'En el Chocó vemos cuánto vale el voto, ya no vemos las propuestas'

'En el Chocó vemos cuánto vale el voto, ya no vemos las propuestas'

Señorita Colombia reconoce con firmeza qué funciona mal en ese territorio del Pacífico. Entrevista.

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14 de diciembre 2015 , 11:20 p. m.

Con la misma seguridad que desfiló en la gala de coronación de Señorita Colombia, Andrea Tovar responde una entrevista sobre su Chocó, su Colombia, su África. La joven de 22 años -cuyo rostro exótico encantó al país semanas antes de recibir el cetro de manos de Ariadna Gutiérrez- quería ser historiadora en su niñez, pero el destino le tenía otro plan: estudiar Diseño industrial en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, de Bogotá.

La nueva soberana del país lidera hace tres años la iniciativa ‘Chocó, con todos sus cuadernos’, tiene un gusto por las novelas románticas y busca que el mundo conozca realmente su departamento -además, reconoce con firmeza qué funciona mal en ese territorio del Pacífico-.

Las medidas 86-68-97 y los 1, 79 metros de estatura pasan a un gran segundo plano cuando se habla de matrimonio igualitario, adopción gay, Selección Colombia, corrupción en la salud, adopción de animales de compañía, religión, amor, Martin Luther King y hasta de una “diosidencia” -una supuesta coincidencia divina-.

Desde antes de ser Señorita Colombia, Andrea usa con frecuencia sus redes sociales, más Instagram que Twitter. Sus más de 150.000 seguidores no solo ven su rostro y su cuerpo, también han conocido su pensamiento. Entrevista a la mujer más bella de Colombia.

Hace unos meses, aplaudió públicamente esta declaración de la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos, que aprobó legalmente los matrimonios entre personas del mismo sexo. “Decir que estos hombres y mujeres no respetan la idea del matrimonio sería equivocado. Su petición es precisamente que lo respetan, lo respetan tanto que lo quieren para ellos”. Además de replicar el enunciado, escribió la palabra “Respeto”. Háblenos sobre su posición en este tema.

Como Señorita Colombia, mantengo la posición. Cualquier gusto o preferencia personal no nos etiqueta como persona, eso no nos quita valores ni principios. Para mí, un matrimonio entre dos personas del mismo sexo es una unión, es aceptar que esas dos personas quieren estar juntas y conformar un hogar con valores y principios.

También puedo hacer referencia a la adopción gay. Nosotros no podemos discriminar o asociar un comportamiento a una persona que le guste x o y cosas. Hay muchas personas y familias de heterosexuales que maltratan a sus hijos y no les dan oportunidades. ¿Por qué discriminamos a una persona que tenga determinado gusto?, ¿por qué decimos que esa persona no puede darle una oportunidad y un desarrollo en valores y principios a un niño y que este se desarrolle como un heterosexual, por ejemplo? Muchos de los homosexuales de ahora, nacieron de parejas heterosexuales; ese es el miedo que existe en muchas entidades como la religiosa y la política conservadora, que muchos niños de hoy tengan ese gusto. Hay que respetar las diferencias, hay que darles la oportunidad de tener un hogar, tanto a esos niños como a esas familias; eso sí, se tiene que hacer seguimiento y tener un reglamento, asegurarse de que sean personas honestas, correctas y le puedan dar una vida digna a ese niño.

En su cuenta de Twitter, subió una ilustración que sugiere siempre mantener la mente abierta. ¿Por qué cree en esta actitud?

Soy una persona de mente abierta, te lo digo así explícito, una persona que va con la evolución y acepta las diferencias porque nací en una sociedad diferente y muy diversa. La invitación a todos los colombianos es a crecer, y tener un crecimiento social tiene que ver con la inclusión. En mi respuesta final, cuando dije inclusión, no solamente me refería a la racial, sino a una inclusión de género, de personas con discapacidad y de todos los tipos de diferencias que hay en una sociedad. Es un llamado de atención a todos: Miren a su alrededor, vean que no todos somos iguales, no todos pensamos igual. La inclusión trae la paz.

Otra de las frases que ha retuiteado es: “Algo no está bien en una sociedad cuando se le exige más a un futbolista que a un político”. Hace unos meses, esta línea fue un mensaje subliminal dirigido a quienes criticaban el rendimiento de James Rodríguez. Cuéntenos su opinión al respecto.

Colombia, aparte de ser un país conservador, es conformista en muchas cosas como la política. Hablo directamente desde mi departamento del Chocó, donde somos conformistas con las personas que se lanzan, vemos cuánto vale el voto, qué y cómo lo va a dar, pero ya no vemos las propuestas. Aunque somos un país conformista, las cosas que realmente nos gustan y queremos, como el fútbol, nos afectan muchísimo. Creo que esa misma pasión hacia el deporte deberíamos metérsela a lo que queremos ver en una transformación social, pero como no nos afecta directamente…

Usted se ha mostrado como una fiel hincha de la Selección Colombia. ¿Quiénes son sus favoritos?

La Selección Colombia es la fiesta del país, es fuerza, unión. Siempre destaco a mis dos chocoanos: Jackson Martínez y Carlos Sánchez.

En su Instagram también ha dicho que adoptar un animal de compañía es “la mejor decisión”…

Claro que sí. Tengo dos hermosos gatos que han sido el regalo más grande. Tú puedes comprar, pero ahí estás promoviendo el maltrato animal. A esos animales los tienen en cabinas como si fueran productos, objetos, y pues son seres y los seres no se deberían comprar. Cuando adoptas, estás dando una oportunidad a un animalito que sufre y no tiene hogar, y te puedes dar a ti una oportunidad de conocer a un ser muy lindo, que te va a querer mucho, que cada vez que llegues a la casa, te va a dar todo su amor. Siempre he promovido la adopción porque me considero superanimalista. No nací vegetariana porque mis papás más costeños y más carnívoros no pudieron ser, pero creo que si pudiera serlo, lo sería con todo el amor porque realmente respeto mucho a los animales.

¿Le gusta la lectura?

Sí, me gusta mucho. Me gustan mucho las novelas románticas. Me gusta mucho Ángela Becerra y el último libro que leí de ella fue ‘Lo que le falta al tiempo’. Siempre, desde pequeña, dije que iba a ser historiadora y me parece muy chistoso porque ahora me gusta mucho saber de dónde vengo, de mis raíces, por qué soy así; y me compré un libro muy lindo, que lo recomiendo mucho, se llama ‘África, nuestra tercera raíz’, de Diana Uribe, que, por cuestiones del Reinado, lo tengo que terminar de leer. Es un libro muy muy bonito que relata cómo llegamos a ser Colombia, por qué nuestra música y nuestras comidas son así, por qué nos movemos así, por qué nosotros somos similares a muchas personas de África, y ella lo cuenta de una manera muy mágica. Es muy muy lindo.

La Señorita Colombia posa con la tradicional palenquera en una playa de Cartagena / Yomaira Grandett

“Ven a ver. Mi África no es lo que te hacen creer. Ven a ver. Ni una palabra sobre la historia de este continente, las civilizaciones y la riqueza de antaño. Ven a ver a nuestros pueblos. Ven a ver a nuestras familias. Tú sabrás lo que es la hospitalidad, el calor, la sonrisa, la generosidad”. El fragmento lo comparte en su Instagram, donde además escribe: “Y muchos seguimos viendo con ojos extranjeros, orgullosa de ser afrodescendiente”, y usa #ÁfricaEnMisVenas y #LosInvitoAMiChocó. Hablemos del significado que tiene África para usted.

África es el nacimiento de todo lo que somos, de ahí surgimos. Ese relato lo publiqué asimilando a África con Chocó. En nuestra sociedad, discriminamos de forma inconsciente, nos acostumbramos a escuchar negro, morena, morenito, negrito; y no deberíamos aceptar eso. Durante mucho tiempo, en la historia de Colombia, mi departamento ha sido catalogado negativamente. Cuando dice “Mi África no es lo que te hacen creer” quiere decir que muchas personas estamos equivocadas con los referentes de ese continente. África es pobreza, desnutrición, pero es mucho más que eso. La parte cultural de África no la conocen, sabiendo que es tan valiosa… Eso mismo nos pasa al Chocó.

A propósito, en otro texto que replicó se lee que “para la mayoría de los colombianos, Chocó es un territorio misterioso y cuna verdadera de la historia” del país…

Cuna indígena… Es muy cierto. Hay más de 9.000 personas indígenas. Somos ricos en plurietnia. También tenemos una biodiversidad única: hay más variedad de insectos en la cima de un árbol en el Chocó, que en cualquier isla de Austria; tenemos la especie más rara de ranas en el mundo y la orquídea más linda del planeta. Ni siquiera se conocen completamente todas nuestras especies y la diversidad de fauna, por eso la canción de Chocquibtown ‘De donde vengo yo’, dice: “La reserva que ni Discovery ha explotado”. También tenemos una de las mejores gastronomías que hay en el país.

Es un departamento misterioso. Muchas personas solamente vemos la parte superficial y realmente en el Chocó se puede invertir demasiado, en la parte ecoturística. Las playas como Nuquí son vírgenes, tenemos olas de mar de dos metros, los expertos surfistas de todo el mundo quieren saber llegar a Nuquí, le dicen “Niuqui”. Siquiera lo han escuchado… En cambio, los colombianos nos referimos al Chocó como superpobre… Lo malo es que no tenemos carretera hacia el mar y esa es una inversión que se tiene que hacer, que es sumamente importante para el país.

Somos el único departamento que tiene dos mares. Hace mucho tiempo, no me acuerdo de la época, se había trazado un proyecto, un canal que atravesara el Caribe y el Pacífico, y hay una historia muy bonita de nosotros: que 800 hombres negros, en hombros, cargaron un barco, del Río Atrato, al Caribe. Hay que visitar mi departamento para saber realmente lo rico que es.

A través de Twitter, apoyó una opinión de los pueblos indígenas, que consideraban un “fracaso” el sistema de salud del Chocó. En su criterio, ¿qué está fallando?

Mi papá trabajó mucho tiempo en la parte de salud en el Chocó y vio con sus propios ojos cómo la misma administración del Chocó mal invertía esas platas. No es que el Gobierno no aporte, sino que se pasa un registro que no es. Como, por inseguridad, el Estado no se toma tanto la tarea de ir al departamento… Faltan muchas carreteras y hay caseríos indígenas que son bien alejados, o sea, no hay acceso a esas personas. Sí hay brigadas de salud, pero no llegan hasta allá por inseguridad, por la violencia, por los grupos subversivos… Y eso da mucho pesar. Si hay seguridad y acabamos firmando un proceso de paz, se podría invertir más en un país brigadista (…) Diría que todo se debe a una mala administración. Necesitamos mucha más ayuda -porque tenemos un departamento muy grande-, una mejor administración y que la gente comprenda que necesitamos que se haga una buena distribución de los recursos.

“El máximo esfuerzo del hombre es el punto de partida de Dios”. Esta es una de las frases que ha compartido en su Instagram. ¿Cómo interpreta esta reflexión?

Fue criada en una familia católica, como patrono tenemos a San Francisco de Asís. Somos muy devotos, muy apegados a Dios. En cada paso de mi vida siempre he tenido una oración presente. Si tienes fe en Dios, Él te da seguridad en ti para poder acercarte cada día a lo que quieres; con disciplina, esfuerzo y entrega.

El pasado 16 de noviembre, en la gala de coronación de Señorita Colombia, Andrea Tovar recibió varios 9,9 por parte del jurado. /Foto: Yomaira Grandett

También ha compartido frases de Martin Luther King, como: “Si no puedes volar, entonces corre; si no puedes correr, entonces camina; si no puedes caminar, entonces arrástrate; pero sea lo que hagas, sigue moviéndote hacia adelante”…

Me caractericé mucho por eso en el camino a Señorita Colombia, mira que iba el año pasado (quería representar al Chocó en el 2014, pero no lo consiguió)… Para ser reina, hay que sentirlo y hay que querer y ser muy orgullosa de donde vienes; eso me dio fuerzas para ser tan perseverante. Todos los días luchaba, no solamente por ser Señorita Colombia, sino por lo que podía hacer siendo Señorita Colombia, lo que podía ayudar siendo Señorita Colombia. Más que yo quererlo, era mi pueblo el que quería verme en esa meta. Siempre decía: Si esto no es para mí, Señor, algo mejor tendrás para mí; y es que siempre hay que pensar así, todos los días hay que levantarse con ese ánimo.

Otra de las líneas que la han motivado dice: “En la vida y en el amor: soltar para avanzar”.

Muchas veces, uno se ata a muchas bobadas en la vida, ya sean amores, situaciones o cosas; y entonces se tienen que soltar esas cosas para poder seguir. En cada proceso de la vida hay que aprender algo... Si te equivocaste, olvídalo; si se equivocaron contigo, olvídalo también.

La Señorita Colombia visita la unidad pediátrica del hospital San Jorge, de Pereira / EL TIEMPO

‘Chocó, con todos sus cuadernos’ es una iniciativa que lidera hace un buen tiempo, junto a otros amigos. ¿De qué se trata?

Con mi familia siempre hemos estado cercanos a la labor social. Yo, en lo que pueda ayudar, siempre voy a estar presente. Un grupo de amigos y yo emprendimos esta iniciativa y ya llevamos tres años. Este año recaudamos cuadernos para 5.000 niños. Es una iniciativa muy bonita porque solo cuatro personas pensamos en esta idea y otros chocoanos vinieron y otros chocoanos vinieron, Chocquibtown también se unió. Teníamos varias sedes, en varias ciudades, y la idea era decirle a la gente: No tienes que darme tu dinero, es solo un lápiz, es solo una hoja, si tienes un cuaderno que no usaste… Es darles la oportunidad a los niños que quieren salir adelante, que toman la educación como la base principal en la vida. Es una campaña muy bonita, realmente. No pude estar presente para la entrega de los cuadernos. Ese día se les hacen actividades, se les llevan cantantes, payasos… Son niños que nunca han tenido esa posibilidad de estar tan cerca a esa felicidad, a esa parte recreacional, que la necesitan; entonces se les motiva y se les da un ejemplo de perseverancia y empoderamiento. Paulo Freire decía: “La educación no cambia al mundo, cambia a las personas que van a cambiar al mundo”. Ahora debemos preparar a quienes van a cambiar al Chocó.

Hace un par de años también recaudó donaciones para los afectados de un incendio en Quibdó. Usted decía: “Muchas personas perdieron todo. Si tienes algo, ya sea ropa, comida, zapatos, otras cosas, ¡escríbeme!”. ¿Cómo fue esa experiencia?

El año pasado, en Quibdó hubo un incendio, se quedaron sin casa 60 familias. Con mi núcleo familiar, amigos de mi papá y los de la oficina -éramos muy poquitos, como diez u once personas-, pudimos recaudar anónimamente cinco toneladas de comida. Pedíamos monedas. Algunos nos daban $ 20.000; otros, 50; otros, 100. Hay una cosa muy bonita que no sabía que existía en Bogotá, se llama el Banco de Alimentos, para que personas y fundaciones compren alimentos a muy bajo costo. Recogimos panela, arroz, lentejas, atún, sardinas, leche para bebé... Había muchas cosas y armamos unos mercaditos. También recogimos cinco cajas y dos bolsas de ropa y zapatos en buen estado, porque todo lo que entrego tiene que estar en buen estado y ser para una persona honrada y que se lo merezca. Lo chistoso es que todos emocionados recogimos las cosas que nos daba la gente y que podíamos comprar y conseguir, y luego el problema era que no teníamos cómo enviarlo ni la plata para hacerlo. Gracias a Dios, recibimos ayuda de más amigos que tenían carro, que tenían no sé qué, y pudimos ir mandando de a poquitos. La condición era que se los entregaran a ellos sin decir quiénes se los habían enviado. Es más la satisfacción de ver a esas personas y saber que al menos uno colaboró con algo. Fue muy bonito y tengo que agradecer a muchas personas por eso.

Fotografía tomada por Yomaira Grandett.

Hay una foto curiosa de la coronación de Ariadna Gutiérrez como Señorita Colombia. Mientras ella hace su saludo formal con el cetro y la corona, usted aplaude en la tribuna. La imagen la subió a su Instagram con la siguiente nota: “¡¡Papi, celebra que ganó Sucre!! #ovejera Jajaja y yo al fondo”. Cuéntenos esa anécdota.

Mi papá es de Oveja, Sucre, donde viví una parte de mi vida: mi niñez. Cuando ganó Ariadna la primera corona para Sucre, me pareció muy curioso cuando subí la foto porque, créeme, en ese momento -no voy a ser convencida, sino que tú sabes lo que puedes dar creyendo mucho en ti y en Dios- dije: ¿Yo? O sea, esto no es casualidad, hay una diosidencia, o sea, Dios lo puso ahí; y pues que estuviera la corona de Ariadna y yo atrás, era como la que sigue. Entonces dije: Papi, celebra, que el próximo año también. Este año muchas personas de Oveja, Sucre, fueron a apoyarme en Cartagena y decían: Si gana Chocó, también gana Sucre.

MARÍA DEL PILAR CAMARGO CRUZ
Redacción EL TIEMPO
pilcam@eltiempo.com
En Twitter, @PilarCCruz

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