El pajarito de 'Timochenko'

El pajarito de 'Timochenko'

El país se sorprendió hace algunos días con el coqueteo de Rodrigo Londoño Echeverry en Twitter.

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10 de noviembre 2015 , 10:18 p.m.

Twitter suele ser un reflejo fiel de las sociedades. En el caso colombiano, es casi como un bus de Transmilenio en hora pico; va el alto ejecutivo con su maletín de cuero brillante, la señora que sirve los tintos en la oficina, el universitario, el ama de casa y el delincuente que espera el papayazo para sacarle el teléfono del bolso a cualquier desprevenido. Hay de todo en la red social del pajarito.

El país se sorprendió hace algunos días con el coqueteo de Rodrigo Londoño Echeverry, alias Timochenko, con una usuaria de Twitter que cuestionó el concepto de justicia social que la guerrilla de las Farc está queriendo posicionar con su discurso desde La Habana.

“@CibelesAtenea No entiendo Timoleón ‘¿justicia social?’ @Timochenko_FARC nunca vi en Caquetá, escuelas, hospitales, si desplazados, bombas, laboratorios de coca”, publicó.

A este cuestionamiento, el jefe máximo de las Farc, que se define en su perfil de Twitter como “Continuador del legado de Jacobo Arenas, Manuel Marulanda y Alfonso Cano”, respondió con una frase tan desconcertante como el estallido de un cilindro a la media noche:

“@Timochenko_FARC: Que cara tan hermosa”, señaló.

Lo anecdótica y banal que pueda parecer una conversación entre dos usuarios de una red social cruza a un escenario mucho más complejo cuando uno de los dos interlocutores es un hombre con 118 órdenes de captura, por delitos de extorsión, secuestro y terrorismo. En Cuba, @Timochenko_FARC goza de inmunidad, porque las órdenes de captura le fueron suspendidas por la Fiscalía, mientras hace parte del grupo negociador. Pero, teóricamente, si pone un pie en Colombia, lo podrían encarcelar.

Saquemos este episodio de lo virtual y pongámosle carne y hueso a los personajes. Imagine usted que va caminando por la calle y aparece de frente la figura de alias Timochenko acercándose con paso cansino, con la mirada fija en sus ojos y una muy leve sonrisa. Para que se haga una idea de la expresión que tendría, observe la foto de perfil en Twitter de ‘Timo’, como ya le dicen algunos seguidores.

Al estar frente a usted, el hombre se detiene, deja en el suelo el centenar de órdenes de captura que lleva sobre la espalda y le dice: “Qué cara tan hermosa”. ¿Qué sentiría usted?

Esta es, sin duda, una realidad completamente inédita en la historia de los procesos de paz en Colombia. Tener la posibilidad de interactuar con el secretariado las Farc por medio de las redes sociales puede parecer valioso, desde una perspectiva democrática. Pero este fenómeno es susceptible de análisis más profundos y merecería un abordaje periodístico que vaya más allá de cubrir la curiosidad y el simple hecho anecdótico.

En la época de El Caguán, las declaraciones de los guerrilleros nos llegaban a la hora del noticiero, pero hoy tenemos al jefe de las Farc publicando en su cuenta de Twitter, casi todos los días, comunicados de prensa, retuiteando fragmentos de poesía comunista y hasta coqueteando, en tiempo real, sin mediaciones. Solo está el usuario de Twitter, cara a cara, frente quien, hasta hace unos meses, era uno de los hombres más buscados del mundo.

Es la primera vez que la opinión pública se enfrenta a una estrategia de comunicación digital orquestada por los Community Managers de una organización terrorista, cuyos miembros más visibles tienen perfiles activos en plataformas como Twitter. Entre las cuentas que son seguidas por ‘Timochenko’, se encuentran ‘Rodrigo Granda’ (@Ricardo_TFARC), ‘Pablo Catatumbo’ (@PCatatumbo_FARC), ‘Iván Márquez’ (@IvanMarquezFARC) y Tanjia Nijmeijer (@Tanja_FARC). Lo inquietante es que, estos personajes, más allá de estar protegidos en Cuba bajo el manto del proceso de paz, siguen teniendo cuentas pendientes con la justicia.

Pero las redes sociales siguen siendo un escenario sui generis, donde la realidad y la ficción se entremezclan todos los días. Tenemos al jefe máximo de las Farc ‘retuiteando’ al papa Francisco y coqueteando con señoritas, mientras sus víctimas esperan, de brazos cruzados, que la justicia actúe. Mientras tanto, los medios de comunicación parecen no saber muy bien cómo abordar esta realidad. Las redes sociales siguen haciendo de las suyas.}

SEBASTIÁN SILVA CAMPO
Profesor Facultad de Comunicación de la Universidad de La Sabana
@sebastiansilvac

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