Editorial: Otro golpe al bolsillo

Editorial: Otro golpe al bolsillo

El Código de Tránsito dice que el dueño de un vehículo debe mantenerlo en perfecto estado mecánico.

29 de noviembre 2015 , 09:48 p.m.

Desde mañana, los computadores de la Secretaría de Movilidad de Bogotá y del Runt (Registro Nacional de Automotores) empezarán a cruzar datos para repartirles a cientos de miles de ciudadanos comparendos porque sus vehículos no tienen la revisión técnico- mecánica vigente. Los computadores, por supuesto, no discriminan si esos automóviles –autos y motos– están en realidad causando contaminación o inseguridad en las vías.

Porque hay seguramente millones de automotores que no andan porque están varados, o son irreparables, o están accidentados, o sus dueños no tienen plata para ajustarlos a los parámetros de la revisión y no los sacan, o están en los patios detenidos o son parte de algún proceso judicial, o son chatarra, o no existen físicamente o son piezas de colección que tienen un alto valor cultural.

El Código de Tránsito dice que el poseedor de un vehículo debe mantenerlo en perfecto estado mecánico y nivel de emisiones. Muy bien. Pero en otros apartes claramente se refiere a que es para circular en las vías públicas cuando debe cumplir con ese requisito que no se aplica a quien no está usando su auto por las razones expuestas, entre otras.

Una cosa es poseer un automotor y otra, transitar con este. Pero los funcionarios de la alcaldía bogotana y también de otras ciudades resolvieron que el primer verbo significa lo segundo para promulgar un alcabalero impuesto, lejos del sentido común, porque salvo recoger millones de pesos en un nuevo ataque al bolsillo del ciudadano, que no tiene cómo arreglar su aparato, no van a generar mejoras técnicas en los carros que ya están fuera de circulación o son chatarra.

Además, es una medida que, de ser lógica y eficaz, no se puede aplicar caprichosamente en una ciudad, pues el certificado de idoneidad mecánica es un documento nacional, por lo cual esta tanda de comparendos debe surgir del Ministerio del Transporte y para todos los titulares de automotores matriculados, y no de una secretaría local.

Para rematar, si alguien quiere salirse de esta cacería y desea cancelar la matrícula de su automóvil, no puede hacerlo, porque el absurdo código exige que para validar ese trámite necesita tener el certificado mecánico vigente. Es decir, el carro debe llegar vivo a su entierro.

EDITORIAL
editorial@eltiempo.com.co

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.