El Cervantes de Fernando del Paso

El Cervantes de Fernando del Paso

'Noticias del imperio', un paseo maravilloso por las mentiras de la historia con guía de un erudito.

notitle
23 de noviembre 2015 , 05:33 p.m.

Del Paso publicó 'José Trigo', en 1966, 'Palinuro de México', en 1977; 'Noticias del imperio', diez años después; y 'Linda', en 1995. Autor de fuego lento o de tiro largo, 'José Trigo' es un libro triste lleno de trenes. No abundan los trenes en las letras latinoamericanas. O no tan profusos como van y vienen en 'José Trigo'. En García Márquez a veces pasan trenes.

En la literatura yanqui no faltan. Y en la rusa son inevitables. La más famosa de las heroínas de Tolstói comienza su historia asistiendo a un accidente ferroviario. Y termina lanzándose a las ruedas de un tren. Y Platónov, en su esfuerzo por acoplarse al diablesco experimento de la Rusia de Stalin, escribió páginas magistrales sobre los trenes deficientes del socialismo.

'José Trigo' comienza diciendo: cincuenta y cuatro trenes salen todos los días de la vieja estación de Buenavista, y yo los cuento como cuento sus años. Y acaba a las 500 páginas de prosa apretada con una confesión. No se vio nada, a nadie, nada bajo el cielo, sobre la tierra, nadie. 'José Trigo' se desvanece en un festín de palabras. La novela asombró a los buenos lectores de mi generación por ese reconocimiento de la nada en el mundo y en los hombres. La nada era la clave de los tiempos. Y la voluntad de estilo.

Las novelas de familia son una convención literaria desde la descompuesta del Paraíso del origen hasta 'Cien años de soledad', pasando por la bíblica de José y sus hermanos que recreó Thomas Mann, y por 'Los Buddenbrooks', de Mann. Después de 'José Trigo' apareció la obra más gloriosa de Del Paso. Una especie de falsa historia familiar que se convierte en un homenaje a la literatura latinoamericana en sus amigos. 'Palinuro' es para ajustar uno de los libros más cómicos de la lengua.

Si Del Paso se demora en escribir yo tardo en leerlo. Esperé el siglo XXI para enfrentar 'Palinuro', que arrastré en un tomo gris como un ladrillo de gres a través de un montón de trasteos. Con la fidelidad de lo necesario, el libro me seguía, perro mudo. Y al fin se me impuso. Y mis vecinos me miran distinto desde entonces. Después de oírme a las tres de la madrugada las carcajadas que me dejaban lastimada la musculatura, la boca seca, los ojos anegados en lágrimas de dicha. Nunca me reí tanto desde el Quijote. Algunos capítulos recuerdan a Bruno Schulz. Sin la tara talmúdica cuyo culmen es Kafka. Pero el humor de Del Paso es laborioso. Borda sus libros. Para su desgracia, se le nota la buena mano bajo la apariencia de la improvisación dadaísta.

Vladimir Nabokov le concedió la gloria del perfecto fracaso literario al 'Finnegans Wake', de Joyce. En castellano la gran desmesura, el portento malogrado, el gran abuso de confianza con el pobre lector inerme debe ser 'Noticias del imperio'. Un ladrillo inagotable y un milagro de la paciencia benedictina. Un paseo maravilloso por las mentiras de la historia con la guía de un erudito. El libro es un monstruo que no avanza. Redundante, rebota, recomienza, se bifurca. Y todo para la vanidad de la belleza. 'Noticias del imperio' es un largo, largo paseo por la mendacidad en la historia y la literatura, la rebelión del artificio y lo superfluo contra las miserias de la vida. Elena Poniatovska, su amiga, dice que Del Paso espolvorea adjetivos como con salero. El homenaje suena a ironía conociendo a los escritores. Noticias del imperio, más allá de los adjetivos, es un engendro incomparable. Un reto para lectores con buenos lomos. La televisión alemana, al reseñar el Premio Cervantes de Del Paso, repasó una lectura suya en compañía de Fuentes y García Márquez. La actitud de este es la del piedracielista desdeñoso del exabrupto. Fuentes siempre supo que la generosidad es una forma de la elegancia. Y celebra mientras Del Paso amplía, adjetiva y se burla de todo, de sí mismo y del inevitable oficio de los escritores.


Eduardo Escobar

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.