Reino Unido plantea cuatro demandas para seguir en la Unión Europea

Reino Unido plantea cuatro demandas para seguir en la Unión Europea

El primer ministro, David Cameron, abrió formalmente el proceso de negociación con el bloque.

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10 de noviembre 2015 , 08:49 a.m.

El primer ministro británico, David Cameron, presentó este martes en Londres sus cuatro demandas para pedir el voto a favor de la permanencia en la Unión Europea (UE) en el referéndum que tendrá lugar antes de finales de 2017.

Cameron pidió que se protejan los derechos de los países de la UE que no forman parte de la Eurozona; que el Reino Unido quede fuera de los siguientes pasos para una mayor integración europea; potenciar la competitividad del mercado único y permitir a Londres poner límites a los inmigrantes europeos y a las ayudas sociales que reciben.

El primer ministro las enumeró en un discurso en Chatham House, una prestigiosa organización de debate británica, al tiempo que enviaba una carta con las mismas al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

El primer ministro expresó su confianza en lograr sus objetivos pero aclaró que quiere que las reformas "sean legalmente vinculantes e irreversibles", y que no se limiten a "buenas palabras". "Tengo toda la confianza en que conseguiremos un acuerdo bueno para el Reino Unido y bueno para sus socios europeos", estimó. "No dudo de que, con paciencia, buena voluntad y buena fe, puede lograrse. Y así, podremos hacer del Reino Unido y el conjunto de Europa lugares más prósperos para las generaciones venideras", argumentó.

Sin embargo, Cameron lanzó un avisó: "Si hacen oídos sordos a las demandas británicas, tendremos que reconsiderar si la Unión Europea es buena para nosotros".

La Comisión Europea confirmó haber recibido las demandas y consideró algunas de ellas como "muy problemáticas", refiriéndose a la de limitar la inmigración intraeuropea y su derecho a recibir ayudas sociales. "Afectan a las libertades fundamentales de nuestro mercado interior", indicó el portavoz de la Comisión, Margaritis Schinas.

El gran crítico de la UE en la política británica, Nigel Farage, líder del Ukip (Partido para la Independencia del Reino Unido), valoró negativamente el discurso de Cameron, asegurando que había pasado más tiempo glosando las bondades del bloque que sus desventajas y que sus demandas no son lo suficientemente ambiciosas. "Está claro que
Cameron no busca ninguna renegociación sustancial", sentenció en la televisión Sky News.

La inmigración, el gran escollo

Todos los analistas coinciden en que la demanda más espinosa es la de limitar las ayudas sociales a los inmigrantes europeos, porque topa con el principio de no discriminación de los ciudadanos de la UE, se encuentren en el país del bloque en que se encuentren. "Creemos en una economía abierta pero tenemos que poder lidiar con las presiones que supone el libre movimiento" en escuelas y otros servicios públicos, se justificó Cameron. Se trata de "frenar los abusos del libre movimiento y permitirnos controlar la inmigración de dentro de la UE".

En cuanto a la protección del acceso al mercado único para el Reino Unido aunque no use el euro, Cameron reclamó "salvaguardas que garanticen que no afrontamos ni discriminación ni costes adicionales" por no pertenecer a la Eurozona, y que no se les reclamen aportaciones para solventar crisis del euro, como la que se vivió en Grecia.

Sobre la exención de los pasos venideros hacia una mayor integración, el primer ministro dijo que el Reino Unido es "una nación orgullosa e independiente" y que "la carga de las actuales regulaciones es ya muy alta". Finalmente, en las medidas para reclamar una organización más competitiva, el premier británico estimó que la UE necesita cambiar" y "volverse más competitiva para afrontar la irrupción económica de India y China"

Una historia de desencuentros

La fecha del referendo sobre la permanencia en la UE está por determinar, aunque se sabe que será en 2017 a más tardar, para dar tiempo a la renegociación del encaje británico en la UE. Un encaje que ha topado tradicionalmente con las reticencias británicas a que el bloque sea algo más que un mercado único y se convierta en unión política.

Como dijo Cameron el viernes, la UE es vista desde Londres "como un medio para alcanzar un fin, no como un objetivo en sí mismo".

En la época del referendo de adhesión de 1975, la UE dividió sobre todo al laborismo. Pero ahora enfrenta entre ellos a los conservadores y tuvo un papel en la caída de Margaret Thatcher en 1990 y en el fracaso electoral de John Major en 1997.

Cameron, que gobernó en coalición con los liberales en su primer mandato (2010-2015), trató de sofocar cualquier posibilidad de rebelión interna prometiendo el referéndum. al.zm/pc AFP 101327 GMT NOV 15

Puntos principales

PROPUESTAS DE REFORMA

1. Economía:

El Reino Unido no quiere interferir en las medidas que adopten los países de la eurozona para asegurar el futuro a largo plazo de su moneda, pero quiere que esos cambios respeten la integridad del mercado único, y los intereses legítimos de los miembros que no tienen el euro como divisa.

El Reino Unido quiere que haya unos "principios legalmente vinculantes", junto con un mecanismo que garantice que esos principios se respetan y se cumplen a fin de proteger los intereses de los países miembros de la Unión Europea (UE) que no forman parte de la eurozona.

Según estipula la carta, esos principios deben incluir una serie de reconocimientos:

Que la Unión Europea (UE) tiene más de una moneda.

No debe haber discriminación ni desventajas para ninguna empresa en base a la moneda de su país.

La integridad del mercado único debe protegerse.

Cualquier cambio que se introduzca en el funcionamiento de la eurozona debe ser voluntario, no obligatorio, para aquellos países que no emplean el euro como moneda.

Los contribuyentes de países que no tienen el euro como divisa no deben nunca ser responsables a nivel financiero de las operaciones de apoyo a la eurozona.

La estabilidad y la supervisión financiera continúan siendo competencia de instituciones nacionales como el Banco de Inglaterra para los países miembros que no tengan el euro como moneda.

Cualquier asunto que afecte a todos los Estados miembros debe ser debatido y decidido por todos los Estados miembros.

2. Competitividad.

El Reino Unido apoya que la Comisión Europea esté centrada actualmente en apoyar el crecimiento económico y recortar la legislación "innecesaria".

El Reino Unido da la bienvenida a la nueva estrategia comercial publicada el pasado octubre que tiene como fin lograr contratos con países como Estados Unidos, China y Japón.

El Reino Unido quiere un nuevo "compromiso claro y a largo plazo" que impulse la competitividad y la productividad, aunando todas las propuestas diferentes, promesas y acuerdos para completar el mercado único, mejorar el comercio y recortar la regulación. La Unión Europea (UE) debería hacer más para cumplir con su compromiso de una libre circulación de capital, bienes y servicios.

3. Soberanía.

El Reino Unido quiere poner fin a la obligatoriedad, estipulada en el Tratado, de trabajar hacia "una unión cada vez más estrecha" y que quede claro que este compromiso ya no se aplica en el caso del Reino Unido de "manera formal, irreversible y legalmente vinculante".

Londres quiere reforzar el papel de los Parlamentos nacionales, proponiendo un nuevo acuerdo por el que grupos de parlamentos nacionales, actuando de manera unida, puedan detener propuestas legislativas con las que no estén de acuerdo.

La implementación completa de los compromisos de la UE en virtud del principio de "subsidiariedad", bajo el cual las decisiones deberán adoptarse a nivel nacional donde sea posible.

Confirmación de que las instituciones de la Unión Europea (UE) respetarán que el Reino Unido se abstenga de participar en medidas que afecten a asuntos de justicia y de interior. La seguridad nacional es -y debe continuar siendo- responsabilidad única de los Estados miembros, al tiempo que se reconocen los beneficios de trabajar unidos en materias que afectan a la seguridad de todos.

4. Inmigración:

El Reino Unido "cree en una economía abierta", pero considera que debe ser capaz de gestionar las "presiones" que implica la libre circulación -en colegios, hospitales y servicios públicos- y "ahora mismo, las presiones son demasiado grandes".

El Reino Unido quiere ser capaz de "ejercer un mayor control en las llegadas de personas de la UE", mediante una serie de medidas: - El Reino Unido quiere asegurar que las reglas de libre circulación no se aplican a nuevos países que sean admitidos en la UE en el futuro, hasta que sus economías hayan convergido de manera más estrecha con los Estados miembros existentes.

Erradicar los abusos a la libre circulación, con prohibiciones más duras a personas que cometan fraude y a aquellos implicados en organizar matrimonios de conveniencia, y concediendo mayores poderes para deportar a delincuentes.

Limitar el acceso al sistema de bienestar del Reino Unido a personas que llegan a este país procedentes de otros países de la Unión Europea. El Reino Unido propone que esas personas deben trabajar en el Reino Unido durante al menos un periodo de cuatro años antes de poder beneficiarse de los subsidios sociales o ayudas a la vivienda de este país. 

LONDRES (AFP-EFE)

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