Meluk le cuenta... (¡Injusto!)

Meluk le cuenta... (¡Injusto!)

La Selección Colombia perdió injustamente porque lo justo hubiera sido caer al menos 0-3.

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17 de noviembre 2015 , 09:58 p.m.

James está desesperado, afanado y pegado a Daniel Torres que tiene el balón, pero no sabe qué hacer con él. No va ni para atrás ni para adelante. Torres está hecho un enredo. Entonces, insólito, James lo empuja y se queda con la bola. Esa jugada del minuto 43 del primer tiempo es el retrato perfecto de la liviana, limitada, confusa, atascada, estática e inofensiva Selección que perdió injustamente 0-1 con Argentina. Sí. Leyó bien: perdió injustamente porque lo justo hubiera sido caer al menos 0-3. ¡Y el árbitro anuló una jugada de gol legítima a la visita! Fue un marcador injusto.

Argentina, la que los doctores del fútbol diagnosticaron como “papita pa’l loro” porque no tenía ni a Messi ni a Agüero ni a Tévez ni a Pastore ni a Garay ni a Zabaleta ni a Roncaglia, fue superior en todos los aspectos de juego y en cada metro cuadrado del campo. En el primer tiempo puso el partido en la mitad de la cancha, se quedó con la pelota, la recuperó rapidísimo. Todo basado en dos claves simples: presionar a los dos volantes de marca –los desarmó– y atacar con todo éxito por las bandas.

Daniel Torres y Álex Mejía fueron dominados por Di María y Banega, como cualquier Gustavo Bolívar, con la diferencia de que este corrió detrás de Messi, a quien creyó, como lo dijo, “un jugador común y corriente”. ¡Hizo más falta Carlos Sánchez que Falcao o Jackson! Y los aún biches Fabra y Palacios, pues... Fabra pasó vergüenzas y Palacios está implicado en el gol.

Con el 0-1, Argentina tomó otra decisión: poner el juego en su terreno, esperar más y contragolpear más. Y así pasó. Cedió su control de balón y dejó que Colombia rebotara en su doble línea de seguridad como pelota de tenis en el muro: no mostró nunca una fórmula real de gol.

Colombia fue sobrepasada colectiva e individualmente y ni en el banco ni en la cancha hubo soluciones para recuperar la pelota y llevar peligro. Un equipo sin sorpresa, sin genio; queriendo jugar largo y por las bandas como si estuvieran Falcao, Zúñiga y Armero. Argentina mandó. Punto y sanseacabó.

James estuvo desaparecido, ansioso y desesperado. Macnelly estaba para tener el balón y filtrar pases... ¡Cero en ambas materias! A Bacca le rebotó hasta una mota de algodón. Teo no pesó. Cardona intentó con individualismo y sin puntería, Ramos fue el suplente que entra en el último minuto en el Dortmund... Estuvieron los que le pedían al DT. ¡Cinco de la liga local! ¡Muchos! Pero el que no tiene más...

Y ojo: a esta Colombia posmundialista, que pega y no recupera, le está yendo mejor raspando y contragolpeando que tomando la iniciativa ofensiva. Así es. El puntazo en Chile, hace menos de una semana, hoy vale poco. Colombia tiene un déficit real de dos puntos en la tabla y uno más grande de juego colectivo e individual. Pékerman y sus jugadores han perdido puntos y partidos y, obvio, credibilidad y capacidad de manejo frente a los críticos.

El 0-1 de este martes  fue injusto, seguro. Argentina debió ganar por más.

Meluk le cuenta...

GABRIEL MELUK
Editor de Deportes

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