Bombardeos, arma contra alianza del 'clan Úsuga' con el Eln

Bombardeos, arma contra alianza del 'clan Úsuga' con el Eln

La primera operación de ese tipo es un viraje en la estrategia contra una banda criminal.

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03 de noviembre 2015 , 10:01 p.m.

“Un bombardeo moderado”. Así calificó el general Rodolfo Palomino, director de la Policía, la operación de la madrugada de este martes contra un campamento que, según las autoridades, compartían miembros de la banda de 'los Úsuga' con la guerrilla del Eln en las veredas Peyé y Tilupo, en Unguía, Chocó.

“En el apoyo focalizado de la Fuerza Aérea Colombiana se utilizaron medios explosivos muy moderados (...). Cuando se acumula esta capacidad bélica se emplea la misma capacidad del Estado”, explicó el general Palomino desde Urabá.

El de este martes fue el primer bombardeo contra una banda criminal en el país. Doce delincuentes murieron y uno más resultó herido. Además, fueron incautados 14 fusiles, abundante material de intendencia, una ametralladora, 1.269 cartuchos, un mortero y hasta medicamentos.

Fuentes oficiales dijeron que labores de inteligencia arrojaban que se trababa de un gran complejo conformado por cinco campamentos que eran utilizados como refugio, en medio de la selva, de fichas del capo Roberto Vargas, ‘Gavilán’, y de guerrilleros del Eln.

De hecho, los primeros datos mostraban que en el lugar podría estar ‘Gavilán’, pero esa información no se confirmaba aún. La Policía judicial trabajaba en establecer si entre los abatidos están 'Cobra 5', 'Caquetá', 'San Juanero', 'Coyongo' y 'Gusano', mandos medios de 'los Úsuga'.

‘Gavilán’, quien enfrenta una acusación por narcotráfico en Estados Unidos, es considerado como el segundo jefe de la banda criminal. Además, es buscado como el determinador del homicidio de los estudiantes de la Universidad de los Andes Margarita Gómez y Mateo Matamala, en enero del 2011 en San Bernardo del Viento, Córdoba.
La Policía dice que, en su huida, dejó su zona de influencia en Córdoba y se ubicó en el Urabá chocoano, donde inicialmente mantuvo enfrentamientos con la guerrilla y luego terminó creando una alianza mafiosa basada en la repartición de rutas del tráfico de estupefacientes.

¿Cambió la estrategia?

Si bien la Policía señala que en este caso el bombardeo se dio por la presencia conjunta de la banda y el Eln, la operación significa un viraje en la intervención que desde febrero pasado se concentra en el Urabá antioqueño y chocoano para desarticular ese nuevo grupo criminal, el más poderoso de los surgidos tras la desmovilización paramilitar de hace una década.

No es la primera vez que la Policía detecta que el ‘clan Úsuga’ tiene campamentos. Uno de ellos fue ubicado en esa misma zona, a 8 kilómetros de la frontera con Panamá, en abril pasado. En ese momento, el Ministerio de Defensa señaló que en el lugar tenía capacidad para 100 personas y contaba con zonas de entrenamiento, como las de la guerrilla. Pese a eso, una intervención con bombardeo no se había dado, siguiendo los parámetros internacionales que señalan que el crimen organizado, por proporcionalidad de la fuerza, usualmente debe ser combatido con armas de ligero y mediano poder.

En este caso, no solo confluyó que en el lugar también permanecieran guerrilleros del Eln, sino que se demostró que la capacidad bélica del ‘clan Úsuga’ es una amenaza para la seguridad del país.

En algunas zonas del Chocó, los hombres del clan tienen grupos de hasta 100 delincuentes uniformados y con armas largas. La organización tiene incidencia criminal en 146 municipios de 13 departamentos. Organismos de seguridad aseguran que si bien esta es una red dedicada al narcotráfico, los integrantes, casi 3.000, tienen un entrenamiento militar. A eso atribuyen, por ejemplo, la estrategia de minar campos.

‘Otoniel’, el principal objetivo

A diferencia de alias Gavilán, Dairo Antonio Úsuga David, alias Otoniel, el máximo jefe de la banda criminal, no permanece en campamentos, sino en fincas en el Urabá antioqueño, por donde se mueve a lomo de mula.

La comisión especial de la Policía encargada de cerrarle paso dice que la estrategia del capo consiste en mantener habitaciones en fincas de campesinos, las cuales son dotadas especialmente para él. Neveras, televisores, cómodas camas y hasta aire acondicionado han encontrado en lo que desde afuera parecen humildes ranchos.

Eso, dicen los investigadores, ha dificultado la caída de ‘Otoniel’, que a punta de subsidios y amenazas a pobladores ha creado un cordón de seguridad que le permite moverse y huir de la ofensiva.

En la intervención, la Policía dice que ha capturado a más de 500 hombres señalados de pertenecer a la organización criminal. En la lista están la esposa, cuñadas y una hermana de ‘Otoniel’, así como hombres clave para esa red mafiosa, como, alias Tierra, 'Boris', 'Z5' o 'Canoso', entre otros.

En los últimos tres años, el ‘clan Úsuga’ ha perdido a tres de sus jefes: alias Geovanny, 'Negro Sarley', y el 'Flaco'. Los tres, además de haber sido jefes de la banda criminal, son familiares de ‘Otoniel’.

JUSTICIA

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