¡Hola !, Tu correo ha sido verficado. Ahora puedes elegir los Boletines que quieras recibir con la mejor información.

Bienvenido , has creado tu cuenta en EL TIEMPO. Conoce y personaliza tu perfil.

Hola Clementine el correo baxulaft@gmai.com no ha sido verificado. VERIFICAR CORREO

icon_alerta_verificacion

El correo electrónico de verificación se enviará a

Revisa tu bandeja de entrada y si no, en tu carpeta de correo no deseado.

SI, ENVIAR

Ya tienes una cuenta vinculada a EL TIEMPO, por favor inicia sesión con ella y no te pierdas de todos los beneficios que tenemos para tí.

Archivo

La Cueva presenta 'Crónicas sobre el Grupo de Barranquilla'

Heriberto Fiorillo recuerda a Alfonso Fuenmayor al presentar la reedición de este libro.

CULTURA Y ENTRETENIMIENTO
Alfonso Fuenmayor, que poseía un conocimiento profundo de los clásicos griegos y latinos, conoció a Gabriel García Márquez en 1949 y se convirtió –hasta su muerte, el 20 de septiembre de 1994– en su consultor y compinche literario más cercano. En 1950, fundó con él, Álvaro Cepeda Samudio, Germán Vargas, Alejandro Obregón, Alfonso Melo, Orlando Rivera y otros, la revista literario-deportiva Crónica, de la cual fue Alfonso su director y Gabito, su jefe de redacción.
En 1967, Fuenmayor y García Márquez estuvieron juntos, con Cepeda Samudio y Rafael Escalona, en Aracataca, donde armaron el que sería recordado como el primer festival vallenato de la historia. Fueron siempre muy cercanos.
Hablaban de los libros que conseguían, discutían significados, se regalaban diccionarios y gramáticas, se pedían esos favores que solo se atreven a pedirse los amigos y esperaban con ansiedad la presencia del otro, sus libros y sus cartas.
Inmortalizado por su amigo como personaje de Macondo, Alfonso es el muchacho que se ajusta los anteojos para examinar mejor los botines de un coronel que no tiene quien le escriba. Uno de aquellos cuatro primeros y últimos amigos de Aureliano Babilonia, que comenzaban sus sesiones tormentosas de literatura a las seis de la tarde y terminaban en los burdeles al amanecer. Ese que andaba con los bolsillos llenos de recortes de periódicos y manuales de oficios raros. El mismo que agarró alguna vez a un loro, le torció el pescuezo y lo echó en un sancocho de gallina.
Liberal disciplinado y senador de la República, Fuenmayor poseía una sabiduría devastadora, pero tenía la ventaja de que no se le notaba. Fue maestro, conductor de tertulias y orientador literario, que guiaba con su fino olfato el interés de ese grupo de amigos que devoraba libros, conocía las grandes obras del cine y se burlaba abiertamente de la falsedad de ciertos presuntuosos intelectuales.
Para Alfonso, el buen periodismo pertenecía a la literatura. O mejor, la literatura pertenecía a la crónica, como género narrativo. “No es posible –decía– que pueda darse un buen periodista sin una base literaria, sin un conocimiento de la prosa, sin un manejo fácil del idioma. De manera que a mí nunca se me ha dado por coger una actividad y dejar la otra”.
Nunca escribió novelas, pero dejó traspapelados algunos cuentos en sus gavetas. A pedido de Carmen Balcells, la agente literaria de García Márquez, escribió a fines de los años setenta sus famosas trece crónicas sobre el 'Grupo de Barranquilla', que fueron publicadas en el Diario del Caribe, reproducidas por El Espectador, galardonadas con el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar y que en esta reedición son catorce porque incluimos, con mucho gusto y a manera de prólogo, esa otra que él escribió en 1988 sobre aquellas trece.
CULTURA Y ENTRETENIMIENTO
CULTURA Y ENTRETENIMIENTO
icono el tiempo

DESCARGA LA APP EL TIEMPO

Personaliza, descubre e informate.

Nuestro mundo

COlombiaInternacional
BOGOTÁMedellínCALIBARRANQUILLAMÁS CIUDADES
LATINOAMÉRICAVENEZUELAEEUU Y CANADÁEUROPAÁFRICAMEDIO ORIENTEASIAOTRAS REGIONES
horóscopo

Horóscopo

Encuentra acá todos los signos del zodiaco. Tenemos para ti consejos de amor, finanzas y muchas cosas más.

Crucigrama

Crucigrama

Pon a prueba tus conocimientos con el crucigrama de EL TIEMPO