Hollande vs. Estado Islámico y Le Pen: la guerra está en el verbo

Hollande vs. Estado Islámico y Le Pen: la guerra está en el verbo

El discurso de François Hollande muestra las tensiones de la contienda política en Francia.

notitle
16 de noviembre 2015 , 06:12 p.m.

“Lo que ocurrió ayer en París y Saint Denis es un acto de guerra, y frente a la guerra, el país debe tomar decisiones apropiadas. Se trata de un acto de guerra perpetrado por un ejército de terroristas, Estado Islámico, en contra de Francia, en contra de los valores que defendemos en el mundo entero, en contra de lo que somos, un país libre que le habla al todo el planeta. Un acto de guerra preparado, planificado desde el exterior, un acto de barbarie absoluta. Porque Francia ha sido atacada de manera violenta, responderá de manera implacable en contra de estos terroristas. Francia está firme, activa y triunfará de la barbarie como lo hizo antes, como nos cuenta la historia. Mis queridos compatriotas, los que defendemos es nuestra patria, pero es mucho más que eso. Son los valores de humanidad. Francia sabrá tomar sus responsabilidades y les hago un llamado a la unidad. ¡Que viva la República y que viva Francia!”.

François Hollande le atribuyó los siete ataques que ocurrieron el viernes 13 por la noche en la capital francesa a la organización terrorista Estado Islámico antes de que esta revindicara oficialmente su participación en los actos. En su corta intervención de tres minutos, el presidente pronunció la palabra guerra cuatro veces, algo inusual en la retorica francesa.

Hollande hizo de su discurso un arma en contra de la organización terrorista y en pro de la “unidad” del pueblo francés, insistiendo sobre unas palabras con una alta carga emocional y una gran importancia simbólica: habló de “humanidad”, de “historia”, de “país libre” y de “valores”.

Recordó el peso que tiene Francia en el espacio mundial e insistió en el modelo que defiende el país: el de la República.

“Que viva la República y que viva Francia”, es una expresión que usan siempre los jefes de Estados en sus discursos oficiales que enfatiza la herencia universal, humanista y republicana (laica) de Francia.

Estos “valores” son en todo punto opuestos a los que defiende Estado Islámico en su comunicado. Mientras Hollande le habla a la “Patria”, el Estado Islámico le habla a sus “hermanos”, una comunidad no política, pero religiosa. Mientras Hollande cita la historia, el Estado Islámico cita al Corán, al principio y al final de su comunicado.

Los símbolos que asocia el grupo terrorista con Francia no son los de la “humanidad”, sino los de una “tierra de cruzados que defienden el símbolo de la Cruz” que cultiva la “perversión” y la “abominación” y que se ha atrevido a “insultar al Profeta”.

Los discursos de Hollande y del Estado Islámico se oponen en muchos aspectos. Principalmente, defienden unos fines políticos opuestos: mientras el presidente francés defiende una visión cosmopolita de la política, Daesh defiende unos objetivos políticos particulares, como los define Mary Kaldor en sus “Nuevas Guerras”.

Los terroristas son unos “bárbaros”, según Hollande; unos “mártires” según Daesh. El Estado Islámico se orgullece del uso de la violencia y de los “cruzados muertos”, saluda unos actos perpetrados para la “gloria de Allah” que el presidente francés califica de “horribles”. Sin duda, estos dos textos expresan dos visiones del mundo que se oponen de manera irreconciliable.

Este sentimiento de división y de profunda incomprensión que experimentaron los franceses frente a los ataques fueron particularmente bien explotados en el discurso de Marine Le Pen, la líder del partido de extrema derecha francesa Le Front Nacional.

“Francia y los franceses ya no están en seguridad”, ha declarado Le Pen, quien pidió medidas para “destruir el fundamentalismo islámico” y que Francia “vuelva a controlar sus fronteras definitivamente”.

Según ella, el regreso de la seguridad no nace de un “Pacto Social” como lo propone Hollande gracias a la unión alrededor de sus valores humanistas y de su modelo de integración republicana, sino que se basa en medidas de seguridad inmediatas: Pprohibir las organizaciones islamistas, cerrar las mezquitas radicales y expulsar a los extranjeros que cultivan el odio en nuestro territorio así como los clandestinos que no tiene su lugar aquí”.

Aunque Marine Le Pen se erige en defensora del pueblo francés y se declara ser la gran enemiga del terrorismo islamista, su discurso adopta unas lógicas que la alejan de Hollande y la acerca al Estado Islámico.

Ambos discursos defienden la idea enunciada por Carl Schmitt, según la cual en la política se enfrentan “amigos y enemigos”.

“Francia debe por fin determinar cuáles son sus enemigos y sus aliados”, declara Le Pen, mientras que el Estado Islámico distingue “los ídolatras” de “los mártires”. Además de esta dicotomía, Le Pen y el Estado Islámico también defienden cada uno una política de objetivos particulares: los de los franceses “nativos”, contra los “creyentes de los soldados del Califato”.

Si bien Le Pen y el Estado Islámico provienen de dos mundos diferentes, que no se entienden y no buscan conocerse, ambos adoptan unas estrategias discursivas similares que los acercan y los alejan a la vez del discurso universalista de Hollande.

Son entre estos dos tipos de discursos –lepenista y universalista– que los franceses deberán escoger dentro de algunas semanas para elegir sus representantes regionales y dentro de dos años, cuando Le Pen intentará conquistar de nuevo la presidencia francesa.

Veremos entonces qué tanto su discurso excluyente frente a los atentados del viernes 13 terminará sirviendo a sus intereses.

EUGÉNIE RICHARD
Docente-Investigadora de la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia.
Magíster en Communication Politique et Publique (Université Paris XII) y candidata a doctora en Estudios Sociales.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.