * *


Por motivo de vacaciones de fin de año esta columna no aparecerá en las próximas dos semanas. Feliz Navidad y éxitos en el 2016 a los colombianos.


Alfonso Gómez Méndez

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.