El lenguaje del fútbol, en fuera de lugar / En defensa del idioma

El lenguaje del fútbol, en fuera de lugar / En defensa del idioma

Las clases y cantidad de faltas en esta materia sobrepasan el espacio disponible para comentarlas.

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23 de noviembre 2015 , 06:47 p.m.

Si en un hipotético partido de fútbol el equipo Los Trinadores marca 100 goles y el equipo Los Aulladores marca 99, pues ese partido lo gana el primero de estos por la mínima diferencia (los matemáticos sabrán respaldarme: ellos sí saben sumar y restar).

En un partido de fútbol la mínima diferencia en el marcador es de un gol; no hay menor diferencia. Por tanto, si el marcador (sin importar ganador o perdedor) corresponde a 10-9, también la diferencia es la mínima: de un gol. Sin embargo, algunos comentaristas asumen que el marcador 1-0 equivale a “la mínima diferencia”.

Así como los goles deben anularse si se marcan en fuera de lugar, también el mismo recurso debería aplicarse para las expresiones erróneas cuando se habla o se escribe sobre fútbol.

Si ya varias veces se han publicado las faltas constantes a este respecto (amonestación), es hora de una tarjeta roja. Ese peligroso juego de las palabras que irrespeta las normas idiomáticas debe ser expulsado. Y si persisten las faltas, pues que se aplique el descenso hasta la vigésima segunda división o la salida del campeonato. Sin embargo, el derecho de resarcirse rige para toda persona, y queda una opción: ¡A entrenarse!

Las clases y la cantidad de faltas en esta materia sobrepasan el espacio disponible aquí para comentarlas. No obstante, citaremos las más recurrentes, con la esperanza de que, al menos, empatemos esta serie, prometiendo en todo momento respetar el reglamento, porque ningún triunfo es meritorio si se acude a las trampas.

En algunas emisoras se escucha, por ejemplo, “…en el campeonato doméstico, estos fueron los resultados de la fecha futbolera…”. En este uso, se presiente una equivocada traducción del inglés, idioma donde “domestic” sí equivale a “nacional”.

En español, no obstante, “doméstico” solo significa lo relativo al hogar y nada más: “el ambiente doméstico [hogareño]”, “tareas domésticas”, “animales domésticos”, etc.

Una expresión muy usada en la jerga del fútbol es “balón dividido”. Esta no resulta precisa, a pesar del atenuante de que se usa de manera figurada y con frecuencia. Es casi seguro que un balón en estas condiciones (sin aire) sería solo un trozo de cuero e impediría el dinamismo propio de este juego. ¿Acaso es más exacto decir “balón disputado”?

Atentos con otro caso. ¿Suena bien si se dice “voy a ubicacionar el automóvil a la entrada del parqueadero” o “los niños situacionarán los libros en el estante”? ¿Cierto que fastidian a los ojos y a los oídos esas palabras rebuscadas? Entonces, ¿por qué algunos de estos comentaristas insisten en “recepcionar un balón” cuando es mucho más práctico (y correcto) decir “recibir el balón”? Así como es más claro y menos artificial “ubicar el automóvil” o “situar los libros”.

Otros más toman la parte por el todo pretendiendo buscar unas palabras sinónimas, que por lo regular aplican de manera equivocada. Usan, por ejemplo, adjetivos como si fueran sustantivos: “La tricolor viajará a Brasil…”. ¿Saben cuántos países en el mundo tienen una bandera conformada por tres colores? ¿Cuál será “la tricolor” a la que se refieren?

A veces, uno supone que los desaciertos (todos los seres humanos incurrimos en estos) surgen del afán en una transmisión en directo (en la radio o la televisión); pero los medios escritos de igual manera están inundados de errores, a pesar de que se intuye una tarea más laboriosa y juiciosa en los procesos de redacción. Justo el último día de la Eliminatoria al Mundial de Brasil 2014, sorprende leer titulares como “Argentina viajó para duelo con Uruguay sin Di María ni Agüero”. Para quienes desconozcan un poco de fútbol, se aclara que los señores Di María y Agüero son jugadores de Argentina, no de Uruguay, como al contrario lo dice el titular: “…Uruguay sin Di María ni Agüero…”. Lo correcto: “Sin Di María ni Agüero, Argentina viajó para duelo con Uruguay”.

En un canal deportivo internacional, se fijaba otro titular: “Paraguay recibe a la ya clasificada Colombia en la última fecha de las eliminatorias”. Los aficionados bien saben que Colombia clasificó al Mundial de Brasil el viernes 11 de octubre de 2013, después de empatar (3-3) frente a Chile, no en la última fecha contra Paraguay. Lo correcto: “En la última fecha de las eliminatorias, Paraguay recibe a la ya clasificada Colombia”.

Y eso sin contar las originalísimas y profundas declaraciones de los mismos actores de cada partido. Sin importar qué preguntas les formulen, responden casi siempre lo mismo: “Estamos para grandes cosas”, “nos salieron las cosas bien”, “hay que mantener la humildad y seguir trabajando”, “todos los rivales son difíciles”, “hay que poner todo en la cancha”, “venimos de menos a más”. Algunas de estas afirmaciones deberían aplicarse con la lengua, a la que maltratan a las patadas.

JAIRO VALDERRAMA V.
Profesor de la Facultad de Comunicación
Universidad de La Sabana

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