Opiniones de Jaime Jaramillo sobre filosofía y política

Opiniones de Jaime Jaramillo sobre filosofía y política

¿Hay Filosofía en Colombia?

13 de noviembre 2015 , 09:33 a.m.

De 'Entre la Historia y la Filosofía' 

… los observadores de nuestra cultura suelen llamar la atención pública sobre el desequilibrio existente entre nuestro acelerado desarrollo material de los últimos tiempos y lo precario de nuestras producciones en el plano de la alta cultura.

En efecto, nuestros centros universitarios lanzan año tras año al mercado -y digo al mercado, usando esa prosaica palabra, porque la profesión, a diferencia de la ciencia, se hace para vender- una cantidad considerable de técnicos, deficientes por muchos conceptos, pero que, al fin y al cabo, tras algunos años de experiencia logran un grado de eficacia suficiente para mantener el ritmo progresivo de nuestra civilización material.

Jaime Jaramillo Uribe. Retrato al pastel de su hijo Lorenzo Jaramillo. 1985. Colección particular.


Nadie podría lamentarse de ello, porque una de las funciones de la universidad moderna -aunque no la única como a veces se piensa- es la de formar profesionales. Pero ni aun los espíritus más ‘realistas’ se atreverían a pensar que esto es suficiente para asegurar la dignidad de una nación, ni para colmar sus necesidades completas -incluidas las de la misma técnica-, ni para justificar su existencia. Porque de eso se trata. Las naciones, como los individuos, no necesitan vivir únicamente, sino darle a su vida un contenido valioso. La vida en sí misma tiene con respecto a las creaciones del espíritu un valor inferior y secundario. Sin la creación de cultura, de alta cultura, no hay organismo social que pueda justificar su existencia.

No creo que valga la pena insistir, porque es algo que todos sentimos en lo íntimo, aun en los momentos de realismo filisteo que nos sobreviven de vez en cuando, en que el tránsito de la mera vida, de la vida como simple categoría biológica al reino de lo auténticamente humano está en la producción de la cultura. Y apenas considero necesario aludir al hecho de que el espíritu es la única expresión de la perennidad y lo único que prolonga a las naciones en el tiempo…

Guerra en España

De sus 'Memorias'

(…) la Guerra Civil Española dividió profundamente a todos los sectores de la opinión nacional, división que fue especialmente aguda entre los sectores intelectuales y estudiantiles… todo lo que pasaba en España se tomaba en el país, y especialmente en Bogotá, como problema propio. Las perspectivas de una reforma social avanzada, especialmente en el campo agrario, que eliminara la tradicional pobreza y vida dura del campesino español, generaban entre nosotros grandes expectativas….

Estaba en Manizales de vacaciones cuando empezaron a sonar las campanas de las iglesias -porque la mayoría si no la totalidad del clero era profranquista- y las radios anunciaban la caída de Madrid en poder de Franco….
La Guerra Civil y su desenlace trágico, al menos para quienes habíamos acogido la causa republicana, fueron el motivo para que iniciara un período de intensas lecturas sobre la historia y la cultura española, que afirmaron mi idea de que sin ese conocimiento no podíamos comprender y valorar nuestra propia historia.

Al mismo tiempo se desarrollaba en el país un movimiento de ideas conservador, y uno de los núcleos de oposición al gobierno de Alfonso López y a sus reformas, especialmente la educativa, estaba localizado en la Universidad Javeriana, entonces dirigida por el inteligente y simpático padre Félix Restrepo, mi profesor de griego en la Escuela Normal Superior. El padre Félix repartía su tiempo y sus actividades entre la filología y la política. Era el ideólogo de un corporativismo de tipo criollo que tomaba elementos del franquismo español, del régimen del dictador portugués Oliveira Salazar y delas encíclicas sociales de León XIII. Al padre Restrepo lo acompañaban en este movimiento otras personalidades del clero, como el apuesto monseñor González Arbeláez…

El movimiento de ideas que tenía como epicentro la Javeriana se agregaba la actividad de un grupo de juristas católicos, más o menos progresistas y de mentalidad independiente ... entre ellos el jurista austríaco Leopoldo Uprimny, que había emigrado de Europa por su oposición al nazismo, y algunos abogados nacionales, como Emilio Robledo, Carlos Holguín y Álvaro Copete, profesores de Derecho de la Nacional, que por entonces, irónicamente, era atacada por los conservadores como una institución subversiva y de orientación marxista.

(LECTURAS, IV, 2007)

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.