Los desafíos que debe superar el plebiscito por la paz

Los desafíos que debe superar el plebiscito por la paz

Esta semana debe ser aprobado por el Congreso el proyecto de ley que lo implementa. Aún hay dudas.

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28 de noviembre 2015 , 04:40 p.m.

El proyecto de ley que habilita un plebiscito por la paz comienza esta semana su tramo final en el Congreso, y aunque el Gobierno confía en tener las mayorías para lograr su aprobación aún tiene algunos desafíos que superar.

El propósito oficial es tener lista una herramienta que permita que los ciudadanos se pronuncien sobre lo acordado en La Habana, ya sea a favor o en contra. Es decir, que refrenden o no lo pactado con las Farc.

Para ello se presentó al Legislativo una iniciativa que propone que 4,4 millones de votantes se pronuncien favorablemente sobre los acuerdos, o que el mismo porcentaje los rechace.

El proyecto tiene mensaje de urgencia, por lo cual fue discutido y aprobado por las comisiones primeras de Senado y Cámara de manera conjunta, y se prepara para superar el examen de las plenarias de ambas corporaciones, el próximo martes.

El viernes pasado, durante la clausura del Congreso Nacional de Infraestructura, en Cartagena, el presidente Juan Manuel Santos defendió esta herramienta, pero también habló de sus desafíos.

De ganar el ‘sí’, empezamos la implementación de los acuerdos. De ganar el ‘no’, hasta allí habría llegado el acuerdo, pues no se podrá implementar. Así de duro, pero así de claro”, dijo el Jefe de Estado.

Y en defensa del mecanismo agregó: “Después de varios análisis y de escuchar la opinión de expertos sobre la materia, consideramos que la mejor fórmula para consultar a los colombianos sobre su acuerdo o desacuerdo con lo que se pacte en La Habana es la del plebiscito”.

Más allá de alcanzar el mínimo de participación, el plebiscito por la paz debe superar algunas dudas que aún quedan en sectores de opinión.

En este sentido, el abogado y analista político Rafael Nieto afirmó que entre los desafíos de esta herramienta también está aclarar la naturaleza jurídica que tendría este instrumento.

Nieto aseguró que aún no es muy claro si sería un plebiscito o un referendo, debido al carácter vinculante que se propone dentro de las reglas que lo regirían.

El plebiscito es para aprobación de políticas públicas, no de reformas de la Constitución o leyes, y el Gobierno pretende hacerlo vinculante, es decir que le está dando el carácter de referendo y no de plebiscito”, afirmó el analista.

El coordinador de ponentes del proyecto en el Senado, Armando Benedetti, defendió la implementación del instrumento y dijo que es como “una bisagra” que le dará “legitimidad a lo acordado en La Habana, acabará la guerra y les dará vida a la paz y al acto legislativo para implementar los acuerdos para la terminación del conflicto armado”.

“Quienes hablen de paz sin justicia transicional o sin plebiscito son personas a las que les gusta la guerra”, afirmó Benedetti.

Legitimidad

El reto más difícil de superar para este plebiscito en el Congreso ha sido, sin duda, la oposición del uribismo, la cual, hasta el momento, ha sido derrotada. El senador del Centro Democrático Alfredo Rangel ha dicho que la herramienta contiene una “evidente trampa”.

“Si es aprobado es un pésimo antecedente, porque en el futuro otro gobierno podría volver a cambiar las reglas y los requisitos e imponer un plebiscito ‘fascistoide’ ”, sostuvo Rangel.

Sobre esta modificación de las reglas para el plebiscito, Nieto afirmó que esto también le restaría “legitimidad” al Ejecutivo.

El Gobierno no debería temerle a esa aprobación popular. Al disminuirle el umbral de aceptación al 13 por ciento del censo electoral lo que hace es deslegitimar el resultado, y al hacerlo pone en juego su sostenibilidad futura”, dijo Nieto.

En este sentido Benedetti afirmó que, por el contrario, esta reglas lo que harían es “estimular” la participación ciudadana.

“Si digo que por el ‘sí’ tienen que haber 5 millones de votos, quiere decir que a los que nos gusta la paz vamos a buscar 7 u 8 millones de sufragios, y a los que les gusta la guerra, como mínimo, tendrán que sacar 6 millones, ahí estaría participando más del 40 por ciento del censo electoral”, explicó el congresista de ‘la U’.

El Gobierno ha dicho que una vez se firme el acuerdo final pondrá en marcha una gran estrategia de comunicaciones para explicarles a los colombianos de qué se tratan los acuerdos de La Habana, con lo cual espera también convencer a los escépticos que aún quedan en el país.

La prueba en el Congreso

Para este martes está previsto que las plenarias de Senado y Cámara discutan y voten el proyecto de ley que implementa un plebiscito por la paz. Por tener mensaje de urgencia, las corporaciones podrán tramitarlo paralelamente.

Por ser un proyecto del ley estatutaria, si la iniciativa es aprobada deberá pasar a control previo de la Corte Constitucional para luego, si supera ese examen, ir a la sanción presidencial.

El Gobierno ha reiterado que esta herramienta solamente se pondrá en marcha si Gobierno y Farc acuerdan en La Habana que este sea el mecanismo de refrendación.

EL TIEMPO

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