¡Santa Fe, a no fallar en la Suramericana!

¡Santa Fe, a no fallar en la Suramericana!

Este miércoles en El Campín (7 p. m.), enfrenta a Sportivo Luqueño. La ida quedó 1-1.

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24 de noviembre 2015 , 10:21 p.m.

Este miércoles no es cualquier día para Santa Fe. No afronta un partido común. Este es diferente. Importante. Está en la frontera de la final de la Copa Suramericana. La mira con deseo, la anhela y se entusiasma. Le falta dar un pasito, cruzar, superar ese obstáculo llamado Sportivo Luqueño. Ya le empató 1-1 en Paraguay. Hizo lo más difícil. Tiene todo a favor, en su casa, con su gente, para ser finalista, para tener una noche feliz.

Fue hace dos semanas, pero la jugada debe estar fresca en las mentes de los santafereños. Ese remate de Baldomero Perlaza que no tuvo freno. Ese piquecito oportuno, intrépido, de la pelota, rozando el césped justo antes de llegar al arco, para esquivar al portero, para entrar en la red, para hacer delirar a los jugadores, a los hinchas. Fue el gol del 1-1, un gol valioso.

Ese gran resultado de visitante le permite al equipo colombiano soñar, y hacerlo más fuerte –como dicen los santafereños; su grito de guerra–, porque con el pitazo inicial, con el 0-0 en El Campín, está clasificado a la gran final.

No quiere decir que Santa Fe deba y quiera salir a aguantar el 0-0 contra un rival que es muy peligroso de visitante –perdió un partido, ganó otro y empató dos en la Copa–. Ya se sabe que el que espera, suele perder. Y a Santa Fe la derrota lo elimina. La ventaja del 1-1 en la ida le sirve es para disminuir la presión, para mantener alejadas las angustias iniciales, para afrontar el juego con algo más de tranquilidad.

Lo que no puede olvidar es que basta con que Luqueño haga un gol para que el castillo se derrumbe, para que El Campín comience a sufrir. Por eso, no hay ninguna garantía. Si Santa Fe quiere que esas angustias, los miedos, no merodeen esta noche en la cancha, mejor que se asegure, que haga el fútbol ofensivo, de propuesta, de concentración; que busque el gol, que liquide la serie pronto. Que sea, esta vez, el rival el que sufra. Que no llegue el minuto 90 con un estadio paralizado, mudo, nervioso. Que por el contrario, sea un partido para tener tribunas vivas, alegres, motivadas.

Ya lo dijo el presidente del club, César Pastrana: “La Copa Suramericana es nuestro faro”. Pues llegó el momento para demostrarlo. “Seguimos luchando y estamos vigentes –dijo el presidente–. Ahora solo estamos metidos en la Suramericana y espero que los hinchas también. Ojalá podamos darles esa alegría”.

Sin otro guerrero

Un nuevo guerrero se quedó en el camino: Yulián Anchico. Una lesión lo dejó por fuera de semejante batalla. Se suma a las otras dificultades que ha tenido el equipo, la lesión de Dayron Mosquera, la de Sergio Otálvaro, las recaídas de Omar Pérez y su intermitencia, la salida de Luis Quiñones por sus increíbles y reincidentes actos de indisciplina... Sí, Santa Fe se ha ido diezmando.

Además, afrontar tres torneos consecutivos durante el semestre tiene sus consecuencias. –Luqueño le apostó a la Copa y no le importó ser colero en Paraguay–, pero el equipo cardenal sigue adelante, peleando aún en dos torneos. Todo eso lo valora el técnico, Gerardo Pelusso.

“Este plantel ha respondido –dice Pelusso–, con todas las dificultades, como la perdida de jugadores muy importantes y, sin embargo, ha respondido. Ha habido una respuesta de un plantel como pocas veces he tenido”.

Hay cansancio, hay recaídas físicas, hay malas rachas, como la impredecible falta de gol de Wilson Morelo que de un momento a otro discutió con la red y espera  su reconciliación. Pero ante todas esas falencias, Santa Fe se debe reponer.

“Ha sido una maratón de partidos, pero si me hubieran dicho desde el comienzo que clasificaba a la final de Copa, a los cuartos de la Liga, y a la final de la Suramericana, lo hubiera firmado. Solo tengo satisfacción y agradecimiento al esfuerzo del plantel”, comentó el técnico Pelusso.

A Santa Fe le falta muy poco para hacer historia. Para ganar, por primera vez, un torneo internacional. Tiene que pasar este escollo de la semifinal, y se presume que no será nada sencillo. Luqueño ha hecho una gran Copa. Es muy fuerte. Aunque tiene temor por la altura de Bogotá –llegó primero a Cali, como lo hizo Independiente–.

Este miércoles a Santa Fe no le puede pesar el cansancio, las bajas, ni siquiera los duros tropiezos recientes –como perder la final de la Copa Colombia contra Junior y caer en el clásico contra Millonarios–. El hoy, el ahora, es Luqueño, ese obstáculo que lo separa de la final. Debe dar este paso para comenzar a soñar, con más fuerza, con el título. Es su noche. No puede fallar.

Alineaciones probables:

Santa Fe: Róbinson Zapata; Juan Roa, Yerry Mina, Francisco Meza, Leyvin Balanta; Darío Rodríguez, Jeison Gordillo, Sebastián Salazar, Luis Seijas, Miguel Borja y Wilson Morelo.

DT: Gerardo Pelusso.

Sportivo Luqueño: Jorge Chena; Robert Aldama, Aquilino Giménez, Enrique Meza, Marcelo Báez; Jorge Núñez, Luis Miño, Miguel Godoy, David Mendieta; Jorge Ortega y Guido Di Vanni.

DT: Eduardo Rivera.

Árbitro: el chileno Enrique Osses acompañado en las líneas por sus compatriotas Francisco Mondría y Carlos Astroza.
Estadio: El Campín, de Bogotá.
Hora: 7 p. m.

PABLO ROMERO
REDACTOR DE EL TIEMPO
@PabloRomeroET

 

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