Día a día de un joven que, con 21 años, es director ciclístico

Día a día de un joven que, con 21 años, es director ciclístico

Jóvenes Ciclistas para el Mundo promueve el talento de los pedalistas nacionales.

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10 de noviembre 2015 , 08:33 p.m.

Aunque son pasadas las 11:00 p. m., Pablo Pulido Ibarra sigue trabajando frente al computador en la programación de entrenamiento de los deportistas que tiene a su cargo y la administración de la organización Jóvenes Ciclistas para el Mundo”.

Tan solo hace media hora había terminado la revisión de unas estadísticas de pacientes que ve en la práctica académica de fisioterapia que realiza en el Hospital General de Medellín, carrera que cursa en la Universidad CES. Su tarea allí consiste en atender pacientes en hospitalización o consulta externa.

En la estructura deportiva participan siete ciclistas, María de Los Ángeles Salazar, comunicadora encargada de las redes sociales y planes de medios, y el entrenador y mánager Pablo Pulido Ibarra.

Así es el final de casi todos los días para este joven de 21 años de edad, que está contagiado de eso que llaman pasión por el ciclismo, patología (o enamoramiento) que sufre un buen número de colombianos: profesionales, aficionados y recreativos.

Trabaje hasta la hora que trabaje, mañana el despertador sonará a las 5:30 a. m. para comenzar un día más de actividades. Su mamá, Alejandra Ibarra, se encargará de sacarlo de la cama, ayudarle con el desayuno y acercarlo a la estación del metro, para que a las 7:00 a. m. comience su jornada.

Pasa las horas de la mañana atendiendo pacientes. Le gusta su carrera y sabe que con ella complementa su proyecto de vida. A mediodía deja de ser fisioterapeuta para meterse en su rol de entrenador. Sale de la práctica y se dirige al aeroparque ‘Juan Pablo II’, junto a las pistas del aeropuerto ‘Olaya Herrera’.

En la tarde, los pupilos que Pablo entrena participarán en lo que se conoce como un chequeo, competencia organizada mensualmente por la Liga de Ciclismo de Antioquia, para observar el rendimiento de los corredores.

Pablo Pulido cumpliendo labores de mecánico en la carrera Viva Cycling Bahamas, en la que fueron campeones sub-23.

Toma el metro, luego el Metroplus y posteriormente este joven delgado con pelo muy corto camina, con su paso pausado y seguro, su mirada algo cansada y sus pasos largos, cuatro cuadras para llegar a su destino.

El chequeo es a las 3 p. m. y son las 2. Aún le queda tiempo para almorzar. Es verdad eso de que en la mesa paisa no puede faltar un buen plato de frijoles, y Pablo cumple esta norma al pie de la letra. No es raro que los acompañe con un chicharrón, al fin de cuentas, quienes deben cuidar su dieta son sus pupilos. A ellos les lleva un control detallado de qué tipo de comidas deben ingerir.

Yo les doy sugerencias, para que les digan a sus mamás qué pueden prepararles, pero entiendo que no puedo ponerlos a comer algo especial en casa, dice.

Mientras prueba su plato de fríjoles, Pablo Pulido explica que él quiso ser ciclista profesional. Compitió hasta la categoría juvenil, y ahí se dio cuenta de que le llamaba más la atención la estrategia y preparación de ciclistas que disputar las carreras desde el sillín y los pedales. Y se puso al oficio de buscar jóvenes talentos, ojalá entre los 15 y 18 años.

Su intención es que esos ‘pelaos’, como los llama, logren visibilidad y sean fichados por equipos profesionales. ¿Qué gana con esto? “Siento que he ganado mucho como persona, en experiencia en el deporte. Mi sueño es, algún día, dirigir grandes equipos y ser un entrenador profesional”, señala.

Este año se le metió en la cabeza conformar la organización Jóvenes Ciclistas para el Mundo, y convocó a siete jóvenes: Néstor Alfonso Gómez Cárdenas (18 años), Julián Ortiz Zapata (18 años), Pablo Jaramillo Vélez (16 años), Juan José Ramos Zapata (17 años), Santiago Calle (18 años), Luis Cordón (17 años) y Camilo Andrés Amaya García (20 años). Junto a ellos están Daniel Giraldo, que combina sus rutinas en el taxi con el apoyo como mecánico y María de Los Ángeles Salazar, estudiante de Comunicación Social, que se encarga de la prensa y redes sociales.

Pablo entra al aeroparque para encontrarse con sus pupilos. La idea es mostrar que se está en forma. ¡Y lo hacen¡ Desde el principio Camilo Amaya, Juan José Ramos y Julián Ortiz se ponen adelante y logran alejarse del grupo, conformado por unos 30 ciclistas juveniles y prejuveniles.

Pablo los dirige a un costado de la pista. No es raro verlo con su traje de mayo azul y los brazos cruzados dando alguna indicación. Casi siempre el agite de sus rutinas lo obliga a salir a la carrera del hospital y el tiempo no da para ir a casa a cambiarse de ropa. No le gusta gritar a borde de camino. Sólo dice una que otra palabra a sus dirigidos. “Ponete adelante”, dice al paso de los tres de punta.

Para financiar este proyecto, él y sus muchachos han tenido que hacer muchas visitas y bastantes maromas: este año fueron invitados a la carrera Viva Cycling Bahamas, que se corrió los días 8 y 9 de agosto en esas islas del Caribe. Se pusieron a buscar recursos, buscaron préstamos (que aún siguen pagando), hicieron rifas a 2.000 pesos, recolectaron algunas donaciones y acudieron a sus mayores patrocinadores: Ramgiflex y Risaltex, esta última la empresa familiar por parte del padre de Pulido.

Fueron, vieron y vencieron. Volvieron a Colombia como campeones en la categoría Sub-23, y segundos en la categoría Juvenil. De paso aseguraron la invitación para el año que viene.

El chequeo termina y los jóvenes ciclistas para el mundo hacen “tripleta”, como en ciclismo se llama a que tres corredores del mismo equipo hagan el podio. “Todos los días quiero hacer esto. Y sí, vale la pena cada trasnochada, todo lo que hacemos en el grupo. Es muy gratificante cuando vemos a uno de nuestros muchachos corriendo con un equipo”, sentencia Pulido Ibarra.

La jornada luego del chequeo continuará igual: llegar a casa a revisar informes de la práctica profesional, mandar planes de entrenamiento a los pupilos y organizar una concentración el fin de semana. Siempre hay que estar en buena forma.

El siguiente reto de la organización es buscar patrocinios que le permitan seguir llevando a los muchachos a carreras internacionales el año que viene, para que se muestren, para que ganen experiencia. Por eso Pablo y sus amigos van con el proyecto debajo del brazo, tocando puertas y buscando que les presten atención. Son jóvenes, pero también tienen un trabajo serio y que ya cosecha resultados internacionales.

 

La historia de Jóvenes Ciclistas para el Mundo fue contada por el periodista Javier Ferreira en el taller de Videoperiodismo de Mochila con Bill Gentile, en el marco del Premio ‘Gabriel García Márquez’, de Periodismo, realizado en Medellín, del 28 de septiembre al 1 de octubre. Este es el video:

Redes sociales de Jóvenes Ciclistas para el Mundo
Facebook.com/jovenesciclistas
Twitter: @jciclistas
Instagram: jovenesciclistas
Tumblr: jóvenesciclistas

JAVIER FERREIRA
Especial para EL TIEMPO
Medellin

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