Estos son los correos que prueban seguimientos a Vicky Dávila

Estos son los correos que prueban seguimientos a Vicky Dávila

Mensajes revelan detalles de su vida personal y planes para enlodarla por enriquecimiento ilícito.

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07 de diciembre 2015 , 08:47 p.m.

Desde hace seis días, la Fiscalía General tiene en su poder un paquete de correos electrónicos, documentos y fotos que probarían que Vicky Dávila y al menos cinco periodistas más vienen siendo blanco de seguimientos ilegales.

En el caso específico de Dávila, directora de la emisora La F.m., los correos detallan asuntos de su vida privada y datos confidenciales sobre investigaciones periodísticas que ha adelantado con su equipo, en los que cuestiona la conducta de oficiales de la Policía, incluido su director, Rodolfo Palomino.

Saben desde sus contactos en Cuba para obtener una entrevista con el jefe de las Farc, ‘Timochenko’, hasta sus intentos por entrevistar a exfuncionarios del gobierno Uribe, exiliados en Estados Unidos.

Pero los correos también dejan en evidencia que sus autores conocen sus movimientos y los de su familia. Además, que había un plan para entregarle información falsa y para desprestigiarla. De hecho, se habla de involucrarla en un proceso por presunto enriquecimiento ilícito.

“El mes de febrero, del 2014, contrató los servicios del abogado Abelardo de la Espriella para denunciar un episodio personal (...). NOTA: oportunidad de vincularla con enriquecimiento ilícito, verificar de dónde salió esa plata, contactar al denunciado y reclutarlo como fuente”, dice uno de los correos enviados a la periodista, en el que le advierten que incluso le tienen un alias y un código: OAV- P-13, Objetivo de Alto Valor Periodista.

EL TIEMPO estableció que la información contenida en estos correos fue suministrada, entre el 29 de noviembre y el 2 de diciembre pasado, por alguien que se presentó como un miembro activo de la Policía.

Tras dar los nombres de los oficiales implicados y asegurar que le reportan al alto mando, el uniformado advierte que los presuntos seguimientos sin orden judicial los ejecutan cerca de 30 uniformados y que, echando mano de gastos reservados, se amparan en órdenes de trabajo que supuestamente buscan blindar los diálogos de paz entre el Gobierno y las Farc.

Está controlado todo. Eso es manejado por el capitán xxx. La fachada es que protegen el proceso de paz. Andrómeda es un chiste al lado de esta sala. Son dos, una de correos y otra de celulares”, dice el informante.

Y entregó las placas de dos vehículos que, según dice, están equipados con aparatos para grabar y tomar fotos y que siguen a Dávila, a miembros de su equipo y a otros periodistas que también están identificados como blanco de inteligencia: Claudia Morales, Daniel Coronell y Gustavo Álvarez Gardeazábal, entre otros.

Una de esas placas, la EJS 851, corresponde a una camioneta van de color blanco, y otra, la CES 867, es de un Audi gris.

“Este vehículo fue acondicionado con micrófonos de largo alcance y está detrás de Vicky”, advierte otro de los mensajes.

Hilo conductor

La Fiscalía ya confirmó que ambos vehículos pertenecen a la Policía y que el Audi habría sido donado por una embajada.

Además, que los periodistas que están siendo objeto de seguimientos tienen un denominador común: recientes denuncias sobre irregularidades por parte de altos oficiales de esa institución, especialmente en el llamado caso ‘Lasso’ y el de la ‘Comunidad del Anillo’.

“Dávila ha venido recibiendo información de diferentes policías sobre irregularidades en la Policía Nacional, con énfasis en la llamada ‘Comunidad del Anillo’. NOTA: verificar las IP, oportunidad de suplantar a algunos y desinformarla”, dice otro reporte. Por el contrario, en otros correos se da la orden de filtrarle información cuando las denuncias vayan contra miembros del Ejército.

Según el informante, estas instrucciones reposan en la carpeta de inteligencia abierta a Dávila, en la cual hay fotos de su familia y grabaciones clandestinas que le habría hecho un oficial que posaba como una fuente de confianza.

EL TIEMPO omite los nombres de los oficiales señalados hasta que la Fiscalía proceda a verificar la información contenida en los correos y a judicializar a los implicados.

Por ahora, Dávila anunció que, además de informales a la Fiscalía y a la Presidencia de la República sobre la información en su poder, revelará las fortunas de algunos de los oficiales involucrados: ya lo hizo con Palomino.

“No nos temblará la mano contra cualquier abuso o acto de corrupción que afecte el buen nombre de la Policía (...). No perseguimos a periodistas ni a nuestros críticos. Todo lo contrario, les damos y les daremos todas las garantías para que continúen con su crítica. No vamos a tolerar persecuciones a ningún ciudadano”, dijo este lunes el presidente Juan Manuel Santos, tras conocer estas denuncias.

El informante reveló los nombres de varios periodistas que estaban siendo seguidos.

El informante le envió correos a la periodista Vicky Dávila para advertirle de seguimientos.

Los correos revelan, con lujo de detalles, cómo eran los seguimientos y a quiénes.

'Caso Lasso y escándalo de comunidad del anillo’

Según los correos que un informante le envió a Vicky Dávila, los periodistas que han abordado el caso Lasso y el escándalo conocido como la ‘comunidad del anillo’ han sido blanco de seguimientos. Uno de esos casos salpica al capitán Jorge Lasso, ayudante del general Rodolfo Palomino, director de la Policía. El pasado 28 de febrero, según reporte de la propia institución, intentó interferir en un procedimiento policial.

“Ustedes no saben quién soy yo, no saben con quién se están metiendo”, les dijo Lasso a los patrulleros que requirieron al conductor de un vehículo que trató de eludir una requisa. Al lugar llegó el coronel José Luis Palomino, hermano del director de la Policía, quien desautorizó a la patrulla que realizaba el procedimiento. La investigación interna por ese caso aún no ha sido resuelta. Y tampoco el escándalo por la llamada ‘comunidad del anillo’, una supuesta red de prostitución que recluta cadetes de la Escuela de Cadetes General Santander. Uno de los episodios de ese escándalo que aún no ha sido aclarado es la muerte de la alférez Lina Maritza Zapata, de 21 años, el 25 de enero del 2006. El reporte de la Policía afirma que se suicidó, mientras que la familia dice tener pruebas de que fue asesinada, para silenciarla porque estaba dispuesta a denunciar la ‘comunidad del anillo’. En la información que le enviaron a Vicky Dávila llegó un dictamen de una prueba de absorción atómica que demostraría que la cadete Zapata no disparó su arma para suicidarse.

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u.investigativa@eltiempo.com

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