El impacto que absolución de Plazas Vega tendrá en casos del Palacio

El impacto que absolución de Plazas Vega tendrá en casos del Palacio

El fallo de la Corte tendrá incidencia, por ejemplo, en el caso del general (r) Arias Cabrales.

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17 de diciembre 2015 , 08:30 p.m.

El jueves a las 10 y 45 de la mañana, el coronel (r) Alfonso Plazas Vega salió de su sitio de reclusión en el Cantón Norte de Bogotá.

Después de ocho años largos de detención por dos desapariciones forzadas en el Palacio de Justicia en las que, según el fallo definitivo de la Corte Suprema, no tuvo ninguna responsabilidad, Plazas regresó a la libertad. Una de sus primeras acciones fue visitar al procurador Alejandro Ordóñez, que coadyuvó en el recurso de casación ante la Corte por el que finalmente fue declarado inocente.

Según el fallo de la Sala Penal, no hay pruebas directas ni testimonios confiables que muestren que el coronel, quien comandó la retoma del Palacio de Justicia en 1985, haya tenido manejo sobre los sobrevivientes y, consecuentemente, incidencia sobre las desapariciones forzadas.

“Por la desaparición de Carlos Rodríguez e Irma Franco debe condenarse, pero no a ultranza, sino a quienes resulten verdaderamente responsables en atención a que las pruebas así lo indiquen, porque a su cargo quedaron los desaparecidos, y hasta donde los medios de conocimiento pregonan, Plazas Vega no asumió esa fuente de riesgo”, dice la sentencia.

Por el caso del Palacio hay un general condenado –Jesús Armando Arias Cabrales– y varios más investigados. Pero por el proceso en concreto de las desapariciones, son Arias Cabrales y el coronel Edilberto Sánchez, que lleva siete años en juicio de primera instancia, los más cuestionados.

Tras la absolución de Plazas Vega, se abre ahora el capítulo del impacto que tendrá la decisión de la Corte sobre los procesos de estos dos oficiales.

Arias Cabrales está condenado a 35 años de prisión por omisión en cinco desapariciones: las de Carlos Rodríguez, Irma Franco, Bernardo Beltrán, David Suspes Celis y Luz Mary Portela. Los restos de Portela están entre los hallados recientemente por la Fiscalía, tras 30 años de búsqueda. Su cuerpo estaba confundido con el de otra persona fallecida en los hechos.

Contrario a lo que podría pensarse, el fallo de casación no parece favorecer a Arias. En su condena, que está ratificada en segunda instancia y pasará a revisión de la Corte Suprema, no fueron tenidos en cuenta testimonios cuestionados que sí incidieron en los fallos iniciales contra Plazas, como el del cabo Édgar Villamizar.

Además, Arias Cabrales tenía el mando sobre el B-2 –comandado por el coronel Sánchez–, que es la unidad directamente cuestionada por el manejo de los sobrevivientes de la retoma, entre ellos los desaparecidos.

De hecho, la Corte Suprema dice en su sentencia que Plazas “no ordenó el traslado de personas a la Casa del Florero (...) Esa fue una orden del general Arias Cabrales, de suerte que no puede partirse de ese hecho para construir indicios en su contra” (del coronel). Y agrega: “Los liberados quedaron bajo la responsabilidad del B-2, que comandaba el coronel Sánchez Rubiano, unidad en la cual no tenía ningún mando Plazas Vega y por lo mismo sobre su actividad funcional u operacional no podría entrometerse”.

Sánchez ha sido cuestionado hasta por Plazas Vega. En varias declaraciones, el coronel ha señalado que tras analizar las pruebas del expediente llegó a la conclusión de que a Irma Franco sí la desaparecieron. Pero afirmó que los que deben responder por ello son los responsables de inteligencia militar en ese momento.

Villamizar, el testigo dudoso

“En agosto del 2007, 21 años, 8 meses y 25 días después” de los hechos del Palacio de Justicia, el sargento Édgar Villamizar Espinel rindió en la Procuraduría la versión que para la justicia, en primera instancia, fue clave en la condena al coronel (r) Alfonso Plazas Vega.

A la Corte Suprema le generó dudas que decidiera hablar dos décadas después. “Ninguna explicación atendible surge para que hubiese permanecido en silencio por espacio de tan prolongado lapso, y luego concurra a rendir un testimonio plagado de inexactitudes”, dijo el presidente de la Sala Penal, el magistrado José Luis Barceló.

Alrededor de Villamizar aún ronda el misterio. En junio de este año, la esposa del coronel, la senadora Tania Vega, señaló que el uniformado había muerto. Hasta ahora no se conocen detalles.

Cuatro años antes, en el proceso se conoció que había negado en la Procuraduría lo que fue su declaración.“Mis apellidos son Villamizar Espinel y no Villarreal; soy de Cúcuta y no de Pamplona; la firma que aparece al final no es la mía”, dijo en ese momento Villamizar.

JUSTICIA

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