Editorial: La arquitectura, premiada

Editorial: La arquitectura, premiada

Hay quienes, por su obra, marcan a una capital como Bogotá mediante su ejercicio profesional.

01 de noviembre 2015 , 08:56 p.m.

Las ciudades tienen vida e identidad propias. Y, claro, formas, diseños, arte y belleza. Miles o millones de personas a lo largo de la historia de pueblos y urbes ponen su aporte y dejan huella. Pero hay quienes, por su obra, marcan a una capital como Bogotá mediante el constante y brillante ejercicio profesional. Y aunque algunos prefieran pasar más bien en forma discreta, merecen sobradamente un reconocimiento público.

Más que justo y digno de resaltar es el premio Gonzalo Jiménez de Quesada que la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá otorgó este año al arquitecto Germán Samper y a la firma Ospinas & Cía. por su aporte urbanístico a la capital del país. Y más meritorio si proviene de una entidad como esta, casi ya centenaria, dedicada a defender los mejores intereses de Bogotá, y por ende de los ciudadanos; que apuesta “hacia la construcción, renovación y conservación de la ciudad”.

Germán Samper es un hijo de esta capital, orgulloso de su título de la Universidad Nacional y quien le ha hecho un aporte extraordinario a su patria chica. No imaginan los miles y miles de visitantes del edificio de la Biblioteca Luis Ángel Arango, del Museo del Oro, del edificio Avianca o del Centro de Convenciones de Cartagena, por ejemplo, que estas construcciones llevan su sello. Tampoco saben millares de habitantes del barrio La Fragua que este creció con el empuje y el diseño de Samper, ganador del Premio Nacional de Arquitectura y un alumno aventajado del famoso Le Corbusier.

No menos se puede decir de Ospinas & Cía., que nació con acento paisa pero que, desde 1934, ha desarrollado grandes proyectos que están ahí, a la vista, para el disfrute y que son parte de la historia de Bogotá. Fue esta empresa parte vital de la creación de los barrios Teusaquillo, El Nogal, El Retiro, Quinta Camacho, Los Rosales, El Recuerdo, entre otros. O de obras más modernas, como el Parque Central Bavaria.

Acertó Mejoras y Ornato. Y estos premios bien pueden servir como ejemplo de que no solo se construyen edificios, sino historia. Y como “por sus obras los conoceréis”, la meta es hacerlo bien, porque las ciudades son patrimonio de todos, desde Gonzalo Jiménez hasta siempre.

EDITORIAL
editorial@eltiempo.com.co

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.