'Uno no se hace rico siguiendo a la multitud': Steve Forbes

'Uno no se hace rico siguiendo a la multitud': Steve Forbes

Director de 'Forbes', quien estuvo en Colombia esta semana, se refirió a un posible acuerdo de paz.

notitle
14 de noviembre 2015 , 06:29 p.m.

Steve Forbes le ha apuntado varias veces a la presidencia de Estados Unidos. En 1996 y el 2000 participó como candidato de las primarias del Partido Republicano y en el 2006 fue la mano derecha de John McCain en materia económica, cuando este último aspiraba a suceder a George W. Bush en la Casa Blanca.

Además de sus incidencias políticas, se ha convertido en uno de los más afamados gurús estadounidenses en temas financieros por cuenta de la revista Forbes, fundada por su abuelo en 1917.

Hoy Steve Forbes dirige y preside la publicación, que con los años se ha convertido en uno de los referentes de consulta e información en el ámbito de los negocios a nivel global.

Su rol como editor lo mezcla con el de conferencista, trabajo que esta semana lo trajo a Colombia, donde participó en la Conferencia Internacional Inversiones Protección-Sura.

En medio de su visita, Forbes conversó con EL TIEMPO sobre los impactos positivos que podría tener la paz para las finanzas nacionales, sobre las proyecciones que se vislumbran a nivel mundial y hasta de la campaña presidencial en marcha en su país.

La economía mundial se comporta dentro de lo que la directora del Fondo Monetario calificó como ‘la nueva mediocridad’. ¿Cuál es su opinión al respecto?

Hay grandes turbulencias y grandes desequilibrios. Parte de la razón es una política equivocada con respecto al valor del dólar, causante de grandes distorsiones. Si se mira el consumo actual del petróleo, este no explica el enorme aumento que tuvo en su precio. Lo que hemos visto son grandes movimientos especulativos con respecto a los bienes primarios, orientados por un interés lucrativo.

La desaceleración de China ha afectado a América Latina ¿Ve posible una debacle, como sostienen algunos, o piensa que el cambio de una economía impulsada por las exportaciones a otra basada en el consumo va a tomar lugar?

Creo que ese tránsito sucederá, a menos que la situación económica global empeore mucho. Los chinos tienen la capacidad de llevar a cabo ese cambio, algo que les tomará tres o cuatro años, y en tal sentido soy más optimista que otros observadores. Aunque hay problemas políticos internos pienso que sus líderes mantienen el control sobre su economía.

La Agencia Internacional de Energía lanzó un pronóstico con miras al 2040 y una de las grandes sorpresas es la proyección de que India se convertirá en un gran consumidor de energía, incluso mayor que China, porque en unos años tendrá la población más grande del mundo y porque este año crecerá más del 7 por ciento. ¿Qué opina?

India tiene un futuro fantástico. La pregunta es si el Primer Ministro promoverá los cambios que necesitan en su sistema de impuestos e infraestructura, que son terribles. Aun así, han dado un giro notable y se han convertido en toda una potencia tecnológica. Una de las ventajas que tiene es su sistema político. La democracia es usualmente ineficiente, pero cuando las decisiones se toman tienen legitimidad y esto permite que los inversionistas tengan confianza.

Uno de los grandes cambios que ha experimentado la humanidad es que las economías emergentes le aportan más al PIB global que las desarrolladas, algo que no era el caso hace 15 años. ¿Cómo analiza esa situación?

Esa realidad es cierta. Sin embargo, vale la pena señalar que cada vez es más difícil encontrar un comportamiento uniforme en lo que se conoce como economías desarrolladas, en desarrollo o subdesarrolladas. En tales categorías se pueden encontrar algunas haciéndolo muy bien y otras no. Por ejemplo, en Estados Unidos, creo que después de que hagamos los cambios estructurales en 2017, lo haremos muy bien.

¿Y cuáles lo harán menos bien?

El tema es Europa. Hay una clara división entre el norte y el sur, entre naciones más abiertas y otras más rígidas a los cambios, con normas relativamente inflexibles. Solo un ejemplo: Israel tiene ocho millones de personas y es líder mundial en alta tecnología. La Unión Europea, con casi 500 millones de personas, no ocupa este mismo lugar. El mensaje es que los países que hacen cambios estructurales en términos de educación, infraestructura, leyes laborales, impuestos y buen manejo de su moneda surgirán más y serán los líderes en innovación.

En cualquier caso, es importante que haya dinamismo sin importar en dónde, porque este no es un juego de suma cero. La prosperidad de una región o una economía importante se acaba irradiando y es la prosperidad de todo el mundo. Eso a veces es difícil de entender en mi país.

¿Cómo ve el tema de la seguridad?

La sensación es que los problemas existen y se demoran mucho tiempo en resolverse. Aunque no es exactamente el mismo tema, resulta elocuente que nadie sabe qué hacer en Europa con la crisis de los refugiados que ocasiona dificultades políticas y sigue empeorando. Y volviendo a la seguridad, parte del problema es que Estados Unidos pasó de involucrarse con el mundo a aislarse de este. Así ocurre en Asia, en Ucrania o en América Latina. Por ejemplo, en 2009, la situación en Irak era estable, pero tomamos otro camino con las consecuencias a la vista, como la aparición del Estado Islámico.

¿Por qué está a favor del acuerdo transpacífico (TPP)? ¿Y por qué Colombia debe unirse a este?

Porque es tener acceso al 40 por ciento de la economía mundial. Perú, Chile, México, Estados Unidos y Canadá en el continente americano forman parte de esa alianza. Entendieron que en lugar de depender de una región es mejor integrarse con el mundo. El acuerdo de libre comercio con Estados Unidos debería ser muy bueno para Colombia, así que la pregunta no es por qué, sino por qué no, por qué aislarse del mundo si tienen la oportunidad de volverse más ricos negociando con la zona más dinámica de todas. No hacerlo sería desestimar la capacidad de competir. Hay que tomarlo como una oportunidad para mejorar en muchos frentes.

¿Quién sería el presidente ideal de los Estados Unidos para los intereses comerciales y políticos de Colombia?

Creo que cuando uno se aproxima a esto con humildad nadie sabe qué va a pasar. Me parece claro que por el Partido Demócrata la candidata será Hillary Clinton, así Bernie Sanders tenga figuración en las encuestas. Por cierto, me parecería muy raro que él fuera el escogido. A la gente se le olvida que hace años, cuando todavía existía la Unión Soviética, se fue de luna de miel a Moscú.

Por el lado republicano, Jeb Bush entiende mucho de libre comercio; también me gustan Marco Rubio y Ted Cruz, a quienes veo con muchas posibilidades. En el Congreso la mayoría republicana se mantendrá.

Debemos votar entonces por un presidente republicano en vez de por un demócrata. Creo que por eso los votantes van a votar no tanto por los republicanos como en contra de los demócratas. No se debe subestimar la capacidad que ellos tienen de derrotarse a sí mismos.

Hay dos latinos en su lista de favoritos…

Sí, estamos creciendo en eso (risas).

¿Cuál es su percepción sobre Donald Trump?

Lo hizo bien en un principio cuando anunció su candidatura porque los estadounidenses ya lo conocían de su programa de televisión El aprendiz. Es la única persona que despide a personas que ni siquiera ha empleado, lo cual es muy curioso. Tiene una merecida reputación de que no le importa lo que los demás piensen de él. Pero nada de lo que propone, como el muro en la frontera con México, sucederá.

Usted maneja una revista que tiene gran influencia en materia económica. ¿Cree que el Banco de la Reserva Federal subirá su tasa de interés en diciembre?

La respuesta es sí. Tendrán que subir. Janet Yellen, la directora de la Reserva Federal, recibió grandes críticas por no haberla subido en septiembre después de haber señalado que esto iba a pasar. Entonces la gente le está diciendo que deje de dudar y que lo haga. Creo que después de esto habrá más incrementos, aunque no se trata solo de subir las tasas de interés sino permitirles a los mercados crediticios que sepan cuál es el costo verdadero de la moneda. El cero por ciento de interés es muy nocivo para los mercados. Entre más rápido empiecen a funcionar los mercados crediticios será mejor. Irónicamente, así las tasas sean un poco más altas, los pequeños negocios tendrán un acceso al crédito más fácil.

Convencer a la sociedad de bajar los impuestos es muy difícil incluso en EE. UU. ¿Por qué la propuesta que usted hace en ese sentido no tiene más adeptos?

Creo que a veces toma tiempo que las nuevas ideas sean aceptadas. En esta carrera presidencial, al menos cuatro de los candidatos republicanos han propuesto bajar los impuestos. Y la mayoría de los demás piensan o han propuesto simplificaciones en las que no se tendría una tasa de impuestos alta sino dos o tres más bajas. Ahora bien, incluso los demócratas piensan en este momento que nuestra estructura tributaria es terrible. Los cambios llegarán y esto será bueno para los Estados Unidos y para otros países que están creciendo.

La gente habla mucho en Colombia de acuerdos de paz y de que la economía crecerá más rápido en esta nueva fase. ¿Cuál es su percepción al respecto?

La clave es tener un acuerdo que tenga la aceptación de la gente y que lleve al desarme y a la verdadera paz. El cambio en la economía una vez el acuerdo suceda será enorme.

¿Qué hacer con Venezuela?

Esperar a que tenga lugar alguno de los dos siguientes escenarios: el primero es que Venezuela eventualmente encontrará un gobierno que la salve del colapso; el otro es recorrer el camino hasta convertirse en Corea del Norte, lo cual le crearía más problemas a Colombia. No todo ha sido malo, debo advertir.

La economía colombiana se ha beneficiado de los profesionales venezolanos que llegaron aquí y la ayudaron en materia petrolera. Tampoco hay que descontar los efectos de la coyuntura de los precios del petróleo. Eventualmente el socialismo deja de funcionar cuando se acaba el dinero. Pienso que tarde o temprano habrá un cambio en la situación venezolana.

¿Qué espera de la Cumbre de Cambio Climático en París?

El calentamiento global es una preocupación muy grande y Colombia está sufriendo sus efectos. Pero en París se discutirán muchos problemas y al final no habrá acción real porque China dirá que quiere, pero no lo ejecutará e India hará algo parecido.

Cualquier cosa que dificulte o interfiera con su crecimiento económico no les gustará. La mejor manera de enfrentar las emisiones es a través de recursos como el gas natural o las nuevas tecnologías. Los efectos contaminantes son menores hoy de lo que eran hace 50 años y eso es lo importante.

¿Qué les recomienda a los inversionistas?

Creo que este es el momento para entrar a invertir a pesar de que los mercados no están muy bien y a pesar de que el inversionista no va a recibir un buen retorno a corto plazo. Uno no se hace rico siguiendo a la multitud. Las emociones son el peor enemigo que uno puede tener, cuando de invertir el dinero se trata.

RICARDO ÁVILA
Director de Portafolio

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.