De la TV de gobernantes a la de los ciudadanos / El otro lado

De la TV de gobernantes a la de los ciudadanos / El otro lado

Ocho propuestas que se podrían implementar para cambiar la televisión pública en Colombia.

20 de diciembre 2015 , 04:16 p.m.

La televisión pública es la de todos, donde todos podemos ser estrellas, la que incluye a todas las formas culturales del ser.

Por ahora, los canales regionales, que son los más públicos de Colombia, han sido TV gubernamental: canales que usan lo público para beneficio del político de turno.

El primero de enero comienzan otros gobiernos y hay otra oportunidad para ver si, por fin, hacemos televisión pública de los ciudadanos. He aquí un menú mínimo de cosas que podrían hacer:

1. Sacar a los políticos. Los gobiernos departamentales y de Bogotá usan los canales públicos para hacer propaganda a sus gobernantes de turno.

Y lo peor es que no se han dado cuenta de que eso les hace daño, no les sirve, sino que llevan a tres efectos perversos: se hace mala televisión, no los ve nadie y los ciudadanos terminan odiando al gobernante de turno.

2. Hacer televisión. Sí, esto es lo más obvio, pero es lo que menos hacen. Se dedica a pagar favores políticos y, por eso, hacen programas obvios de estudio y de entrevistas todo el día. Sufren de entrevistitis aguda. Y eso hace que no busquen otros formatos, unos más entretenidos y populares.

3. Hacer ciudadanía. Abrir las pantallas para que los ciudadanos se expresen en sus estéticas, narrativas y asuntos. Eso significa que un gran porcentaje de la programación debe ser hecha por los ciudadanos; que ellos hagan sus videos, los manden y se los pasen. Los ciudadanos exigen estar en las pantallas y no necesitan de realizadores o periodistas intermediarios.

4. Soberanía audiovisual. Recoger ese enorme movimiento de jóvenes que están haciendo video en las comunidades y darles una gran franja para que sus obras pasen al público. En Colombia hay mucha gente haciendo video y los canales públicos deberían ser su pantalla.

5. Ser universales. Tener una gran franja grande con lo mejor del mundo. Y para eso hay mucho de donde tomar: Tal.tv, canales públicos como Encuentro de Argentina, la DW, la BBC...

6. Acabar los informativos. Lo más costoso de los canales públicos son los noticieros. Ahí se va la mayor parte del presupuesto. Y como son muy malos y son para propaganda del gobierno de turno, nadie los ve. Y además por culpa del noticiero, los políticos se meten a molestar y ensuciar. Mejor, ese presupuesto metérselo a hacer ficción, concursos, crónicas, reportajes...

7. Intentar la ficción. La TV ciudadana es barata, la hecha por los jóvenes en movimiento es de bajo presupuesto, la tele universal es regalada. Y si a eso le agregamos el ahorro de los informativos, nos queda mucho dinero para hacer ficción.

Y esto es urgente para los medios públicos porque es el modo más conectivo con los televidentes. Hacer ficciones simples, con pocos personajes y locaciones y grandes historias.

8. Transmedia. Y convertir a la TV pública en una plataforma como Netflix. Y hacerla transmedia: todas las pantallas suman en narrativa, ciudadanía y entretenimiento.

ÓMAR RINCÓN
Crítico de televisión

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