Acuerdo de París une al mundo en la lucha contra el cambio climático

Acuerdo de París une al mundo en la lucha contra el cambio climático

Dos semanas de negociaciones terminaron en un histórico acuerdo avalado por 195 países.

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12 de diciembre 2015 , 06:25 p.m.

Un martillazo sobre la mesa en plenaria, como marca la tradición, selló ayer el histórico acuerdo mundial contra el cambio climático en la cumbre del clima (COP21), en París.

El golpe sonó instantes después de que el canciller francés y presidente de la COP21, Laurent Fabius, preguntara si había objeción alguna de parte de los representantes de 195 países del mundo que acudieron a esta cita. No hubo reparos, pero sí una ovación con la plenaria de pie.

Histórico, según el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, porque “por primera vez todos los países del mundo se han comprometido a reducir las emisiones, a fortalecer la capacidad de recuperación y a unirse en una causa común para tomar acción por el clima”. Histórico, de acuerdo con el presidente de Francia, François Hollande, “porque es un acto decisivo en favor de la humanidad”.

El Acuerdo de París reemplazará a partir del 2020 al Protocolo de Kioto y sentará las bases para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, lo que hace soñar con un mundo sin combustibles fósiles.

Las negociaciones no fueron fáciles. Durante dos semanas se debatió hasta lograr un acuerdo que se conoció ayer temprano. Incluso, minutos antes de la ratificación en plenaria hubo forcejeos diplomáticos que elevaron la tensión.

El resultado: un texto de 31 páginas vincula la suerte de las grandes potencias emisoras de gases de efecto invernadero, como Estados Unidos y China, a la de las pequeñas islas del Pacífico amenazadas por la subida del nivel de los océanos.

Además, plantea enormes retos para el sector energético, pero al mismo tiempo grandes oportunidades para los que apuesten por las energías limpias.

En su discurso, Fabius dijo que se trata de un acuerdo “jurídicamente vinculante”, lo que se diferencia de cumbres anteriores, donde los compromisos fueron voluntarios. Para Ban Ki-moon, se demostró que “lo que antes era impensable ahora es imparable”.

Uno de los puntos claves es limitar el aumento de la temperatura del planeta “muy por debajo de 2 °C”, y “seguir esforzándose por limitar el aumento de la temperatura a 1,5 °C”.

La importancia de frenar ese incremento se centra en que, al ritmo actual, a final de siglo esta podría llegar a ser 4 °C superior, lo que provocaría deshielo de los glaciares, que aumentarían el nivel del mar, y eso podría desaparecer islas.

También llevaría a la gestación de fenómenos climáticos más severos, cuyos efectos ya se han visto.

Para el secretario de Estado de EE. UU., John Kerry, el Acuerdo de París es “una victoria para el planeta y las futuras generaciones”. Reconoció que “nadie pensará que es un acuerdo perfecto, y así es como debería ser”, pues se trataba de conciliar los intereses de las 195 delegaciones.

Organizaciones ecologistas mostraron una postura menos entusiasta, al considerar el acuerdo como avance, pero no como éxito rotundo. “La rueda del clima gira lentamente, pero en París ha girado. Este acuerdo deja a la industria de combustibles fósiles del lado equivocado de la historia”, dijo el director de Greenpeace, Kumi Naidoo.

El exministro de Ambiente, y uno de los más reconocidos expertos ambientales del país, Manuel Rodríguez Becerra reconoció que el acuerdo superó sus expectativas, pero calificarlo de histórico es exageración. “Creo que histórico hubiese sido si se hubiesen incorporado unos acuerdos mucho más robustos en términos de financiación, fechas y metas de reducción”.

Destacó que la meta de limitar el aumento de la temperatura a 1,5 °C es un reconocimiento a la mayor vulnerabilidad de muchos países, entre ellos Colombia, y en el extremo a Estados insulares. Además, se deja una “señal de que es el principio del fin de los combustibles fósiles, que han sido el corazón de la civilización contemporánea”.

Ayuda económica

Un punto que desgastó las negociaciones fue el monto de aporte de países desarrollados destinado a aquellos en desarrollo, para ayudarlos a adaptarse al cambio climático.

El acuerdo contempla que los países en vías de desarrollo recibirán, “mínimo”, 100.000 millones de dólares a partir del 2020, cifra que sería revisada “a más tardar” en el 2025. Esa exigencia se origina en la conferencia de Copenhague y une a todos los países en desarrollo sin excepción.

Pero esa parte clave queda fuera del “núcleo duro” del texto, y es situada en el capítulo de decisiones, para evitar, entre otros, los obstáculos del Congreso estadounidense, en manos de los republicanos.

El freno en los últimos años ha sido la exigencia de los países ricos de que las potencias emergentes que más contaminan también contribuyan. China es el primer emisor de gases de efecto invernadero del mundo; Estados Unidos, el segundo; la Unión Europea, el tercero; India, el cuarto.

El texto especifica que los países desarrollados “suministrarán” la ayuda a sus socios en desarrollo, y que “otras partes son alentadas a suministrar o continuar suministrando su apoyo voluntariamente”.

Esos 100.000 millones son “un punto de partida valioso, pero sigue siendo menos del 8 por ciento del gasto militar anual” del mundo, recordó un científico, Ilan Kelman, del University College de Londres.

Los países se comprometen a evaluar en el 2018 sus planes de reducción de gases de efecto invernadero (INDC). Por lo menos 186 países han presentado hasta la fecha esos INDC, lo que representa más del 95 por ciento de las emisiones en el planeta. Cuando el acuerdo entre en vigor, las revisiones de esos INDC se realizarán cada cinco años, a partir del 2023.

El objetivo es que esas emisiones, principales responsables del calentamiento global, dejen de aumentar “lo antes posible” y se reduzcan “rápidamente”, aunque sin fijar porcentajes ni plazos, como querían los países más ambiciosos.

Lo que viene ahora es la ratificación del acuerdo en los congresos de cada país.

Reacciones

Ban Ki-Moon
Secretario General de la ONU

“Debemos proteger el planeta que nos sostiene, debemos poner manos a la obra. Es un texto histórico”.

Francois Hollande
Presidente de Francia

“Este será el primer acuerdo universal de las negociaciones climáticas. Es un acto decisivo en favor de la humanidad”.

Kumi Naidoo
Director de Greenpeace internacional

“Este acuerdo no nos va sacar del agujero en el que estamos, pero hace el camino menos empinado”.

Juan Manuel Santos
Presidente de Colombia

“Se logró acuerdo final del COP21. Quedan cosas faltando, pero es un gran acuerdo por el futuro de la humanidad y del planeta”.

Barack Obama
Presidente de Estados Unidos

“Esto es enorme: casi todos los países del mundo acaban de suscribir el acuerdo de París sobre el cambio climático”.

Christiana Figueres
Representante de la ONU sobre Cambio Climático

“Es un acuerdo de convicción, de solidaridad con los más vulnerables y de una visión a largo plazo”.

Las claves del acuerdo

Desafío

Al identificarse el cambio climático como amenaza urgente, se requiere reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Meta

Contener el aumento de la temperatura por debajo de los 2 ºC, en niveles preindustriales, y limitarlo a 1,5 ºC.

¿Cómo lograrlo?

Evitando que las GEI aumenten, equilibrando las provocadas por actividades humanas y las que pueden ser capturadas por medios naturales o tecnológicos.

¿Quién?

Los países desarrollados serán los primeros en recortar las emisiones de GEI. Los países en desarrollo seguirán la ruta para realizar recortes.

Seguimiento

En 2018, los países evaluarán los impactos de sus iniciativas contra el calentamiento global y analizarán sus planes de reducción de GEI.

Apoyo

Los países desarrollados apoyarán financieramente la reconversión energética de los que van en vías de desarrollo para enfrentar fenómenos relacionados con el cambio climático.

Lo que viene para Colombia

Gabriel Vallejo, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, calificó de histórico el acuerdo que se estableció en COP21.

En diálogo con EL TIEMPO, consideró de suma importancia los lineamientos que se trazaron son para el país y que Colombia debe estar satisfecha del proceso, debido a que los acuerdos intersectoriales del Plan Nacional de Desarrollo son acordes, en un 99 por ciento, con la cumbre de cambio climático. “Colombia firmó la semana anterior un acuerdo por 300 millones de dólares, que ratifica que la línea ambiental del país es la adecuada. En el fondo de los 100.000 millones de dólares, Colombia puso 6; ahí tenemos una oportunidad de seguir construyendo”, dijo.

Para la implementación del acuerdo, anunció que se iniciará con un proceso de socialización, aunque en muchas líneas ya se viene trabajando desde hace unos años. “Cuando se mira el objetivo final, disminuir la emisión de gases de efecto invernadero, tenemos planes de adaptación para casi el 60 por ciento del territorio nacional”, añadió.

Dijo que el compromiso que viene ahora es mirar cómo disminuir el 20 por ciento de gases de efecto invernadero y analizar cómo, desde el punto de vista sectorial, va a contribuir cada uno.

REDACCIÓN VIDA*
* Con AFP

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