Millonaria capitalización para Aguas de Bogotá enciende polémica

Millonaria capitalización para Aguas de Bogotá enciende polémica

Monto autorizado para la empresa de aseo asciende a $ 15.000 millones, que salen del Acueducto.

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29 de octubre 2015 , 11:27 p.m.

Al siguiente día de la elección del nuevo alcalde y a escasos dos meses de su posesión, la administración del alcalde Gustavo Petro tomó otra polémica decisión: ratificar la capitalización de la empresa Aguas de Bogotá, filial de la Empresa de Acueducto, por 15.000 millones de pesos.

La autorización habría sido avalada para facilitar que la empresa de aseo de la ciudad (Aguas de Bogotá), creada tras la modificación al esquema de recolección de basuras hecha por esta administración, pueda cumplir con sus compromisos.

El gerente de la entidad, Alberto Merlano, dijo que se trató de la “ratificación” de una decisión que había sido adoptada por la junta directiva del Acueducto en diciembre de 2013 y que, en todo caso, “aún no se ha decidido” darle trámite a la nueva capitalización.

Para Merlano se trata de una operación normal, pues Aguas de Bogotá no tiene capacidad de pedir financiación ante la banca y es la Empresa de Acueducto la que debe fondearle recursos que luego se le devuelven. “Y está al día”, agrega Merlano.

No se descarta que este tema sea abordado en una reunión con el equipo de empalme del nuevo gobierno, hecho que podría producirse la próxima semana.

Entre otras, porque, según trascendió, quienes asumirán las riendas de la ciudad deben saber que tales recursos son indispensables para que Aguas de Bogotá pueda seguir trabajando con normalidad.

Y si, como está previsto, la próxima administración tiene planeado iniciar el proceso de licitación para la prestación del servicio de aseo, eso podría tomar entre seis meses y un año, por tanto, debe garantizarse que la entidad oficial pueda operar sin dificultades.

EL TIEMPO estableció que los 15.000 millones de pesos con los que se piensa respaldar a Aguas de Bogotá, saldrían de los 80.000 millones de pesos que se tenían destinados para el proceso de contenerización de la ciudad –instalar contenedores para el depósito de basuras en ciertas zonas de la ciudad–, pero el proyecto finalmente fue abortado por falta de soporte técnico.

El tema no deja de generar polémica, pues la empresa, que presta el servicio de recolección y aseo para el 50 por ciento de la ciudad, ha estado en el ojo del huracán desde el inicio de su operación, bien por razones financieras, por el servicio que ofrece o por el estado que presenta su flota de camiones.

Este será otro de los temas que se pondrán sobre la mesa durante el empalme entre la administración del alcalde electo, Enrique Peñalosa y la saliente administración Petro.

Fue durante su primera administración que se logró, entre otras cosas, llevar agua potable al 100 por ciento de la población. Además, fue su mano derecha y gerente de campaña, Astrid Álvarez, quien logró la tercerización de servicios como la atención al cliente, lectura de medidores, entre otros servicios.

Sin embargo, Petro inició el proceso denominado ‘la retoma’ de la EAB, para acabar con esa tercerización y entregarla a trabajadores de la empresa. Así mismo, el alcalde de la Bogotá Humana creó la empresa Aguas de Bogotá, meses después de implantar el nuevo modelo de aseo, en diciembre del 2012.

La aprobación de la capitalización de Aguas de Bogotá se suma a otra polémica decisión que se conoció el viernes anterior, antes de elecciones de alcalde.

En un boletín del sindicato de trabajadores de la EAB, se informó que el Distrito les dio vía libre a los primeros acuerdos de la convención colectiva de trabajo que permitirá la vinculación a la planta de personal de la Empresa de Acueducto de Bogotá.

Las 1.686 personas que hoy están como temporales ingresarán a la planta de personal una vez quede en firme la convención, que se espera esté lista para los próximos días.

En ese documento se informa que se estableció un proceso de transición de cinco años (hasta el 2020) para que durante ese tiempo se realice de manera gradual la vinculación con contrato a término indefinido de estos trabajadores, que le costarán a la empresa 122.847 millones de pesos en el primer año.

Tal y como lo informó EL TIEMPO, esa vinculación es la materialización de ‘la retoma’, que consiste en volverle a entregar a la empresa actividades que se habían entregado a los particulares, antes de su llegada a la alcaldía.

Ese acuerdo es otro de esos ‘chicharrones’ que tendrá que asumir la nueva administración distrital.

BOGOTÁ

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