Adiós a un precursor

Adiós a un precursor

Jaime Jaramillo Uribe cambió la manera como los investigadores nos han estado contando a Colombia.

28 de octubre 2015 , 07:56 p.m.

Jaime Jaramillo Uribe murió el domingo de elecciones, un par de años antes de cumplir los cien. De haber sido abordado, habría abogado durante la jornada electoral para que no nos quedáramos atrapados en la coyuntura –y nos entráramos en el callejón sin salida de ese análisis que suele perder la perspectiva–, sino que más bien viéramos los resultados como la consecuencia de años y años de procesos sociales e históricos. Lo que se conoce como la larga duración. Fue llamado el ‘padre de la nueva historia en Colombia’, porque le apostó a una historia que no juzga, que no parte de los bandazos del presente, que no utiliza las fechas y los apellidos a su acomodo, revisa la trayectoria de las ideas y permite que las fuentes hablen y den sus versiones, en vez de ser interrogadas.

Se preparó hasta el agotamiento en Abejorral, en Pereira, en Bogotá, en París, en Hamburgo, para convertirse en precursor de una nueva manera de concebir la historia en Colombia. Fue testigo, de 1917 al 2015, de cómo la guerra colombiana fue convirtiéndose sucesivamente en “la violencia bipartidista”, “la dictadura”, “la revolución”, “la batalla contra el narcoterrorismo” y “la refundación de la patria”. Y vivió en carne propia las paranoias del siglo XX. Fue, sobre todo, un profesor. Desde los años sesenta, luego de haber construido una familia de artistas –hijos suyos fueron Lorenzo, el pintor, y Rosario, la actriz–, se convirtió en el autor de importantes documentos sobre la historia del país. Hay que destacar El pensamiento colombiano en el siglo XIX.

Fue reconocido a tiempo por sus colegas, por sus discípulos y por sus lectores. Alcanzó a oír, en vida, lo mucho que significó para la cultura colombiana y para quienes lo tuvieron cerca, sobre todo sus discípulos. “Creo que, a pesar del tono modesto de sus contribuciones, de la ausencia de toda autopromoción, la obra callada, la acción tranquila de Jaramillo Uribe nos han transformado”, dijo su alumno Jorge Orlando Melo en un discurso de homenaje de 1997. Su contribución tampoco será celebrada ruidosamente, sino a largo plazo y siempre, pues siempre será cierto que su visión de la historia cambió la manera como los investigadores nos han estado contando a Colombia.

editorial@eltiempo.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.