En Nueva York se practicó el trasplante facial más complejo hasta hoy

En Nueva York se practicó el trasplante facial más complejo hasta hoy

Médicos reconstruyeron el rostro de un bombero que tras accidente quedó completamente desfigurado.

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17 de noviembre 2015 , 08:39 a.m.

Un bombero de 41 años que quedó completamente desfigurado en el 2001 fue sometido al trasplante de rostro más amplio y complejo practicado hasta el momento.

Más de 100 médicos, enfermeras y personal técnico participaron en la cirugía de 26 horas, que fue practicada en agosto de este año en el Centro Médico NYU Langone, en Nueva York.

El paciente fue Patrick Hardison, de Senatobia, Misisipi (EE. UU.), quien sufrió graves heridas faciales cuando trabajaba como bombero voluntario justo unos días antes de los ataques del 11 de septiembre.

El hombre quedó severamente desfigurado cuando el techo de una casa en llamas cayó sobre él durante una misión de rescate, perdiendo los párpados, las orejas, los labios, la mayor parte de su nariz, el cabello y las cejas.

Eduardo Rodríguez, jefe del departamento de cirugía plástica, lideró la operación luego de un año de preparativos, según anunció el centro médico.

La cirugía le dio a Hardison un nuevo rostro con otro cuero cabelludo, orejas, canales auditivos y algunas porciones de huesos de barbilla, pómulos y nariz. Antes, el paciente no podía cerrar sus ojos completamente, pero esta compleja intervención le proporcionó nuevos párpados y músculos que controlan el parpadeo.

El paciente llegó a Rodríguez luego de haberse sometido a cerca de 70 cirugías. Sin embargo, tuvo que esperar un año hasta que apareció un donante con la edad, el peso, la altura, la estructura ósea y la piel adecuados. Igualmente, era necesario obtener la aprobación de la familia.

Es una intervención de gran riesgo

Esta sucesión de coincidencias ocurrió en agosto, cuando David Rodebaugh, un ciclista de 26 años que vivía en Brooklyn, falleció en un accidente vial, y su madre aceptó donar sus órganos.

De acuerdo con Rodríguez, el costo del trasplante, estimado en entre 850.000 y un millón de dólares, fue asumido por una subvención especial del NYU Langone.

El médico aseguró que le había dicho a Hardison que la probabilidad de que la operación fuera exitosa era de un 50 por ciento, porque quería que el paciente entendiera el gran riesgo que significa participar en este tipo de procedimientos experimentales.

"Esta no es una operación para cualquiera, es para individuos muy valientes", indicó el cirujano.

Los trasplantes de rostro se han vuelto cada vez más frecuentes. El primer trasplante facial parcial fue practicado por médicos franceses en el 2005; la receptora fue Isabelle Dinoire, una mujer cuyo rostro había sido mordido por su perro hasta desfigurarla, mientras ella permanecía inconsciente.

En marzo pasado, el hospital universitario Vall d'Hebrón de Barcelona (España) informó que había practicado exitosamente lo que llamó entonces ‘el trasplante facial más complejo hasta la fecha’, que consistió en la reconstrucción de la parte baja del rostro, cuello, boca, lengua y garganta de un hombre terriblemente desfigurado por una enfermedad.

En el 2010, el mismo hospital practicó el primer trasplante facial total en un hombre que sufrió un accidente que lo dejó sin nariz y deformó su mandíbula y pómulos.

Rodríguez dijo que la operación de Nueva York logrará que los futuros trasplantes faciales sean más seguros y tengan mejores resultados. También afirmó que su cirugía prueba que el cuero cabelludo puede ser trasplantado completamente, junto con el rostro.

Rodríguez también señaló que se trató del mayor trasplante de tejido facial que se ha practicado hasta el momento, puesto que debió remover todo el tejido dañado de Hardison para que los resultados quedaran lo más normales posible.

"Estoy profundamente agradecido con mi donante y su familia", escribió Hardison en un comunicado divulgado por el centro médico. "Espero que vean en mí la bondad de su decisión. También quiero agradecer al doctor Rodríguez y su extraordinario equipo. Me han dado más que una nueva cara. Me han dado una nueva vida", concluyó el paciente.

Tres meses después del procedimiento, Hardison está retomando su rutina diaria, pero deberá tomar medicamentos inmunosupresores por el resto de su vida (para evitar que las defensas de su cuerpo rechacen el trasplante) y tendrá que hacerse controles mensuales en Nueva York.

AFP

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