Declarar la paz a las Fuerzas Armadas

Declarar la paz a las Fuerzas Armadas

El cese del fuego llegará solo si se desata la participación ciudadana a favor de la paz.

notitle
10 de noviembre 2015 , 05:27 p.m.

Definitivamente, la guerrilla de las Farc se ha sentado a negociar el final de la confrontación contra el Estado colombiano bajo viejos parámetros, sin una comprensión de la lógica y naturaleza del conflicto bélico en el país, siguiendo la letra de una vieja cartilla de inamovibles que someten el proceso a tensiones innecesarias.

Por supuesto, no quiero posar de aguafiestas. Ni más faltaba. El escrito, ni más allá ni más acá, hace la recordación del proceso exitoso del M-19 para que de él, si las partes quieren, recojan los que les provoque recoger. El M-19, por ejemplo, hizo los énfasis en las reformas políticas para abrir la democracia por cuanto no tenía la pretensión de hacer la “revolución” en la mesa de la negociación en Santo Domingo (Cauca) para lograr resolver los asuntos irresueltos de la vida republicana.

Por el contrario, el énfasis en los asuntos del poder y su acceso por la vía de los votos, no de las armas, por una parte, armonizaba y era coherente con la circunstancia que dio origen al M-19: el fraude electoral de 1970. De igual manera porque, años atrás, en plena dinámica bélica, pudo desentrañar las características de la guerra: degradada de lado y lado, infiltrada por el narcotráfico y, lo más importante, develó que la guerra le era funcional al modelo oligárquico del ejercicio del poder y su reproducción. Mientras la dinámica bélica escalaba, de la misma manera crecían las ganancias en las cuentas bancarias y “caletas” de los ricos, legales e ilegales, y abrió el resquicio de un poder armado ilegal paraestatal, el paramilitarismo.

Leyó el M-19, con acierto, la profunda inutilidad de la guerra. Así pues, hace un cuarto de siglo, pudo adelantarse a los tiempos de la paz. La síntesis de la compresión del momento lo llevó a buscar los caminos de la paz imprimiendo un cambio de enfoque de la confrontación. “Guerra a la oligarquía, paz a las Fuerzas Armadas y vida a la Nación”, fue la consigna que sintetizó el momento, por allá a finales de 1987.

Así pues, el M-19, de manera unilateral, decidió sacar a las Fuerza Armadas como objetivo de la lucha armada. Destruir el Ejército enemigo, como indicaban los manuales, perdió todo interés. Durante ese período, los esfuerzos se encaminaron a la pelea por colapsar los determinadores de la guerra: las figuras del poder oligárquico.

Se produjo la captura de Álvaro Gómez y su posterior liberación, desatando un nuevo momento para el final de la guerra. Carlos Pizarro, en calidad de comandante del M-19, viajó hasta “Casa Verde”, en el cañón del río Duda, para convencer a los “viejitos alegres” y a la coordinadora de iniciar sin dilación un proceso conjunto. No fue posible. Al M-19, como en muchas otras dinámicas, le correspondió ser el precursor, en Colombia y el continente, de la posibilidad de la paz negociada.

Las reflexiones sobre la paz exitosa con el M-19, entre otras, las traigo a tiempo presente por cuanto que insistir en el cese bilateral podría llevar al enfoque desacertado. El centro de la contradicción no se encuentra en la confrontación con las Fuerzas Armadas. El problema sigue estando en un sistema electoral permeable al fraude electoral. La UP en Bogotá, denuncia Aída Avella, fue víctima del proceso electoral corrupto.

Así pues, el cese del fuego llegará si se desata la participación ciudadana a favor de la paz. Rafael Pardo, ministro del Posconflicto, sabe que la movilización multitudinaria es clave.


Héctor Pineda
tikopineda@gmail.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.