Poemas ganadores

Poemas ganadores

Premiados en el Concurso Nacional el dolor y sus trampas de la Casa Silva

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13 de noviembre 2015 , 09:45 p.m.

 
Primer premio

CONSTRUCTOR DE CIUDADES
Michelle Alexandra Rincón Cardona

Todas las rocas del mundo
son una sola.

Una sola tumba para las palabras
-los sueños
-los futuros perdidos.

Eco ahogado de todos los pasos simultáneos

Caída libre
-si es que hubiese libertad en la caída-

Constructor de ciudades que desconocen nuestros nombres.

No saben que ayer jugaba en sus parques,
Que me enamoré aquí
Y luego olvidé.

-que besé alguna vez sobre sus montones
-que la lluvia tintinea a su tacto

Pero de esto no saben nada

Son como un padre desabrido

con el pelo siempre gris
que nunca encuentra tiempo para mí

Tercer premio

MUJERES DEL PACÍFICO
Adriana Lozano Zapata

Entre las horas más débiles de la tarde
Bajo ese gris ancestral del Pacífico
Las mujeres con sus caras quemadas
Prenden el candil, que como un pequeño ojo de sol
Decora sus cabellos
Silenciosas y con temblores apagados
Se recogen sus manos
Mientras un cántico marino suena.

La cúspide verde del mar
Como indomable culebra
Profetiza una larga estación de espera.

El recuerdo gigantesco de esos hombres
Bañándose en los confines del océano
Entra y sale
En la humanidad de sus mujeres.

Ellas le reclaman al mar sus hombres queridos
Pero ellos ya no están entre los vivos;
Se volvieron pasto de los peces.

En las horas más débiles de la tarde
Las mujeres con su piel cetrina
Miran hacia los rayos del sol
Enhebrando el recuerdo de sus amores
Tan viejos como la edad del mundo.

La playa –inmensa lápida–
Está sembrada de rojas coronas.

Cuarto premio

INSTANTE EN EL QUE ESCONDE SU CABEZA EL AVESTRUZ
Junior Adison Pantoja Montoya

Hay un temblor al interior de cada piedra,
un gemir de bosque que se incendia,
un clamor de río.

Debajo de la tierra
hay otro cielo donde pierde vuelo un pájaro,
una avioneta de papel
y media estrella.

Debajo de la luz
un avestruz esconde la cabeza.

Instante en que el abismo
son los ojos en el barro.

Raíz doliente que deja de crecer
para volver a su semilla.

Quinto premio

DEPORTADOS
José Manuel Prada Torres

Para que no muera la casa
Hemos colgado ramos de ajo en las ventanas,
Algún día volveremos, talvéz en el relámpago.
Aún llevo la llave tatuada entre la carne
Aún en la alacena de la abuela escondo una conserva
Y la desnudez de la azucena
Algún día volveremos
Talvéz mañana: Amortajados.


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