Apagar los alumbrados

Apagar los alumbrados

Anticipando las sequías que vienen, se hace un llamado al ahorro de agua y energía en esta época.

11 de noviembre 2015 , 08:25 p.m.

No es todavía diciembre y en el espacio público de las ciudades y municipios del país ya se ven los cables, bombillos y estructuras propios del tradicional alumbrado navideño. Al tiempo, ya suenan en las emisoras las tradicionales piezas musicales del fin de año, esas que recuerdan la llegada de la que para muchos es la época más esperada.

Pero este 2015 será diferente, en la medida en que traerá dos niños. Antecediendo al Niño Jesús ha llegado el fenómeno del mismo nombre, por culpa del cual estamos presenciando días soleados, como el registrado este miércoles en la capital, en unos meses que solían estar marcados por los fuertes aguaceros. Consecuencia de lo anterior es que los embalses de los que depende la generación de energía hidráulica –cerca del 70 por ciento del total que consume el país– recibirán solo la mitad del agua que por estos meses suele llegar a través de los afluentes que los surten. A esta contingencia hay que sumarle la ya comentada sobre las restricciones en la oferta del gas natural que disminuyen el costo de la generación en las plantas térmicas, lo que las obliga a recurrir a combustibles líquidos.

Así, pues, con el aumento en las tarifas y el mensaje de que no habrá apagón, el Gobierno ha hecho un sensato llamado al ahorro de agua y energía. Petición que coincide con la mencionada tradición de llenar de luz y color calles y avenidas para despedir el año, por lo que esta se ha hecho extensiva a los alumbrados, tocando, con razón, una fibra sensible.

Pero es halagador ver cómo los mandatarios locales han entendido que es más importante prevenir una crisis en el suministro de energía que garantizar unas noches decembrinas iluminadas desde el atardecer hasta el amanecer. Muchas ciudades ya han anunciado que los decorados solo estarán encendidos durante las horas en que más gente sale a apreciarlos.

Qué bueno, entonces, que esta vez las autoridades locales hayan dado ejemplo. Es fundamental, pues así será más legítima la necesaria solicitud al comercio y a los hogares para que sigan el ejemplo. Una actitud de uso responsable de los recursos naturales que, ojalá, se instale definitivamente en nuestras rutinas para que la adaptación al cambio climático resulte menos traumática.

editorial@eltiempo.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.