¿Se necesita intervención estatal para mediar en huelga de Lufthansa?

¿Se necesita intervención estatal para mediar en huelga de Lufthansa?

Bienestar de usuarios y los beneficios de la empresa, claves para definir si hay que dar este paso.

notitle
17 de noviembre 2015 , 06:10 p.m.

A propósito del paro de la aerolínea Lufthansa, que ha afectado a miles de viajeros en todo el mundo, incluyéndome a mí, vale la pena analizar por qué se presentan estas paralizaciones de la actividad productiva de una empresa.

La literatura económica ha señalado que los paros o huelgas son resultado de la falta de alineación de las expectativas de remuneración de los empleados y la disposición a pagar por parte del empleador. El valor del trabajo de un trabajador es generalmente mayor al salario que recibe del empleador. Esto da lugar a un excedente que se podría dividir entre el trabajador y el empleador. Sin embargo, no siempre hay un acuerdo sobre cómo se divide este excedente.

Lufthansa ha enfrentado varias huelgas durante los últimos meses por la inconformidad de los pilotos y el personal de cabina con las condiciones laborales. Los altos directivos han señalado que es necesario recortar costos para poder competir con aerolíneas de bajo costo. Sin embargo, los trabajadores no están de acuerdo con estos recortes ya que éstos tendrían una repercusión directa en los beneficios que actualmente reciben. En particular, los funcionarios no están de acuerdo con los cambios propuestos en los planes de jubilación temprana.

La compañía ha intentado negociar con el sindicato, ofreciendo bonificaciones y mejores condiciones de jubilación, pero no ha sido una tarea fácil. Altos directivos de la aerolínea han señalado que la empresa está dispuesta a negociar, pero no puede ceder a todas los pedidos del sindicato porque esto podría comprometer su futuro. Solucionar este tipo de disputas es particularmente complicado porque se contraponen los intereses de los empleados y el empleador.

La literatura económica sobre este tema señala que una empresa con una alta disposición a pagar preferiría aceptar los cambios que solicita el sindicato, como pagar un salario más alto o mejorar los beneficios de jubilación, y no entrar en huelga. Por otro lado, una empresa con una disposición a pagar baja preferiría sobrellevar las consecuencias de una huelga para tratar de negociar con el sindicato. Es así que las huelgas se podrían considerar un mecanismo de señalización de la disposición a pagar por parte de las compañías.

Es importante señalar que la existencia de información privada, es decir información que es potencialmente beneficiosa y que solo conoce una parte, sobre algún aspecto fundamental de la negociación puede ser un factor desencadenante de las huelgas. Por ejemplo, los trabajadores no saben con certeza si la empresa para la cual trabajan está dispuesta a pagar los beneficios que ellos exigen. En tal sentido, las perdidas asociadas a las huelgas podrían ser vistas como un costo asociado a la obtención de información. Es así que las disputas laborales, como la que ha enfrentado Lufthansa, surgen como un medio creíble de comunicar esta información privada.

Una vez los trabajadores rechazan una oferta, muy probablemente el empleador hará otra oferta después de un tiempo corto. Cabe resaltar que la literatura ha señalado que las ofertas de “todo o nada” son muy poco creíbles. En tal sentido, la duración de una huelga dependerá muy probablemente del avance que se dé en cada una de las contra-ofertas. Una vez se logre alinear nuevamente los intereses de los trabajadores y del empleador, el conflicto sindical llegaría a su fin.

En los casos, como el de la aerolínea Lufthansa, en los cuales no solo los beneficios de la empresa se ven comprometidos sino que también el bienestar de los usuarios está en juego, se podría justificar la intervención estatal para mediar entre las partes y acortar los períodos de paro.

Las huelgas son una herramienta de los sindicatos para reivindicar los derechos de los trabajadores, pero bajo ninguna circunstancia deben ser utilizados para mejorar el bienestar particular a costa del bienestar general. Tener este punto claro resulta muy importante al momento de solucionar un conflicto sindical.

En conclusión, los paros son una herramienta válida única y exclusivamente cuando se usan para garantizar los derechos laborales, no para afectar a los usuarios.

SILVIA GÓMEZ SOLER
Profesora de Economía de la Universidad de La Sabana

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.