Reinaldo Rueda volvió para saldar una cuenta pendiente

Reinaldo Rueda volvió para saldar una cuenta pendiente

Siendo un técnico exitoso a nivel de selecciones le faltaba ganar un título en Colombia.

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20 de diciembre 2015 , 09:36 p.m.

Ha estado en dos mundiales, dirigiendo a dos selecciones diferentes: Honduras y Ecuador. Ha tenido una carrera prestigiosa a nivel internacional, y muchos años en la dirección técnica. Parece mentira, pero Reinaldo Rueda, con su vasta experiencia, con 58 años, no había ganado un título en Colombia. De hecho, no había ganado en un club. Le faltaba esa corona para premiar su persistencia, su dedicación. Por fin lo logró, y lo hizo ayer, con Atlético Nacional.

Hace seis meses Rueda decidió poner un alto, quizá momentáneo, a su etapa como seleccionador nacional, un oficio que le dio el prestigio del que hoy goza por clasificar a Honduras al Mundial de Sudáfrica 2010, y a Ecuador al de Brasil 2014. Su vida, su carrera, ha estado dedicada casi de lleno a ese trabajo, a mirar jugadores, a seleccionar.

Rueda, que nació en Cali, no fue futbolista profesional, eso fue una tarea sin cumplir; entonces comenzó a abrirse camino como entrenador. Tenía la vocación, las ganas, y siempre fue un estudioso incansable. Licenciado en Educación Física de la Universidad del Valle, y con una intensa preparación en Alemania, Rueda se metió de lleno en ese mundo. El mismo Rueda calcula que hacia 1975, es decir, hace 40 años, empezó ese trasegar. También ha confesado que fue el técnico brasileño Carlos Alberto Parreira, en persona, quien lo orientó.

Comenzó con el fútbol amateur, con selecciones regionales, como la del Valle, hasta llegar a nivel de selecciones nacionales. Las dirigió a todas en Colombia, incluyendo la mayor.

Su experiencia en clubes se resumía en tres: aquel Cortuluá que le dio la primera oportunidad como DT de club en 1994, aquel Cali en el que ganó reconocimiento (1997), y el Medellín, en el que tuvo un paso fugaz (2002). Luego siguió en lo suyo, la Selección Sub-20. Quizá tenía esa deuda pendiente: volver a un club, y para triunfar.

Rueda, el seleccionador

Rueda ha tenido un trabajo intenso. Casi sin descanso. Mirando jugadores jóvenes, seleccionado, armando equipos juveniles, sembrando raíces. Haciendo procesos. Su trabajo le ha aportado bases a la Selección Colombia de mayores.

Con la Sub-20 estuvo en el Mundial de Australia 1993, en el 2000 ganó el torneo Esperanzas de Toulon. En el 2003 esa selección, bajo su mando, pasó a la historia al lograr el tercer lugar en el Mundial de Emiratos Árabes, que hoy es el mejor registro de una selección nacional a nivel mundial.

En la selección de mayores estuvo entre el 2004 y el 2006, pero no clasificó al Mundial del Alemania y fue despedido. Desechado en casa, se fue a buscar nuevos horizontes. Recibió la propuesta para dirigir a Honduras, y la tomó. Acompañado por sus fieles ayudantes, entre ellos Alexis Mendoza –el DT al que venció ayer–, asumió ese reto. Triunfo. Llevó a Honduras al Mundial de Sudáfrica.

Alexis Mendoza y Reinaldo Rueda, técnicos finalistas. (Guillermo Ossa).

En esa etapa vivió uno de los sustos más fuertes de su vida. En una carretera de Francia, cuando buscaba un campo de entrenamiento, sufrió un aparatoso accidente de tránsito. Salió ileso de milagro. “Dios y la Virgen nos salvaron la vida, porque es claro que estuvimos en un grave riesgo”, dijo Rueda en ese entonces.

La selección salió en la primera fase, pero Rueda se volvió un héroe nacional. Aún le faltaban más triunfos lejos de casa. El nuevo reto fue la Selección de Ecuador, que atravesaba una etapa traumática al quedar fuera del Mundial del 2010. Rueda llegó para ganarse la confianza de un país, para armar una selección poderosa, para clasificar al Mundial de Brasil.

De vuelta al club

Quizá con esa tarea pendiente de triunfar a nivel de clubes, Reinaldo Rueda decidió, en junio de este año, aceptar la propuesta de dirigir a Atlético Nacional, en reemplazo de Juan Carlos Osorio. Estuvo a punto de ir a trabajar con la selección de Perú, pero, por diferencias de última hora, desechó esa opción.

Llegó a Nacional y, aunque quedó eliminado en la Copa Colombia, necesitó seis meses para consolidar el equipo. “Es una bendición de Dios. Esta institución nos brindó la oportunidad de seguir creciendo como profesionales y poderles responder el título con esta alegría es una satisfacción”, dijo ayer Reinaldo Rueda, sin perder su habitual compostura, pero sin contener la alegría, ya que al fin tiene su añorado título en Colombia.

PABLO ROMERO
Redactor de EL TIEMPO
En Twitter: @PabloRomeroET

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