25 mitos para entender la historia del mundo en que vivimos

25 mitos para entender la historia del mundo en que vivimos

En su nuevo libro, Diana Uribe rescata las tradiciones orales sobre el origen de los pueblos.

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07 de noviembre 2015 , 07:35 p.m.

Cada vez que la reconocida historiadora Diana Uribe va a comenzar alguno de sus relatos del mundo, lo hace con un mito. “Para mí la mitología es una manera muy importante de entender el alma de los pueblos, porque se hace desde el corazón. Es una narración afectiva. El mito no tiene una lógica racional, como la tiene un relato histórico, pero el mito te está dando una clave de los pueblos”, explica.

Por eso, para su nuevo libro, La vuelta al mundo en 25 mitos –ideal para niños de cero a 99 años–, que incluye dos discos compactos, Uribe se vio en la difícil situación de seleccionarlos de los más de cien que tiene coleccionados.

“Hay historias de los perros y de los lobos, de los cuervos y de la luna. Y de la amistad, porque esto también tiene un contenido de valores, de respeto de la naturaleza, de la cooperación entre los pueblos y las personas”, comenta.

Uribe explica que este viaje por las tradiciones orales sobre el origen de los pueblos comienza en Colombia con mitos clásicos como Bochica y el Mohán. “Este último está presente en todo el país. Uno lo encuentra en Palenque, Tolima, Huila, en los lugares más distantes. Me llamó mucho la atención el alcance de ese mito entre nosotros”, anota.

El recorrido continúa por América Latina, con historias de los indígenas de la gran sabana venezolana o de los guaraníes cuando se inventaron las palabras. También hay relatos de las islas del Caribe, de Canadá, para luego saltar a Europa, África y Asia.

“Un mito es una de las narraciones más antiguas en la historia de la especie humana. La manera como el hombre ha entendido la naturaleza es a través del mito. Es una sinergia de cómo la magia de toda la creación se nos vuelve una narrativa que podemos entender. Desde los orígenes de los tiempos, desde mucho antes de la escritura, la gente cuenta su historia a partir de leyendas y mitos”, explica la historiadora.

La autora pone como ejemplo casos como los vikingos y los canadienses, cuyos largos inviernos obligaban a sus comunidades a unirse en torno a estas narraciones. “Era la manera como los pueblos se juntaban alrededor del fuego y se entretenían durante las largas noches. A través de los mitos, las culturas van pasando su sentido de valores, van uniendo una generación con la otra”, dice Uribe. Y agrega que por tratarse de una tradición oral, estamos ante relatos anónimos, que no tienen una sola manera de contarse. Esto explica por qué algunos mitos, a pesar de la distancia, se parecen.

Como el del Lago de la espada restituida, que ocurre en la época en que los vietnamitas se enfrentaron contra los mongoles. “Los mongoles solamente fueron vencidos por tres pueblos: los vietnamitas, los caballeros teutones y los mamelucos en Egipto. El resto de los pueblos fueron arrasados por la horda de los mongoles. Cuando los mongoles llegaron a Vietnam, una tortuga le mostró una espada al guerrero vietnamita, con la que vencieron. Pero cuando el gran dirigente vietnamita estaba orgulloso de poseer esa espada, la tortuga apareció nuevamente y le mostró su lomo, para que se la pusiera encima y así devolverla al lago, porque había sido un préstamo”.

Uribe compara este mito con otro de la misma época, cuando la Dama del Lago le da la espada Excálibur a Arturo para que funde su reino. Sin embargo, cuando la saga termina, la autora anota que la Dama del Lago le pide nuevamente la espada a Arturo y la regresa al lago. “Mira cómo un mito es en Inglaterra y el otro es en Vietnam, y ambos son de espadas”, anota.

La escritora agrega que este libro es también un homenaje a los relatores de historias. “Los que contamos mitos nos unimos a la cadena de narradores que desde el comienzo de los tiempos cuentan la historia de los pueblos. La narración de los mitos es transversal a la gran historia del hombre, que trata de entender su mundo”, concluye.

Los lobos fueron antes

Cuenta Diana Uribe que en una ocasión un hombre, una mujer y su hijo no podían cazar: “estaban ya en una situación peligrosa de hambre cuando vino una manada de lobos. El hombre le dijo al lobo jefe que le diera alguna ayuda para poder cazar. El animal le dio un arco mágico dorado, con el que el hombre cazó seis bisontes. Entonces, la mujer los cocinó, le dio a su familia y a toda la manada de lobos, que se pusieron contentos. La otra mitad de la manada estaba recorriendo otras zonas. Al cabo de un tiempo, cuando las dos manadas se reunieron para continuar su camino, los que se habían quedado con la familia dijeron que se querían quedar con ellos porque se encontraban muy a gusto. Así nacieron los perros, que dejaron de ser lobos y se convirtieron en amigos del hombre”.

CARLOS RESTREPO
Cultura y Entretenimiento

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