Bradley Wiggins, el ciclista más importante que ha venido a Colombia

Bradley Wiggins, el ciclista más importante que ha venido a Colombia

El excampeón del Tour de Francia es la máxima atracción de la Copa Mundo de Pista de Cali.

notitle
31 de octubre 2015 , 04:19 p.m.

El puesto 18, a 31 segundos del ganador, el alemán Jhon Degenkolb, fue la última referencia del ciclista británico Bradley Wiggins en una carrera grande del calendario internacional.

Fue el pasado 12 de abril, cuando Wiggins cruzó la línea de meta de la París Roubaix, una clásica que recordará por mucho tiempo, pues luego de terminarla llegó al bus del equipo Sky, se despojó de su ropa embarrada, se bañó y les dio la mano a todos los integrantes del grupo, en la última competencia que disputó con ese uniforme negro y azul.

Era una prueba que quería ganar, como todas las que disputó. Y, como todo en su vida, la preparó metódicamente, como lo hizo para venir a Colombia a la Copa Mundo de Pista de Cali, certamen en el que Wiggins es la gran atracción.

En el invierno anterior, el corredor de 35 años descansaba en su casa, sacó la grabación de la París Roubaix del año pasado, la repasó dos y hasta tres veces con cronómetro en mano. Utilizó el reloj para saber cuánto se demoraba el paso por cada uno de los tramos de pavé que tiene la carrera, porque era importante conocer el tiempo que se gastaba en cada paso, cuántos vatios se desarrolla en el terreno adoquinado y cuántos en el resto de la competencia, pero al final no pudo celebrar.

Bradley Wiggins es metódico, analítico, un corredor que no deja nada al azar y siempre está en función de mejorar cada día para lograr victorias.

Dos caras

Varios han sido los ciclistas colombianos que han compartido con él en sus años en el profesionalismo y todos coinciden en que es un hombre serio, aunque dentro del grupo es bromista.

“Lo conocí por allá en el 2007, pero aún no era la figura de hoy. Era la primera temporada en la ruta, venía de la pista y no le costó mucho. Compartí con él cuando ganó el prólogo del Dauphiné Libéré y se puso de líder, fue en Grenoble. Luego perdió la camiseta amarilla; era lógico, se quedaba en las subidas, hasta ahora estaba aprendiendo a escalar”, le dijo a EL TIEMPO Leonardo Duque, quien compartió con Wiggins en el equipo Cofidis.

El británico, nacido en Gante (Bélgica) el 28 de abril de 1980, tuvo problemas con su padre australiano, Garry, quien era adicto a las drogas y al alcohol.

En 1982, Garry quiso agredir a su esposa Linda, quien –superado el incidente– decidió trasladarse a Inglaterra con Bradley a finales del año, en una manera de comenzar la vida en otro país, con otras personas.

Wiggins creció al lado de su abuelo, quien lo inició en el deporte. Pasaba horas y horas viendo fútbol, celebrando los goles del delantero de la selección inglesa Gary Lineker, pero el oro de Chris Boardman en la persecución individual de la olimpiada de Barcelona 1992 le cambió la perspectiva al joven Bradley, quien comenzó a interesarse por el ciclismo.

Ahí nació el amor por la bicicleta y ahí se despertó la obsesión por el triunfo, por la victoria, las mismas que comenzó a celebrar en el ciclismo aficionado inglés, que vio nacer y crecer a uno de sus máximos ídolos.

“En ningún momento fue sorpresa para mí saber el ídolo que es en Inglaterra. Poco compartí con él, pero en los pocos momentos supe que era buena gente, muy profesional con lo que hacía. Era bien exigente, no solo con él mismo, sino con la gente que lo rodeaba, porque siempre decía que en la disciplina estaba el éxito de las personas. Tenía chispa de buen humor, hacía chistes, a pesar de lo serio que era”, declaró Duque.

A lo largo de su carrera profesional, Wiggins disputó 13 carreras de tres semanas. Integró el lote del Giro de Italia en seis ocasiones y su mejor figuración fue el lugar 40 de la prueba del 2010.

Wiggins fue campeón del Tour de Francia en el 2012. (EFE)

En el Tour de Francia sus objetivos se cumplieron, lo disputó seis veces y lo ganó en 2012, cuando venció a su compatriota Chris Froome por una diferencia de 3 minutos 21 segundos, y al italiano Vincenzo Nibali, quien fue tercero a 6 minutos 19 segundos.

“Tenía todas sus metas definidas, pero quién iba a pensar que las lograría cuando estuve con él en el Cofidis. Era un novato en la ruta, pero, mire, todo se le fue dando, pues es un ciclista consagrado y que lucha por lo que quiere. Es un hombre muy estricto en todo: en los elementos que utiliza en su bicicleta, en la comida, en las horas de sueño, en fin, todo un campeón, por eso ganó tantas cosas”, señaló Duque.

Bradley Wiggins comenzó en la escuadra Francaise des Jeux en el 2005, luego pasó al Cofidis, de ahí salió al Team Columbia, luego al Garmin, de donde saltó al Sky en 2010.

Mide 1,90 metros, pesa 72 kilos, es profesional desde el 2001 y en su alforja guarda 37 triunfos.

En enero de este año, al día siguiente de comunicarle al mundo que estaría en el Sky hasta la París Roubaix, Wiggins fue notificado por la Unión Ciclista Internacional (UCI), que le aceptó contar con un equipo de su propiedad en la categoría Continental.

La idea de tener su propia escuadra no era nueva, ya la venía planeando, porque cuando se retire del ciclismo, tal vez el año próximo –cuando termine en ciclismo en los Juegos Olímpicos–, Wiggins quiere seguir ligado al deporte que le dio todo.

El Team Wiggins es un hecho y ya tiene victorias importantes. Integrado por ciclistas en su mayoría de la pista, la escuadra se ha destacado por obtener triunfos al embalaje y ya acumula cinco este año: tres en la Fleche du Sud, dos de ellas con Owain Doull, y las otras en la Beaumont Trophy y en la Driedaagse De Panne-Koksijde.

Hombre solitario

El colombiano Sergio Luis Henao también ha compartido con Wiggins, pues desde el 2012 integra la plantilla del Sky, hoy acompañado por su primo Sebastián.

“Es una persona callada, introvertida, muy solitario, se le ve poco en las concentraciones. Siempre está solo en el cuarto, a nadie lo ubican con él en las carreras y, además, es de pocas palabras”, recordó Sergio Luis.

Wiggins es el actual poseedor del récord de la hora, una de las máximas distinciones que un ciclista puede tener.

Su hazaña la logró en la pista del velódromo de Londres el 7 de junio pasado, cuando batió la marca de su compatriota Alex Dowsett y la dejó en 54 kilómetros 526 metros.

Pero para lograrlo, una vez más demostró lo profesional que es. Desde hace tiempo tenía en mente cumplir ese objetivo, incluso una vez abortó la misión porque no se sentía cómodo y tampoco era el momento.

Sin embargo, retomó la idea el año pasado. Entrenó fuertemente y tuvo en cuenta muchos aspectos que, unidos a todo el potencial demostrado a lo largo de su carrera en la persecución individual y sus eximias capacidades en la contrarreloj de la ruta, dieron como resultado que superara el registro anterior en 1.589 metros.

Para el reto empleó “una bicicleta Pinarello Bolide HR, dos ruedas lenticulares, un cuadro de carbono monocasco de 1,9 kilogramos con horquilla y el apoyo de los brazos hechos a su medida de titanio sinterizado con rayos láser, fabricados a la medida de su antebrazo con una impresora 3D”, según consignó en su artículo la revista especializada Ciclismo a Fondo.

En su intento vinculó a 50 personas, entre entrenadores, médicos, masajistas e ingenieros de Jaguar, empresa que colaboró mucho en la consecución de la nueva marca.

La idea era superar los 55 kilómetros, pero no se pudo. Sin embargo, quedó satisfecho, pues Wiggins dio 218 giros a la pista, de 250 metros, 6.353 pedalazos, con una frecuencia de 105 por minuto, con un desarrollo de plato de 58 dientes y un piñón de 14 dientes, que le permite avanzar 8,74 metros por cada pedalazo.

“Se mete de frente con sus objetivos porque siempre los quiere cumplir. Ese es el plan de cada ciclista profesional, pero es que a Wiggins pareciera que todo se le facilita. Es perfeccionista, eso lo noté porque cuando preparaba una carrera no dejaba ningún interrogante sin resolver. Claro, su principal idea era entrenar, y mucho”, dijo Henao.

Wiggins fue un ídolo en el equipo Sky del cual se retiró y ahora tiene equipo propio. (AFP)

El año 2012 fue para Bradley Wigging el mejor de su carrera, no por los triunfos sino porque lo que ganó lo hizo consagrarse como el ídolo en su país.

La victoria del Tour de Francia ha sido lo mejor que ha logrado en la ruta, y una vez se bajó de la bicicleta cogió un avión y se fue para Londres a concentrarse para la contrarreloj de la ruta olímpica, algo que también consiguió con tiempo de 50 minutos 59 segundos, dejando con el metal de plata al alemán Tony Martin y con el bronce a Froome.

Por su excelente temporada, Wiggins fue condecorado por la reina Isabel II de Inglaterra con el título de Caballero de Imperio británico.

“Es muy ídolo. Siempre que estuve con él en su país me impresionaba el cariño de la gente hacia su figura. El respeto era impresionante, movía muchas masas, la gente lo seguía, y eso es un ítem más para catalogarlo como uno de los mejores ciclistas del mundo en la historia”, aseguró Sergio Luis Henao.

Además, Wiggins ha ganado seis medallas olímpicas más; de estas, tres de oro, una de plata y dos de bronce. Todas ellas en la pista.

La ruta también lo ha visto campeón mundial: fue el rey de la contrarreloj individual en 2014 en Ponferrada (España), medalla que se suma a los tres títulos mundiales que consiguió en la persecución.

Por todos esos resultados olímpicos y mundiales, el británico Bradley Wiggins no solo es la máxima atracción de la Copa Mundo de Pista de Cali, sino también el ciclista más importante del mundo que ha pisado tierra colombiana.

LISANDRO RENGIFO
Redactor de EL TIEMPO
En Twitter: @LisandroAbel

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.