Las cuatro preguntas que EE. UU. le tiene a Luis Bedoya

Las cuatro preguntas que EE. UU. le tiene a Luis Bedoya

Indagan giros por partidos amistosos de la Selección. Tendría nexos con firmas en 'Fifagate'.

notitle
12 de diciembre 2015 , 06:22 p.m.

Los líos judiciales de Luis Bedoya, expresidente de la Federación de Fútbol de Colombia (Fedefútbol), no acabaron con la firma del acuerdo de culpabilidad, en el que le aceptó a la Fiscalía de Estados Unidos haber incurrido en conspiración de soborno y fraude bancario. Tampoco, con el pago de un millón de dólares como fianza.

Además de afrontar una pena de hasta 8 años de cárcel por recibir coimas a través de la Confederación Suramericana de Fútbol (Conmebol), la justicia colombiana y dos agencias federales están interesadas en interrogarlo sobre otros temas que podrían enredarlo en nuevos expedientes.

La plata que recibió la Fedefútbol por partidos amistosos de la Selección Colombia, tras su brillante participación en el Mundial de Brasil 2014, es uno de los temas espinosos.

Pero también, los nexos con Colombia de MediaPro, una de las empresas que figuran en el llamado ‘Fifagate’, y un audio vendido por policías corruptos, en el que se menciona a Bedoya.

Sobre el dinero que se manejó en los amistosos de la Selección, EL TIEMPO estableció que los propios miembros del Comité Ejecutivo de la Fedefútbol le pidieron cuentas al ‘exzar’.

Roces con el Comité

El primer enfrentamiento fue por el partido contra Brasil, en el Sun Life Stadium de Miami, el 5 de septiembre del 2014. Por ese juego, a la Federación le entraron 300.000 dólares, cerca de 600 millones de pesos de la época.

“Esa cifra es ridícula si se tiene en cuenta la categoría del rival y el hecho de que la Selección estaba de tercera en el ranquin de la Fifa”, aseguró un directivo.

Y agregó que hay interrogantes en por lo menos dos amistosos más: contra Bahréin y Kuwait, jugados el 26 y el 30 de marzo pasados en Medio Oriente.

“Nos enteramos por la prensa que se iban a jugar y Bedoya ni siquiera le informó al Comité Ejecutivo cuánta plata le correspondió a la Federación”, agregó la fuente.

Y un accionista de uno de los más poderosos equipos de fútbol de la A añadió que Bedoya se había convertido en un ‘dictador’ y no dejaba ver las cuentas de la Federación de Fútbol.

“Los cuestionamientos por esos dineros se hicieron en reuniones del Comité y eso consta en actas que la Fiscalía de Colombia puede solicitar”, afirmó.

Ahora creen que la clave de un posible ocultamiento del dinero recibido por esos partidos amistosos puede estar en la cuenta secreta que Bedoya tenía en Suiza, revelada por EL TIEMPO.

Si bien el Bank Hapoalim –donde la abrió en el 2009–, ofrece los más altos estándares de discreción, la cuenta ya está bajo el control de la Fiscalía de Estados Unidos que deberá establecer qué dinero entró por los sobornos de la Conmebol y cuánto por otros conceptos.

En Nueva York, donde Bedoya se encuentra desde el 4 de noviembre, este le aseguró al FBI que él era apenas una ficha pasiva dentro de la red de corrupción de la Conmebol.

Es decir, que no planeó o exigió los sobornos a los empresarios por la transmisión y comercialización de varios torneos. Simplemente, se limitó a recibir el dinero para depositarlo en su cuenta secreta, sin sacarle provecho alguno.

Pero hay varios cabos sueltos que la justicia de Estados Unidos quiere atar antes de darle rebajas a Bedoya por devolver plata y bienes, y por testificar contra otros directivos de la Conmebol.

Uno de ellos es el nexo con Colombia de MediaPro de España, cuya filial en Miami, Media World, fue allanada el 3 de diciembre por agentes del FBI.

Hay indicios de que Media World se habría encargada de pagar la mitad de un soborno de 3 millones de dólares a Jeffrey Webb, vicepresidente de la Fifa y presidente de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y del Caribe de Fútbol (Concacaf). Y sospechan que Bedoya tiene las pistas sobre los pagos a Webb.

La razón: el soborno está vinculado a la entrega de los derechos de transmisión de la Copa Centenario, que se jugará en Estados Unidos, en el 2016, de la que Bedoya fue gestor, junto con Webb. Además, se sigue la pista de un negocio de MediaPro en Colombia, vinculado un empresario pariente del ‘exzar’.

El audio

El otro tema por el que Bedoya podría ser interrogado es del resorte directo de la DEA y del Departamento del Tesoro. Ambas agencias estarían interesadas en saber por qué en los audios de la investigación contra el Envigado Fútbol Club y sus nexos con miembros de la organización mafiosa de la ‘oficina de Envigado’ lo mencionan.

“Moni, llamen a Luis Bedoya a ver qué se hace ahí (...) de dónde salió eso, por qué (...). Llamen a ver si nos vamos para Bogotá”, dice Juan Pablo Upegui, dueño del Envigado.

El audio terminó en manos de la mafia, que se lo compró a policías corruptos.

Allegados de Bedoya dicen que si bien debe responder por los sobornos de la Conmebol, se hila muy delgado en el tema del audio: “Fue una simple reacción de Upegui tras ser incluido en la Lista Clinton”.

“Luis dejó a la Federación y a la Selección en su mejor momento. Pronto le va a explicar al país su participación en los sobornos”, anunciaron.

‘Tomaba decisiones solo’

El cuerpo técnico de la Selección Colombia le aseguró al Comité Ejecutivo de la Federación que no es cierto que Luis Bedoya los consultara para programar los partidos amistosos, como él decía. “Comprobamos que eso no era cierto y que Luis tomaba las decisiones solo”, le dijo un dirigente a reporteros de EL TIEMPO.

De hecho, tras el partido con Brasil en Miami (EE. UU.) y la polémica gira por Medio Oriente, los dirigentes comenzaron a indagar qué estaba pasando con los partidos de fogueo de la Selección Colombia.

“Nos dimos cuenta de que varios empresarios le llevaron propuestas a Bedoya para enfrentar a Colombia con otras selecciones de alto nivel. Eran partidos interesantísimos, como preparación para las eliminatorias del Mundial de Rusia 2018, y él los desechó sin consultar al Comité Ejecutivo”, indicó la fuente.

Pero los dirigentes del fútbol también descubrieron que detrás de los partidos que jugó Colombia, todos con selecciones de un nivel muy pobre, a excepción de Brasil, habían sido negociados por un amigo cercano del entonces presidente de la Fedefútbol.

Y aunque la Federación asegura que aún no han encontrado malos manejos contables de la Federación se siguen preguntando por los sobornos de la Conmebol y los pagos de los amistosos, que consideran ‘ridículos’.

UNIDAD INVESTIGATIVA
u.investigativa@eltiempo.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.