La psoriasis, ese mal que nos descama

La psoriasis, ese mal que nos descama

Hace que la capa externa de la piel prolifere con rapidez, causando dolorosas lesiones.

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17 de noviembre 2015 , 04:40 p.m.

Cerca de 800.000 colombianos, de diferentes edades, sufren hoy una enfermedad que causa lesiones en su piel y que altera profundamente su calidad de vida. Se trata de la psoriasis, que en términos simples, hace que los afectados sufran descamación excesiva de la piel, que termina formando placas o manchas resecas, que en muchos casos rascan y generan lesiones dolorosas.

Infortunadamente, no tiene cura, y para muchos resulta tan desesperante que acaban echando mano de cuanta recomendación escuchan, que no en pocas ocasiones acaban complicando la situación.

Esta dolencia es objeto de investigaciones que ofrecen grandes esperanzas a los pacientes; la mayoría se orientan a actuar directamente sobre los factores genéticos que la generan y las moléculas que aceleran la descamación. Se calcula que antes de finalizar el año próximo, haya por lo menos tres fármacos biológicos contra este mal.

¿Qué es la psoriasis?

Es una enfermedad que afecta principalmente la piel, aunque puede comprometer el cuero cabelludo y las uñas.

¿Cómo se manifiesta?

En la piel se presentan placas enrojecidas y descamadas, localizadas especialmente en codos, rodillas y región lumbar, aunque en teoría puede afectar cualquier área de la piel. En las uñas se pueden observar cambios de su color y forma, que en ocasiones se confunden con infecciones provocadas por hongos.

¿Afecta igual a hombres y mujeres? ¿A qué edad?

La psoriasis puede comenzar en cualquier momento de la vida, desde el nacimiento hasta edad muy avanzada, aunque en general suelen aparecer sus primeras manifestaciones entre los 15 y los 30 años de vida, sin diferencia en cuanto al sexo.

¿Cuál es la causa?

En realidad no hay una única causa identificada. No se considera una enfermedad infecciosa, por tanto carece de poder contagioso. Hoy se considera a la psoriasis como una enfermedad con muchos factores determinantes, que van desde la genética combinada con factores personales y ambientales, como el tabaquismo, traumas, estrés, infecciones, fármacos, que desencadenan y pueden agravar la psoriasis.

¿Afecta otros órganos?

Existe un número reducido de pacientes que presentan compromiso de articulaciones, desencadenando en un cuadro denominado artritis psoriásica. Recientes estudios han demostrado que las personas con psoriasis deben incrementar sus cuidados básicos de vida saludable para disminuir la posibilidad de aumento de glicemia, lípidos en la sangre y sobrepeso, entre otros, pues pueden presentar mayor frecuencia de accidentes cardiocerebrovasculares.

¿Cómo evoluciona este mal?

En términos generales, se considera una enfermedad impredecible en cuanto a su curso. Algunos casos en jóvenes se asocian a la presencia de una bacteria, el estreptococo, lo que desencadena en un tipo de psoriasis denominado en gotas (que presenta usualmente un curso corto sin mayores reincidencias). Hay pacientes con lesiones que permanecen fijas sin muchos cambios en el transcurrir del tiempo, a pesar de los tratamientos. Son comunes las recaídas, episodios de empeoramiento de las lesiones, con cuadros de prurito y afectación de su calidad de vida.

¿Cómo se diagnostica?

La presentación de la enfermedad es muy característica; sin embargo, se requiere una biopsia de piel para confirmarla.

¿Tiene cura?

Los tratamientos existentes están orientados a conseguir una pronta mejoría que perdure en el tiempo, minimizando las posibles complicaciones y mejorando la calidad de vida. Pero debido a que son muchos los factores que la desencadenan o empeoran, aún no es posible ofrecer ese tipo de tratamientos curativos.

¿Cómo se trata?

En realidad no hay un tratamiento estilo ‘receta de cocina’ para manejar la psoriasis. Se empieza por explicarle muy bien al paciente, y a su familia, en qué consiste la enfermedad, incluidos el curso, las potenciales complicaciones, las opciones terapéuticas y los cuidados que deben asumirse.

El tratamiento puede incluir medicamentos tópicos (en cremas y lociones, principalmente), pasando por la luz ultravioleta, que se maneja con cámaras especiales en la llamada fototerapia, hasta el uso de fármacos que están orientados a controlar de alguna manera los síntomas de la piel. De reciente desarrollo están las terapias biológicas, que actúan de manera cada vez más específica contra las sustancias involucradas en la cascada inflamatoria que termina en la lesión cutánea; esta es la última opción.

¿Quién debe tratarla?

El especialista que cuenta con los conocimientos para tratar pacientes con psoriasis es el dermatólogo. Él está en capacidad de entablar una adecuada relación médico-paciente y de brindar una completa información acerca de la enfermedad y sus posibles alternativas terapéuticas. Cuando el paciente presenta alteraciones articulares adicionales se recurre al apoyo del reumatólogo, quien maneja tanto el dolor como la inflamación y previene posibles deformidades.

Óscar Mora*
Para EL TIEMPO
* Dermatólogo, Jefe de posgrados del hospital San José (Bogotá).

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