Toda Colombia será territorio libre de analfabetismo en 2018

Toda Colombia será territorio libre de analfabetismo en 2018

Programa de Alfabetización ha adelantado iniciativas en jóvenes en extraedad y adultos iletrados.

notitle
09 de diciembre 2015 , 09:12 p.m.

Miguel Segundo Serna es un pescador artesanal de la Ciénaga Grande de Santa Marta. Él, como muchos otros colombianos, no sabía leer ni escribir. Hacía parte de uno de los más de 2 millones de analfabetas del país en 2010. Y, aunque el oficio de este habitante de Pueblo Viejo es manual, entendió que otros saberes, como sumar, restar, multiplicar y dividir, eran fundamentales para poder subsistir. “Qué voy a hacer yo con irle a vender un camarón si yo no sé cómo voy a sacar una cuenta –dice Miguel–; usted me coge y me engaña”.

Hoy en día está agradecido porque a raíz de esta decisión de aprender, siendo ya un adulto mayor, puede negociar mejor lo que pesca, sabe diferenciar entre una y dos libras y si una libra de camarón vale más que una de pescado. También saca su contabilidad propia, ayuda a sus nietos a hacer las tareas, les lee cuentos y firma con su puño y letra en el banco.

La cotorra

María Elisa Romero Parrado es un ama de casa que vive en el municipio de Acacías, Meta. A esta acacireña, que era analfabeta a sus 66 años, le decían irónicamente ‘la cotorra’. “Hablo mucho tal vez o pregunto mucho, no sé, pero me dicen así”, cuenta María Elisa, entre risas.

Pero conversar mucho no le servía para entender lo que veía en los papeles y en las revistas, por lo que se sintió impulsada a cultivarse. No le importó cuando la gente de su vereda le hizo bullying por querer formarse a su edad. Le decían, “Mariela, para qué se va hasta allá, eso es perder el tiempo”. A todos los dejó con la boca cerrada, pues aprendió, después de desplazarse todos los días en su bicicleta durante veinte minutos hasta el colegio. Ahora tiene una nueva vida y se siente joven porque dice que ve el mundo con otros ojos, puede leer el periódico o el titular de un noticiero en la televisión.

Con la otra mano

A Betulia Balaguera no le ha tocado una vida fácil. Desde pequeña tuvo que dedicarse a trabajar duro en el campo, ordeñando vacas y cargando leña, y solo tuvo la oportunidad de asistir a la escuela durante un año, pero tuvo que desertar para cuidar el embarazo de su mamá. Hace veinte años perdió su brazo derecho al manipular un trapiche, y aun así tuvo que cuidar a su esposo, que perdió ambas piernas a causa de una diabetes, durante diez años.

Hoy vive sola porque sus hijos trabajan lejos, pero ha recuperado la esperanza, a sus 80 años, con el programa nacional de alfabetización que se implementa en su comunidad. Aunque le resulta difícil escribir con su mano izquierda, porque es diestra, se siente orgullosa de todo lo que ha logrado. “Le he cogido mucho amor a la lectura; me entretengo y la profesora es muy buena, me tiene paciencia y entiende mis garabatos”, cuenta Betulia, y agrega: “Leo todo lo que se me atraviesa”.

Alianza estratégica

El Gobierno Nacional ha comprendido que la alianza Estado empresa es una de las claves para que todos en Colombia, sin importar la edad, aprendan a leer y escribir; matemáticas y ciencias naturales y, en general, todas aquellas disciplinas que les permitan desarrollar sus proyectos de vida.

Por ello, el Ministerio de Educación ha generado asociaciones como la que tiene actualmente con Ecopetrol y la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), a través de un convenio marco.

“En Ecopetrol estamos convencidos de que la educación es el pilar para alcanzar el desarrollo económico del país y el consecuente mejoramiento de la calidad de vida de nuestros compatriotas”, sostuvo Javier Gutiérrez Pemberthy, presidente de Ecopetrol. Por otra parte, Ángel Martín Peccis, director regional de la OEI, apoya este esfuerzo conjunto, pues cree que hay que darle la mayor prioridad a este tema.

“No podemos estar pensando en un país educado si todavía quedan cientos de miles de personas que no están alfabetizadas”, dice Peccis.

Mediante este acuerdo fue posible alfabetizar a más de 450.000 jóvenes y adultos a través del modelo educativo A Crecer, de la estrategia Escuelas de Perdón y Reconciliación (Espere) y del Modelo Ser, los cuales fueron aprobados por el Ministerio de un grupo de doce que funcionaba anteriormente.

Metas a 2018

La entidad realizó un convenio con la Ascún –la Asociación Colombiana de Universidades– para crear un modelo propio que cumpliera con las especificaciones técnicas de calidad y atendiera la diversidad de la población. Sin embargo, el plan para el siguiente cuatrienio es descentralizar el programa, darles más responsabilidad a las secretarías de Educación en el marco de la autonomía administrativa y fortalecerlas para que ellas mismas sean capaces de ejecutar sus propios recursos, de poner en operación sus estrategias y de utilizar el modelo del Ministerio.

El reto, así mismo, es lograr que la educación de adultos se institucionalice. Muchos perciben la alfabetización como algo lejano, y entre menos padres y madres estén preparados habrá una mayor deserción de los niños en edad de 5 a 17 años.

En segundo lugar, para los próximos tres años, el programa de alfabetización se va a concentrar en el posconflicto. Lo anterior como respuesta al hecho de que la mayoría de la población iletrada, de acuerdo con las revisiones técnicas ejecutadas, se encuentra entre quienes han sido víctimas del conflicto armado y aquellos que están en proceso de desmovilización.

En el 2016 se entregarán 9.000 salones niños y jóvenes de colegios oficiales

‘Colombia, la más educada’ es uno de los tres pilares del Plan Nacional de Desarrollo para el periodo de 2014-2018.
En el marco de esta apuesta, se destaca como una prioridad la implementación del programa de jornada única, pues esta permite mejorar la calidad de la educación, al tener ocho horas de clase en vez de cinco o menos.

Para María Baquero, madre de uno de los niños beneficiarios de uno de los colegios de Itagüí que fueron intervenidos durante este año en aras de prolongar la cobertura y extensión de las clases, “esta ayuda del Ministerio de Educación es muy buena porque así no tengo que preocuparme de que mis hijos estén en la calle o perdiendo tiempo viendo televisión en la casa”. Lo que se busca con esta inversión en infraestructura es mejorar la calidad de la educación en los colegios públicos para que sea la misma que la de los privados, de modo que permita un sistema equitativo.
1.500 ‘Aulas para la Paz’

En lo que resta de este año se pondrán al servicio de más de 65.000 estudiantes, 1.500 nuevas aulas en 23 departamentos y Bogotá.

“El pasado 29 de mayo colocamos la primera piedra de la segunda etapa del megacolegio El Rodeo, en el municipio de Jamundí, Valle. Allí me comprometí con que este año entregaríamos las primeras 1.500 aulas de clase, y hoy ya hemos entregado las primeras 934”, aseguró el presidente Juan Manuel Santos.

Para la ministra Gina Parody, esta es la primera vez que un presidente en Colombia pone la educación como pilar de su gobierno. “En campaña los candidatos siempre hablan del tema, pero son muy pocas las veces que se realiza esa inversión prometida, pues priman otras cosas”, afirmó la Ministra, quien resalta que es de destacar que ahora el Ministerio de Educación es el que cuenta con el mayor presupuesto.

Gratitud

La entrega de aulas ha demostrado generar réditos inmediatos, y así lo señaló el primer mandatario durante la ‘I cumbre de gobernadores y alcaldes electos por la educación’, llevada a cabo el pasado 26 de noviembre. La satisfacción de niños, niñas, jóvenes, maestros y padres ha sido visible en la inauguración de estos colegios oficiales, que no solo tienen aulas y laboratorios, sino que también están dotados con tecnologías.

“Con esta infraestructura reduciremos la brecha de desigualdad entre estudiantes ricos y pobres", puntualizó el presidente Juan Manuel Santos.

La maratónica entrega de instituciones educativas continúa, y la ministra Parody se ha mostrado firme con este compromiso. “Antes construíamos 380 aulas por año. Para el próximo tenemos planeado entregar 9.000”.

ESTILO DE VIDA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.