Anthem of the Seas, derroche de tecnología e ingenio en altamar

Anthem of the Seas, derroche de tecnología e ingenio en altamar

Estuvimos dos días a bordo del nuevo barco inteligente con cápsula panorámica.

notitle
25 de noviembre 2015 , 04:02 p.m.

La imaginación de los creativos y diseñadores de los barcos de cruceros parece no tener fin. Carros chocones, un observatorio panorámico que se eleva 90 metros sobre el mar, una cápsula de aire para practicar paracaidismo, bar robótico, piscina de surf y todo un derroche de tecnología, lujo, espectáculos y alta gastronomía se embarcaron en la nueva nave que presentó la naviera Royal Caribbean hace dos semana en Nueva York (Estados Unidos).

Allí estuvimos y durante dos días recorrimos de proa a popa el Anthem of the Seas (Himno de los mares) que tendrá como puerto de partida a Nueva Jersey.

Recorrer el barco en 48 horas es todo un desafío, no en vano sus itinerarios serán de 8 a 12 noches por el mar Caribe, tiempo suficiente para gozar toda la aventura, adrenalina y diversión que promete.

Como si no fuera suficiente el sueño de navegar mares y océanos conociendo ciudades y puertos sin necesidad de cambiar de hotel, a bordo de una gran nave, la industria naviera se ha dado a la tarea de cumplir los más divertidos caprichos de sus viajeros.

Y cómo no hacerlo si es un sector con muy buenos reportes de crecimiento: en el 2014 viajaron por el mundo en cruceros 22 millones de pasajeros, que generaron 940.000 empleos, con gastos diarios promedio por pasajero de 134 dólares, logrando un impacto económico de 119,9 billones de dólares, según cifras de la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA, sigla en inglés).

Cada año baten récords: el más grande, el más lujoso, el más divertido, el más interesante. Y es justo esa competencia la que beneficia a los viajeros que hoy encuentran en los cruceros opciones para todos los bolsillos e intereses.

El más divertido

Sin duda, el Anthem of the Seas junto con su hermano gemelo que lleva un año en los mares, el Quantum of the Seas, han llevado esta industria a otro nivel en tecnología y en experiencias.

Antes de entrar en lo más novedoso, hay que decir que cuenta con todos los servicios que tradicionalmente ofrecen los barcos.

Basta con poner un pie en la gran nave, que tiene capacidad para 4.905 pasajeros, para sentir que allí no se puede perder el tiempo (y eso incluye la posibilidad de relajarse y descansar a sus anchas).

Lo primero que todos querrán es descubrir las nuevas atracciones (todas incluidas en el plan): El North Star, una enorme cápsula que se eleva a más de 90 metros sobre el mar, y desde la cual se tiene una espléndida panorámica de 360 grados del océano o de los puertos. Y por supuesto del barco de proa a popa.

La cápsula panorámica se eleva, 15 minutos, 90 metros sobre el mar.

Y no hace falta ser el más intrépido para volar por unos minutos en el RipCord by iFly, el simulador de paracaidismo.

Luego de una breve charla de 10 minutos sobre las recomendaciones básicas, cualquiera puede enfrentarse a este divertido reto. Basta abrir los brazos, mirar al frente y elevar los pies para que la máquina de aire lo eleve sin ningún riesgo. Flotará entre un gran tubo de vidrio. Al final, el tiempo siempre será muy breve y querrá repetir.

Sin importar la edad, la siguiente conquista es el SeaPlex, un lugar con varias propuestas: una pista de carros chocones. Sí, carros chocones dentro del barco. ¿Quién no quiere una carrera loca en altamar? Este espacio se transforma en pista de patinaje sobre ruedas, cancha de baloncesto con las medidas oficiales, ping pong y escuela de circo.

Y para los amantes de la acción no puede faltar el ya tradicional muro de escalada y la piscina de surf (que se montó a los barcos hace seis años), para que pongan a prueba toda su astucia y equilibrio. Piscinas y jacuzzis al aire libre o con cubierta, con música y diversión o en espacios tranquilos y de relajación completan la oferta de entretenimiento.

El SeaPlex es un espacio para carros chocones, patinaje y deportes.

Un barco muy pilo

Sí, es un barco inteligente que le saca jugo a lo último en tecnología. La primera experiencia es que logra que cada pasajero aborde en 10 minutos (previo registro electrónico en casa), sin filas ni esperas. Tan pronto se arriba al puerto, el personal del barco, tableta en mano, hace el check in, y ya a bordo, en la habitación, encontrará un brazalete plástico con el que tendrá acceso a su cabina, podrá hacer compras en el barco y consumos sin necesidad de llevar dinero ni nada más.

A lo largo y ancho del barco hay 40.000 tabletas disponibles para que los viajeros consulten información, programación de eventos, reservas en restaurantes, e incluso, para que se mantengan en contacto con otros pasajeros o con sus familiares en casa. Y es que la nave cuenta con conexión a internet todo el tiempo, con velocidades similares a la banda ancha en tierra. Por eso en altamar se pueden ver videos, consultar correo electrónico, compartir imágenes en redes sociales o participar de videoconferencias.

El punto divertido de la tecnología está en el Bionic Bar. Allí todos hacen por lo menos una parada para ver un par de brazos robóticos que preparan cualquier cantidad de cocteles. Basta con ordenarlos a través de una tableta y dar las indicaciones de sus gustos para que sirvan y mezclen a buen ritmo y con mucha rapidez. Difícilmente reemplazan la maestría y simpatía de un barman, pero no se puede dudar que son un divertido espectáculo.

En el simulador de paracaidismo, los viajeros flotan en la cámara de aire por unos minutos.

El ingenio también está presente en Two70, un escenario con seis pantallas robóticas que crean escenas mientras se elevan y giran individualmente o como complemento a los espectáculos de música y baile de la noche. Y en Vistarama, un espacio con paredes de vidrio de piso a techo que se transforman en una superficie capaz de proyectar escenas reales o imaginarias como el espectáculo multidimensional Spectra’s Cabaret.

Otro toque de tecnología innovadora fue pensado para quienes viajan en las habitaciones interiores, pues ahora tienen balcones virtuales que muestran vistas y sonidos del mar en tiempo real, gracias a pantallas LED de 80 pulgadas, así tienen, a su manera, vista al mar.

Paladares exigentes

El tema gastronómico es otro de los grandes retos que se han impuesto las navieras. Muchas se disputan el título de la mejor mesa, y traen a bordo cualquier cantidad de alternativas para que nadie se quede sin satisfacer su paladar.

En este caso, esta ciudad flotante cuenta 18 restaurantes con las cocinas más destacadas del planeta, incluyendo cinco comedores principales. Están enlazados por el programa Dynamic Dining Classic, un sistema inteligente de reservaciones que ayuda a decidir cuándo, dónde, con quién cenar y cómo vestirse cada noche. Sobra decir que son asesorados por cocineros de renombre mundial y que tienen alianzas con grandes chefs como Jamie Oliver, Michael Schwartz y Devin Alexander.

Entre esas novedades transcurrieron las 48 horas de esta corta travesía. No sobra recordar que los barcos nunca duermen, tienen una movida agenda nocturna de bares, restaurantes, discotecas, espectáculo en vivo y tributos de música para bailar toda la noche.

Con 347 metros de largo, 41 metros de ancho y 18 cubiertas este es el segundo barco de la clase Quantum de esta naviera.

Si usted va

El barco tiene como puerto de salida Bayonne, Nueva Jersey (EE. UU.). Los planes son de 8 a 12 noches por San Juan, Puerto Rico, Bridgetown, Barbados, Fort de France, Martinique, Basseterre, St. Kitts y Philipsburg, St. Maarten; o por Port Cañaveral, Florida, Cococay y Nasáu, Bahamas; y de tercera opción: Labadee, Haití, Falmouth, Jamaica, George Town, Grand Caymán, Puerto Costa Maya, México, Roatán, Honduras y Cozumel (México).

Las tarifas van desde 1.400 hasta 2.200 dólares por persona, sin impuesto ni propinas (plan de 8 noches). No incluye bebidas alcohólicas ni gaseosas. Hasta el 31 de diciembre hay 50 por ciento de descuento para el segundo pasajero y 300 dólares para consumos a bordo.

Informes: Discover América Marketing, Tel. 6203515 - 313 2032208. www.discover.com.co

Un mar de cifras

Estas son las medidas del Anthem of the Seas:
- 347 metros de largo y 41 metros de ancho.
- 16 cubiertas de pasajeros (en total son 18 cubiertas).
- Capacidad para 4.180 pasajeros en doble ocupación (2.090 camarotes).
- 1.500 miembros de la tripulación.
-Pesa 167.800 toneladas.

ADRIANA GARZÓN CÁRDENAS
Enviada especial EL TIEMPO
*Invitación: Royal Caribbean International

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.