Errores regulatorios y sus consecuencias

Errores regulatorios y sus consecuencias

Será ineludible replantear la política energética con base en la realidad de fuentes de suministro.

notitle
13 de noviembre 2015 , 06:17 p.m.

Muchas veces las decisiones adoptadas por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) tienen más impacto en la población que las de la junta del Banco de la República.

Somos testigos en la actualidad de un gran debate nacional sobre la operación de las empresas termoeléctricas de generación de energía, indispensables cuando el país sufre, como ahora, los efectos del fenómeno del Niño. Este debate opaca la discusión sobre la elevación de la tasa de interés de intervención en el mercado monetario del Banco de la República, el incremento de la inflación o las fluctuaciones del precio del dólar.

La junta del Banco de la República se ha ganado la confianza del público, que acepta sus medidas sin mayor protesta. Claro, la junta tiene la ventaja de que sus decisiones no se reflejan en las facturas de los servicios públicos que reciben todos los meses las familias colombianas.

Por el contrario, las actuaciones regulatorias en la energía son difíciles de comprender. Los problemas son muy complejos; las gentes no saben qué es la Creg y creen que el Presidente y el Ministro de Minas y Energía manejan libremente las tarifas, las cotizaciones en la bolsa de energía, los precios del gas, etc. No saben que por detrás hay una arquitectura institucional técnica y compleja, encargada de lograr que la energía eléctrica sea suministrada oportunamente por el conjunto de empresas que generan, transportan, comercializan y distribuyen la energía eléctrica para satisfacer la demanda de toda la nación.

El sector eléctrico colombiano atraviesa en la actualidad una coyuntura en la cual ha aumentado la probabilidad de que el país enfrente el año próximo un racionamiento de energía. Por la sequía, que afecta el nivel de los embalses para la generación hidroeléctrica, y por la falta de gas natural, para que las termoeléctricas operen con los costos más bajos posibles.

En estas circunstancias, algunas empresas térmicas han tenido que generar electricidad utilizando combustibles líquidos, especialmente diésel, más caro que el gas natural y que, además, ha debido importarse. Sus costos son mayores que el precio al cual, de acuerdo con la regulación, pueden vender la electricidad. Esto les ha implicado cuantiosas pérdidas económicas, y dos de ellas se han visto obligadas a suspender su operación. Al salir esas plantas del mercado se corre el riesgo, si no hay agua suficiente en los embalses, de que la demanda de energía sea superior a la oferta y sobrevenga el racionamiento.

El tema es serio y delicado. Además, por existir el ‘cargo por confiabilidad’ (un dinero que se entrega a las plantas térmicas para que subsistan cuando no generan porque hay agua suficiente en los embalses), se presta para el populismo barato de los gremios, los columnistas, los políticos y las entidades de control. No se considera que los reguladores se puedan equivocar en materia grave. Y el error fue regular bajo el supuesto –o mejor el deseo– de que en Colombia el gas natural alcanzaba para todos los usos.

Infortunadamente, eso no es cierto. Hay escasez de gas para la generación eléctrica. Las medidas para suplir ese déficit se demoraron. Entre otras causas, por la lentitud en la expedición de la licencia ambiental para contar con una planta (ya en montaje) que permitirá importar gas natural licuado y regasificarlo para entregarlo a las generadoras térmicas. En el entretanto, hay que encontrar cualquier excedente de gas en el país y acelerar la importación de gas venezolano para mitigar la crisis.

A mediano plazo, será ineludible replantear la política energética y formularla con base en la realidad de las fuentes de suministro.

Carlos Caballero Argáez

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.