El año más oscuro de Pékerman en la Selección Colombia

El año más oscuro de Pékerman en la Selección Colombia

La caída contra Argentina cerró el 2015 para el equipo, que va de séptimo en la eliminatoria.

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21 de noviembre 2015 , 03:27 p.m.

Una sola letra puede cambiar completamente el significado de una palabra. Bestia o bestial, por ejemplo. Y un solo partido también puede cambiar drásticamente el futuro de un director técnico. O si no, que lo diga José Pékerman, quien hace un año, después del gran Mundial de Brasil, algunos hasta lo proponían para presidente. Hoy, ya hay voces que piden su salida, o que por lo menos han hecho evidentes unas críticas que no existían en 2014...

El 2015 ha sido el año más oscuro de la era Pékerman. La Copa América fue la bisagra entre el punto más alto de la Selección y los problemas que hoy vive el equipo, séptimo en la eliminatoria, con apenas cuatro puntos en igual número de partidos y con un juego que deja muchas dudas. Y la renuncia de Luis Bedoya a la presidencia de la Federación podría convertirse en un factor adicional de presión.

A Pékerman le tocó afrontar, después del Mundial, un lógico proceso de renovación ante la salida de varios referentes del equipo, como Amaranto Perea (al que una lesión lo sacó del Mundial y hoy lo tiene sin club, prácticamente retirado), Mario Alberto Yepes y Faryd Mondragón). Pero la base se mantenía: de los 46 jugadores que había convocado desde que asumió en enero del 2012 hasta la Copa del Mundo, la base era casi la misma, entre 30 y 32.

Pero, con el paso del tiempo, varios jugadores de esa base fueron perdiendo continuidad: Camilo Zúñiga no volvió a jugar en Nápoles, Pablo Armero empezó a deambular por varios clubes y hoy juega poco o nada en Flamengo, Abel Aguilar sucumbió a las lesiones en Toulouse y Falcao, luego de perderse el Mundial por su grave lesión, no pudo consolidarse ni en Manchester United ni en Chelsea.

“De las dificultades nos enteramos igual que ustedes: mirando un partido por TV o llamando a un jugador. Esas situaciones son muy difíciles para las selecciones: al no tener ese contacto con el entrenamiento diario, las cargas de trabajo y los tiempos de recuperación, nos encontramos ante estas dificultades para poner el equipo en un punto ideal”, dijo Pékerman antes de la Copa América. Igual, se la jugó por varios que no tenían continuidad, como Zúñiga, Armero y Falcao.

“El entrenador es el que decide, él es el que ve los jugadores. Nuestra profesión nos lleva a que, después de ver un partido, pensemos si ese jugador hizo lo que tenía que hacer o si el entrenador consiguió que hiciera lo que tenía que hacer”, explicó, al respecto, el exfutbolista y comentarista de ESPN Quique Wolff. “Él elige los jugadores y hay que esperar a que jueguen, y cuando lo hagan tenemos alguna posibilidad para decir si se equivocó o no”, agregó, en entrevista con Futbolred. Lo cierto es que, aunque algunos, como Zúñiga, funcionaron, el equipo de la Copa América no fue el mismo del Mundial. Y a Pékerman le tocó recurrir a otros nombres.

Los convocados

Después del Mundial, Pékerman ha llamado 22 jugadores nuevos: Jeison Murillo, Edwin Cardona, Pedro Franco, Yimmi Chará, José Fernando Cuadrado, Brayan Angulo, Daniel Bocanegra, Leandro Castellanos, Johan Mojica, Darwin Andrade, Andrés Rentería, Wílmar Barrios, Cristian Bonilla, Francisco Meza, Fabián Castillo, Helibelton Palacios, Andrés Roa, Kevin Balanta, Frank Fabra, Gustavo Cuéllar, Daniel Torres y Felipe Pardo.

Solo los dos primeros se han consolidado (de hecho, Murillo estuvo en el equipo ideal de la Copa América y Cardona marcó en la eliminatoria, contra Perú). De resto, ninguno ha tenido actuaciones destacadas. Fabra ha sido titular en la eliminatoria, básicamente porque no hubo otro... Y hay varios que no han podido volver: Zúñiga no juega desde la Copa, Armero apenas ha jugado 116 minutos en el semestre y Aguilar no ha vuelto a aparecer en el equipo principal del Toulouse: lleva tres partidos, pero en el filial, que está en cuarta división...

“La imagen que Pékerman y los jugadores dejaron en el Mundial fue muy alta. El nivel futbolístico en Brasil fue muy bueno y ahora, por diferentes factores, no ha habido continuidad; hubo lesiones, James, Macnelly venían sin jugar”, explica Hárold Rivera, extécnico de la Selección Colombia Sub-17 y hoy entrenador de Patriotas. “El inconveniente es más el nivel actual, porque ellos han demostrado lo que son capaces de hacer. Eso sí, no hay que dejar escapar tantos puntos”, agregó.

El caso Bedoya

La renuncia de Luis Bedoya, cuatro días antes del partido contra Chile, fue un golpe muy fuerte para la Selección. Ramón Jesurún, quien por estatutos asumió, en reemplazo de Bedoya, tuvo que viajar apresuradamente a Chile a dar su respaldo a Pékerman.

Sin embargo, las cosas no van a ser iguales. La línea directa entre el entorno de Pékerman y el comité ejecutivo siempre fue Bedoya. Jesurún tendrá que ganarse esa confianza. No obstante, fuentes consultadas por EL TIEMPO aseguraron que, además, pedirán mayor cercanía con los demás miembros del comité.

“José es un tipo recto. Si tiene algo firmado, lo va a respetar”, afirma Wolff, quien lo conoce desde la época de jugador: fueron rivales, él en Racing y River, y Pékerman en Argentinos Juniors.

Quedan 14 partidos de eliminatoria. “Por ahora, hay tranquilidad porque hay jugadores para enderezar el camino, y el profe Pékerman tiene la sapiencia”, sostiene Rivera. La idea es que el 2016 se parezca más a los tres primeros años y no a este oscuro 2015, que ya terminó para la Selección.

JOSÉ ORLANDO ASCENCIO
Subeditor de Deportes
@josasc

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