Bandas de robo de celulares infiltraron a operadores

Bandas de robo de celulares infiltraron a operadores

Un par de ejecutivos de empresas de telefonía sirven de enlace en Bogotá a bandas internacionales.

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07 de noviembre 2015 , 05:37 p.m.

Dentro de las prioridades de los 100 primeros días de gobierno, el alcalde electo de Bogotá, Enrique Peñalosa, señaló la identificación y desarticulación de las 10 bandas más grandes de robo de celulares.

Su inclusión obedece a que este delito pasó de ser una de las tantas actividades ilegales de microbandas regadas por las 20 localidades de la ciudad a un jugoso negocio que tiene como epicentro Bogotá, múltiples tentáculos en cinco países y una facturación ilícita de cerca de 228.000 millones de pesos al año. (Lea también: Gobierno explica su estrategia para combatir el robo de celulares)

De hecho, esa cifra, que sale de multiplicar el número de celulares robados en el 2014 (más de 456.000) por el precio promedio de un aparato (cerca de 500.000 pesos), podría ser superior si se tiene en cuenta que mucha gente no denuncia este tipo de hurtos.

La preocupación de Peñalosa y de la Policía es que, por sus dividendos, esta actividad ilegal está mutando a organización criminal.

“Ya tienen infiltradas a grandes empresas de telefonía celular y a algunas de mensajería que en un día les ponen en el Meta o en el Eje Cafetero un celular robado en la Zona Rosa”, asegura el oficial de inteligencia de la Sijín Bogotá, que recibe instrucciones directas del comandante de la Policía Metropolitana, general Humberto Guatibonza para desarticular a estas organizaciones.

Un empleado de una de las más grandes firmas de telefonía se encarga de borrar de la lista de robados los números de identificación de los celulares (Imei) para que puedan ser revendidos por los reducidores. Además, les suministra Imei de teléfonos de Malasia, China e India para que los implanten en los aparatos hurtados.

Y un ejecutivo de esa misma empresa le informa a una de las bandas, conocida como ‘Hayuelos’, cuándo llegan los aparatos nuevos y en dónde van a estar almacenados.

Con ese mecanismo, a finales del 2014, la banda asaltó dos bodegas de los distribuidores oficiales y se robó 3.000 teléfonos nuevos, de última tecnología, que en el mercado valen 5.000 millones de pesos. No dispararon un solo tiro. Tan solo abrieron un hueco en la pared desde un billar vecino y, en un puente festivo, sacaron los aparatos.

“Las empresas de telefonía implementaron el polígrafo para seleccionar a los empleados que manejan esos datos, pero tenemos ubicados a dos que siguen trabajando para esas bandas”, dice el oficial.

‘El hombre del Audi’

El grupo de ‘Hayuelos’ es clave en la cadena delictiva porque ellos son los que negocian con los ladrones callejeros el mayor número de celulares robados. (Vea: Los Quiroga: la familia que delinquía unida y cayó unida)

Una de sus principales proveedoras es la banda de ‘Transmilenio’, que hurta aparatos en las estaciones más concurridas del eje de la avenida Caracas: las de las calles 13, 34, 39, 72 y 76.

El ‘duro’ de este negocio ilegal ya está identificado por las autoridades. Empezó hace 12 años como contrabandista de mercancía para los establecimientos del centro de la capital y se mueve en un lujoso Audi.

Además, tiene locales en varias ciudades del país y conexiones en Perú, Ecuador, Argentina y Estados Unidos, a donde envía los aparatos más finos.

“Los sacan en pequeños lotes de mercancía, estilo el ‘pitufeo’ de los narcos. También los mandan al exterior en encomiendas por empresas de mensajería o con personas similar a las ‘mulas’ de los narcos. Uno de los contactos de estas organizaciones está en Cúcuta, lo conocen con el alias de ‘Rotor’ y en esa ciudad es el dueño de seis locales en sanandresito y es el que pasa los aparatos hurtados a Venezuela”, explicó el general Humberto Guatibonza.

Otros centros de acopio de aparatos robados están ubicados en Kennedy, el 20 de Julio y Suba. Allí llegan los hurtados en las zonas de rumba de la Primero de mayo, las zonas T y G, Chapinero y Teusaquillo.

Ahí, los ladrones venden los celulares entre 400.000 y 500.000 pesos de alta gama que en el mercado valen 2 millones de pesos.

“Los reducidores los ‘maquillan’ (los pulen estéticamente) y los ‘flashean’ (les cambian el Imei). Luego los empacan en una caja nueva y los venden por precios de entre 400.000 y 500.000 pesos”, le dijo a EL TIEMPO un investigador.

Y reveló que la organización de ‘el hombre del Audi’ tiene su propia imprenta para hacer las cajas de lujo idénticas, incluido el manual de instrucciones en varios idiomas.

Cifras y estrategia

En lo que va corrido del 2015 se ha reportado el robo de 252.248 celulares, en modalidades como el cosquilleo, el raponazo y el atraco a mano armada, que en muchas ocasiones ha cobrado vidas.

Aunque sigue siendo una cifra alarmante, es inferior a la registrada en el 2014 que, para esa época, marcaba 322.956. La reducción es del 22 por ciento, que equivalen a 70.718 aparatos. (También: En Medellín, 50 de cada 100 robos son de celulares)

El general Guatibonza atribuye esa reducción al cambio en la estrategia para perseguir este delito.

“Ahora vamos tras los grandes vendedores de celulares robados y estamos extinguiendo centros comerciales completos, así sean alquilados. Además, los estamos procesando por concierto para delinquir, porque otras conductas, sus abogados logran excarcelarlos o conseguirles casa por cárcel”, explicó el general.

La estrategia de la Policía Metropolitana de Bogotá para hacerle frente al problema es tan efectiva que se está hablando de extenderla a otras zonas del país, y no solo Peñalosa está interesado en sus resultados sino el propio presidente Juan Manuel Santos.

Los grandes golpes de la Policía

Los dos centros comerciales donde floreció el negocio ilegal de la venta de celulares robados –el centro comercial La Sabana y el centro comercial Avenidas, en el corazón de Bogotá– están en proceso de extinción de dominio y ya están a disposición de la Sociedad de Activos Especiales (SAE) –la antigua Dirección de Estupefacientes–.

Los dos inmuebles fueron avaluados en 19.000 millones de pesos. Además, las investigaciones de la Policía y la Fiscalía ya tienen detectados otros inmuebles en donde operan estas organizaciones. Uno de los más grandes queda en la localidad de Suba. En los operativos realizados en lo que va corrido del 2015 se han logrado capturar a 147 personas que hacían parte de 21 organizaciones de comercialización de celulares robados en diferentes puntos de la capital, con nexos en ciudades como Cúcuta, Medellín y Cali, así como en el Eje Cafetero y los Llanos. Los detenidos no solo enfrentan cargos por receptación y daño y manipulación de terminales móviles (que son excarcelables) , sino concierto para delinquir con penas de cárcel superiores a los 10 años.

UNIDAD INVESTIGATIVA
u.investigativa@eltiempo.com

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