Keops y Transcaribe

Keops y Transcaribe

El futuro no es del carro particular, el futuro pertenece al transporte público.

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03 de diciembre 2015 , 06:56 p.m.

Cuando el profesor Goyeneche, fundador de la logia del Palo de Mango, me invitó a hacer parte de ella creí que se trataba de una tertulia clásica cartagenera, en la que se hablaría de arte, poesía, música y literatura. Pero la verdadera misión de la logia es reunir a las fuerzas vivas de la ciudad para analizar los problemas macro de Cartagena y encontrar posibles soluciones, sin caer en la politiquería.

El último tema que analizamos fue el sistema Transcaribe: diez años de espera, de sobrecostos, de corrupción administrativa; decenas de funcionarios ineficientes que, ahora que nuestro Alcalde ordena la inauguración del sistema, están criticando fuertemente la medida extraordinaria, olvidando que desde el año de gracia de 1995 este proyecto estaba aprobado y parcialmente financiado.

En diez años los egipcios levantaron los enormes bloques que se convirtieron en la maravillosa pirámide de Keops. En la discusión apareció la consabida polarización que nos distingue a los colombianos: uno de los invitados, exgerente de Transcaribe, estaba acusando al alcalde actual de haberse demorado en tomar una decisión ocho meses, olvidando los diez largos años pasados en la ineficiencia.

Otro de los invitados aseguró que ya se habían retirado de la circulación 120 buses viejos y que había una partida de 40.000 millones para chatarrización. Y este 1.° de diciembre El Universal informó que aún no comienza la chatarrización; un artículo basado en una información sesgada, proporcionada por una unión temporal interesada en pescar en río revuelto. Naturalmente, los dueños de carro comenzaron una escalada de trancones, una leyenda urbana que llegó a la exageración de dos horas y media para unas distancias de pocas cuadras; un coro de abucheos recibió la afirmación, pero si hay trancón es porque el futuro no es del carro particular, el futuro pertenece al transporte público.

En el espacio de 10 carros que transportan 20 personas, un solo bus transporta 160. Son decenas de galones de gasolina menos, pues el bus ahorra consumo y contaminación. Pero la arrogancia del dueño de carro proviene del modelo de vida de las Siete Hermanas dueñas del petróleo, de los Ford, de los Fiat, de los Volkswagen, que diseñaron una sociedad cuyo estatus es un carro bonito, sin pensar en el interés común.

Salvo Basile

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