'El empleo se defiende con una mayor educación'

'El empleo se defiende con una mayor educación'

Enrique Iglesias, expresidente del BID, dice que no hay soluciones mágicas, sino trabajosas.

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01 de noviembre 2015 , 08:04 p.m.

Enrique Iglesias, expresidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), calificó de un hecho notable la incorporación en Colombia de grandes contingentes de personas que pasaron de la pobreza a la clase media.

Pero considera que este fenómeno –que se dio en el resto de América Latina como consecuencia de la década dorada que se tuvo con la expansión del comercio internacional y el precio de las materias primas– ya terminó y ahora se entró en un un ciclo en el que no va a haber una bonanza.

Por ello, en diálogo con EL TIEMPO, Iglesias dijo que la mejor manera de lograrlo es impulsando políticas basadas en la capacitación, para que la fuerza laboral satisfaga las demandas de la economía.

¿Cómo evitar que la clase media emergente vuelva a caer en la pobreza?

Tenemos un panorama vinculado fundamentalmente a la tasa de crecimiento y las políticas fiscales. Con la situación que se nos viene ahora vamos a tener una menor tasa de crecimiento, menores ingresos fiscales y, por tanto, se van a ver afectada tanto la capacidad de empleo como la de sostenimiento por parte de los presupuestos de esos sectores.

¿Qué hacer entonces?

Intentar defender el empleo a partir de un mayor crecimiento o mantenimiento de la economía, mediante medidas que respondan mucho más a las dinámicas internas de los países que al impacto que venga de afuera por los precios de las materias primas y el fenómeno chino.

Para hacer esto creo que hay que tener políticas sólidas, en el sentido de evitar las presiones inflacionarias que nos podrían venir, tratar de defender el soporte del Estado, y para eso hay que tener una mayor frugalidad o moderación en el gasto público y un aumento en la calidad de este.

Pero no alcanza simplemente con mantener el nivel anterior, importa reforzar, porque muchas de esas personas que están incorporadas están en sectores informales y empleos temporales.

Esto significa preocuparnos de la educación, de la capacitación técnica para poder incorporarse a las nuevas demandas de la economía. Precisamos de un estímulo al emprendimiento, y todo esto hace parte de un paquete de medidas, donde no hay soluciones mágicas sino unas trabajosas, forzadas, pero posibles.

¿Hay algún caso de éxito en algún país donde se evitó que esa clase media volviera a caer en la pobreza?

En este momento, todo el mundo está luchando por lo mismo, pero yo destacaría que el país que ha tenido políticas económicas más serias y previsibles del último medio siglo ha sido Colombia, y este año va a tener una tasa de crecimiento que va a estar por encima del promedio de la región, lo que quiere decir que hay en la economía colombiana antecedentes de manejo serio de sus políticas macroeconómicas y, a su vez, factores internos que hacen que no esté dependiendo solamente de los precios de las exportaciones tradicionales, como el petróleo o los metales, sino que tiene recursos para una economía más diversificada.

¿Cuál es su percepción del manejo que Colombia le ha dado a la pobreza y al empleo?

Me parece muy importante en primer término el hecho de que el país haya puesto en marcha un programa muy vigoroso de infraestructura, no solamente por mantener el nivel de empleo, sino que importa además para abrir nuevas oportunidades a la diversificación de las exportaciones, porque Colombia no es solo petróleo y metales, pues tiene toda una base agrícola que puede significarle al país una expansión grande de la exportación.

¿Cómo está la informalidad de Colombia frente a la región?

Está en consonancia con lo que está ocurriendo en muchas otras partes. En esto no hay soluciones milagrosas, pero hay que avanzar progresivamente en varios frentes, y, por lo que estoy viendo, aquí hay conciencia de que hay que trabajar, y en ese contexto yo diría que la experiencia de Asocajas es bien interesante porque tienen contenido social, un contenido privado administrado por los empresarios y los trabajadores, y trabajan precisamente en áreas como el apoyo al subsidio familiar, a la generación de empleo.

Y eso forma parte de todas esas soluciones que hay que armonizar para que den los resultados.

¿Cómo combatir la informalidad cuando, sin proponérselo, con subsidios y ayudas se puede invitar a seguir en ella?

Eso es verdad, hay sectores de la sociedad que quizá prefieran continuar navegando en la informalidad, donde ganan más y tienen menos compromisos, pero también tienen más riesgos.

Yo creo que el camino es la formalidad del trabajo, donde se pueden además aplicar políticas económicas mucho más orgánicas, sobre todo en el caso de la seguridad social.

Esto es algo que cada país debe buscar de acuerdo con sus condiciones, pero lo importante es convencer a la gente de que el estatuto de formalidad es la mejor manera de protegerlo a él y a su familia en los años por venir.

ALEJANDRO RAMÍREZ PEÑA
Redacción Economía y Negocios
EnTwitter: @Alejorap2002

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