Listo el arsenal jurídico para implementar acuerdos

Listo el arsenal jurídico para implementar acuerdos

Plebiscito para refrendación de lo pactado tiene el respaldo suficiente para volverse norma.

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05 de diciembre 2015 , 06:12 p.m.

La columna vertebral del arsenal jurídico que el Gobierno prepara para darles legitimidad política y luego implementar los acuerdos de paz de La Habana está casi lista, al punto de que el propio Ejecutivo ya comenzó a hacerle guiños a la Corte Constitucional para que –salvaguardando su independencia– imparta su visto bueno a este proceso.

Las dos iniciativas claves de esta artillería jurídica –el proyecto de ley estatutaria que habilita un plebiscito para la paz y la reforma constitucional que se tramita para implementar los acuerdos– han recibido un respaldo mayoritario en el Congreso, lo que le permite a la Casa de Nariño abonar desde ya el terreno para una campaña por el sí que lleve a por lo menos 10 millones de colombianos a las urnas para legitimar los acuerdos.

Todo esto, en plata blanca, lo que deja claro es que la intención del Gobierno por acabar con más de 50 años de guerra sigue firme y que los resultados de la mesa de La Habana, si bien no han sido los más rápidos en los últimos ciclos, sí mantienen una expectativa positiva en torno a la paz.

Estas dos iniciativas, si se quiere, son complementarias. Si el plebiscito para la paz no logra por lo menos 4,4 millones de votos por el sí, tampoco sería viable ni aplicable el acto legislativo para implementar los acuerdos de La Habana, al cual solo le quedará faltando una vuelta legislativa el próximo año.

Esa reforma constitucional crea una comisión especial para tramitar, en un tiempo más reducido, las normas que se requieren para desarrollar los acuerdos y le da facultades extraordinarias al Presidente hasta por 90 días –prorrogables por un periodo igual– para los mismos efectos.

“Estas dos iniciativas son complementarias, porque no se puede movilizar la una sin la otra, van de la mano”, advirtió el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo.

Es prácticamente un hecho que el Legislativo apruebe sin mayores contratiempos estas dos iniciativas, porque el plebiscito sale del Congreso este año y la enmienda constitucional para la implementación terminará su primera vuelta en junio del 2016. Luego vendrá el examen de la Corte Constitucional.

La ley del plebiscito es estatutaria, por lo que tiene un control previo de ese alto tribunal antes de pasar a sanción presidencial. Y la enmienda para desarrollar los acuerdos, si es demandada, también irá a examen de los 9 magistrados que conforman esa Corte.

Santos sabe de la importancia de tal veredicto. Esta semana, durante la posesión de Alejandro Linares como nuevo magistrado de la Corte Constitucional, lo reconoció y volvió a enviarle ramo de olivo.

“A la Corte le va a tocar, si, Dios mediante, finalizamos este proceso de paz en los próximos meses, un papel protagónico para la implementación de todo lo que se acuerde para darle a este país ese nuevo panorama porque estoy seguro nos va cambiar para bien terminar una guerra después de 50 años”, precisó Santos.

En el cronograma del Gobierno se calcula que en el primer trimestre del próximo año la Corte se pronunciará sobre el plebiscito y el Presidente lo convocará para votarlo antes de junio. Para ese momento, la reforma constitucional de la implementación habrá terminado su trámite en el Legislativo.

Todo esto, según lo acordado por Santos y ‘Timochenko’ en su encuentro de La Habana, se hace porque el 23 de marzo próximo se firmará el fin del conflicto armado más largo del hemisferio occidental.

“Con la paz y su refrendación demostraremos que Colombia no es el país delirante, esquizofrénico y peligroso que la guerra sugirió que éramos”, afirmó el senador de ‘la U’ Armando Benedetti, coordinador ponente de la ley del plebiscito.

Pero mientras en la coalición hay optimismo, en la oposición se mantienen las reservas. El senador Álvaro Uribe, principal contradictor de Santos y de la forma como se adelanta el proceso de paz, mantuvo su tesis de que los diálogos de La Habana no son lo que el Gobierno promulga.

“Nosotros queremos la paz, pero no queremos la impunidad, porque la impunidad es un mal ejemplo”, enfatizó Uribe.

La postura sistemática de Uribe y su partido, el Centro Democrático, demuestra que lo que se viene el próximo año en torno al proceso con las Farc será uno de los debates más intensos que ha tenido el país en las últimas décadas, y que el resultado en las urnas del plebiscito –a mediados del año próximo– definirá cuál es el rumbo que tomará Colombia frente a su conflicto interno. Por lo pronto, el arsenal jurídico para la paz está listo y, según Cristo, hay apoyo político para sacarlo adelante.

EL TIEMPO

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