Editorial: Un verdadero gerente

Editorial: Un verdadero gerente

La conformación del Consejo de Gobierno Judicial no permite ser optimistas frente al cambio.

15 de diciembre 2015 , 07:52 p.m.

Este viernes, si no se atraviesa alguno de los sobresaltos que han caracterizado todo el proceso de conformación del nuevo Consejo de Gobierno Judicial (que reemplazará a la desacreditada Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura), deberá producirse la elección del nuevo gerente de la Rama Judicial.

Se trata de un cargo clave para el buen funcionamiento de la justicia, habida cuenta de que su titular deberá ejecutar el abultado presupuesto de la Rama y, también, plantear las políticas y directrices que aseguren que todos los jueces del país cuenten con los recursos necesarios para cumplir con su misión legal y constitucional.

Pero, una vez más, desde importantes sectores llegan voces de alerta sobre la conformación del nuevo órgano de gobierno y, en concreto, sobre la selección de su gerente, un cargo que en el pasado ha sido objeto de una fuerte disputa burocrática y que ahora, contra todas las esperanzas de cambio llegadas con la reforma del equilibrio de poderes, parece mantenerse en la misma tónica, aquella en la que las influencias pesan más que los méritos de los aspirantes.

Esto, porque, como lo ha advertido la Corporación Excelencia en la Justicia, en el proceso de elección de ese funcionario se han presentado los mismos problemas que se dieron en estos meses con la de los otros miembros del Consejo de Gobierno.

Así, pululan los candidatos que no muestran las credenciales profesionales que se esperarían para la importancia del cargo, que, más que en la experiencia judicial, deberían basarse en las capacidades para la administración y la buena gerencia.

De hecho, hay aspirantes que se quemaron en otros procesos de selección y repiten, e incluso uno de ellos tiene líos con la Fiscalía y, sin embargo, logró pasar un primer filtro y poner su hoja entre las 22 de la última ronda de selección.

La eliminación de la Judicatura, después de los grandes escándalos protagonizados por magistrados de sus dos salas, se convirtió en un clamor nacional que, contra muchos y poderosos intereses de altos funcionarios de la Rama, logró imponerse en la reforma de equilibrio de poderes.

Desafortunadamente, la conformación del Consejo de Gobierno no permite ser optimista frente al cambio. Elecciones internas cuestionadas, acuerdos burocráticos y la llegada de cuotas de los poderosos de la justicia han marcado la pauta en ese proceso. Y nada indica que en el caso del gerente de la Rama vaya a ser diferente. Esto es muy preocupante, pues lo que está en juego es clave para el país, y más de cara a un escenario de posconflicto.

Ese gerente es fundamental para garantizar que los 3,5 billones de pesos del presupuesto de la Rama se gasten de manera eficiente y transparente, y también para el éxito de los procesos de meritocracia, que deben llevar a que la justicia la administren los mejores y no los que no tienen otras opciones o buscan llegar a los despachos de jueces y magistrados con su propia agenda.

Por eso los miembros del Consejo de Gobierno Judicial, en el que están los tres presidentes de las altas cortes, tienen la obligación ante el país de demostrar que lo que los mueve son los intereses más altos de la justicia. Los colombianos no esperamos menos.

editorial@eltiempo.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.