El vallenato toca la cima

El vallenato toca la cima

Que este reconocimiento sea otro aliciente para preservar las tradiciones de nuestros pueblos.

01 de diciembre 2015 , 07:57 p.m.

El vallenato ha alcanzado un logro histórico al anunciarse este martes, desde Namibia (África), que este género musical fue declarado por la Unesco ‘Patrimonio cultural inmaterial de la humanidad en necesidad de salvaguarda urgente’. Una bendición internacional que se agrega a la igualmente justa de ser considerado, desde el 2013, Patrimonio Cultural de la Nación por el Consejo Nacional de Patrimonio del Ministerio de Cultura.

Este triunfo amerita no solo una larga parranda a ritmo de acordeón, caja y guacharaca, porque, además de significar una exaltación mundial, es un claro reconocimiento que fortalece la defensa de este género, especialmente en su tradición, sus raíces y su autenticidad.

Así que esta es una importante conquista de Colombia, pues lo que ha hecho la Unesco es tener en cuenta una historia musical llena de vivencias, de leyendas, de mitos, de tradiciones orales. Es ver en este aire la expresión de lo cotidiano de una gran región, que en medio del fragor del trabajo ha ido sembrando paseos, sones, merengues y puyas, que hacen parte de la vida de varias generaciones.

Eso sí, respaldada por grandes compositores, como Rafael Escalona, Leandro Díaz o Alejo Durán, el primer rey vallenato, o Calixto Ochoa, quien se acaba de ir a disfrutar la gloria, entre muchos grandes músicos. Pero también es el reconocimiento a un constante esfuerzo de divulgación y de acogida a sus intérpretes, en cabeza del Festival de la Leyenda Vallenata, en el cual desde 1968 se han medido acordeonistas maravillosos, capaces de derrotar al mismo diablo, como lo hizo el mítico Francisco el Hombre, solo con la noche y la luna como testigos. Sin olvidar el festival Cuna de Acordeones de Villanueva, otra cita que trasciende.

Que no solo sea el pasar a las selecta listas del Carnaval de Barranquilla, las procesiones de Semana Santa en Popayán, el carnaval de Blancos y Negros de Pasto, las músicas de marimba y cantos tradicionales del Pacífico Sur, entre otras expresiones de nuestro folclor.

Que sea otro aliciente y ejemplo para ver en nuestra música un refugio espiritual y un medio de preservar las tradiciones y la identidad de los pueblos.


editorial@eliempo.com

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