La salud reproductiva

La salud reproductiva

De ahora en adelante las mujeres infértiles que quieran ser madres quedan cobijadas por el sistema.

notitle
27 de octubre 2015 , 07:36 p.m.

La sabia naturaleza ha dispuesto que en las especies animales su reloj biológico tenga un límite genésico. En la mujer este límite suele no superar los 48 años. Llegada la menopausia, inevitablemente se convierte en estéril, en infecunda.

Un pasaje bíblico, en el Génesis, refiere que Dios anunció a Abraham, que frisaba los cien años, que Sara, su mujer, de noventa años, le daría un hijo, como en efecto ocurrió. Hoy, con los progresos en el campo de la reproducción humana, es posible que la Sara bíblica no sea la excepción: las mujeres viejas que en el siglo XXI deseen hacerse madres pueden lograrlo. La ‘gerontogénesis’ ha pasado a ser un asunto del dominio científico. La llamada ‘técnica de vitrificación’ permite congelar óvulos, o espermatozoides, hasta el momento cuando se los quiera utilizar. Así es posible que las mujeres logren embarazarse con sus propios óvulos, mucho tiempo después de haberlos dejado de producir, y convertirse en mamás-abuelas, sin necesidad de un aviso divino. La anterior reflexión viene a cuento al conocer el fallo de la Corte Constitucional que amplió el espectro de obligaciones que tiene el sistema de salud con sus derechohabientes: de ahora en adelante las mujeres infértiles que quieran ser madres quedan cobijadas por el sistema, vale decir que su situación patológica debe estar contemplada en el Plan Obligatorio de Salud (POS).

Los ginecólogos sabemos que la gestación es un fenómeno fisiológico demostrativo de un estado de salud pleno, por lo menos en la esfera reproductiva. Con razón decía Emilio Zolá en su novela Germinal que “la mujer solo es grande cuando es fecundada, cuando perpetúa la vida”. En virtud de este concepto, visto como un principio biológico, la mujer infértil ha considerado como un derecho su anhelo de maternidad, pese a no estar especificado en nuestra legislación sanitaria.

Uno de los aspectos de la ley estatutaria de la salud que más inquietud suscita en los sectores económicos es, precisamente, lo establecido en su artículo 8.°, relativo a la integridad de los servicios y tecnologías que deben suministrarse a los usuarios. Para ello se invoca el principio pro homine, es decir que la norma siempre se interpretará a favor de la protección del derecho fundamental a la salud de las personas, línea seguida por los jueces y las altas cortes.

Para cumplir sus objetivos salutíferos, la ciencia médica dispone hoy de copiosos recursos, cada vez más numerosos y costosos. En la práctica, muchos de ellos no siempre desembocan en resultados satisfactorios; no obstante, los médicos se ven constreñidos a utilizarlos para no ser tildados de negligentes por pacientes y jueces, teniendo en cuenta que el ejercicio profesional está muy supeditado a criterios jurídicos. En su reciente libro Ley estatutaria de salud, el jurista Juan Carlos Cortés González define bien la situación: “Pareciese como si la salud no se operara por los médicos, sino por los abogados”.

Frente a la sentencia que comento, habrá que establecer guías de manejo estrictas, que impidan el derroche de recursos y la frustración de las esperanzadas pacientes infértiles que, como lo augura el doctor Elkin Lucena –el más autorizado para decirlo–, irán a proliferar, al igual que los centros de infertilidad.

Otrosí: dado que en la infertilidad no solo puede verse involucrada la mujer, sino además su cónyuge, cabe indagar si, por extensión, el fallo de marras también ampara al varón estéril. Debe reconocerse que esta vez la Corte ha sido considerada con los recursos del sistema de salud al advertir que los costos del estudio y tratamiento de la infertilidad correrán también por cuenta de los interesados, según su condición económica.


Fernando Sánchez Torres

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.