En la exposición 'Hope', las lágrimas narran y son medicina

En la exposición 'Hope', las lágrimas narran y son medicina

La muestra invita a mirar las historias de las víctimas desde la sanación.

notitle
27 de octubre 2015 , 08:24 a.m.

“Antes yo lloraba en el Centro, lloraba en las calles, donde estuviera”, dice Aura Rosa Puerta. “No sabía que con las lágrimas se podía hacer una medicina”.

Su compañera, Cruz Amparo Zapata, agrega: “Uno con las lágrimas descansa el dolor que le da acá –y se señala el centro del pecho, donde está el diafragma– uno cree que con ese dolor se va a enloquecer”.

Ambas perdieron a sus esposos. Años después no saben dónde están, y solo pueden creer a medias las explicaciones de los paramilitares que están en la cárcel. Ya les han dicho que esos cuerpos pueden estar pavimentando alguna calle del Magdalena Medio, que se los echaron a las fieras, o que los tiraron a un río. Sin embargo, ellas esperan con la herida abierta saber alguna verdad.

Ese caminar, como lo llaman estas mujeres, las ha sanado en parte. Y en el recorrido se han encontrado con personas que han decidido ayudarlas, como Agustín Parra.

Él es profesor de Artes Plásticas la Universidad de Antioquia, y a estas mujeres les ofreció un módulo de arte y sanación en un diplomado llamado ‘Cuidarte’, al que convocaron a víctimas del conflicto. Les enseñaron de danza, dibujo, teatro, clown, masajes, modelado, y les dieron ayuda psicológica.

Su pedagogía incluyó mostrarles a sus estudiantes la conexión entre los sentimientos y el cuerpo, donde se manifiesta la tristeza y el dolor, para desarrollar una conciencia corporal. Plantea que es más fácil ver una garganta seca, en concreto, que la tristeza, como concepto abstracto.

Aura Rosa tiene fibromialgia. “Le pregunté a la doctora por qué daba y ella me dijo que por una pérdida. Ella no sabía lo que me había pasado”, cuenta.

De este diplomado, Agustín seleccionó a tres mujeres: Aura, Amparo y Esperanza, quienes hacen parte de la muestra Hope, donde cuentan su experiencia en videos y en ciertas fechas, interactúan con los asistentes planteándoles una pregunta: ¿Cuál ha de ser mi actitud hacia las víctimas del conflicto?

“Sabemos que hay muchas víctimas pero las vemos mediatizadas y eso genera una distancia. Hemos visto que las personas que llegan a la exposición desarrollan una gran empatía”, menciona Parra.

Cruz Amparo manifestó sentirse respetada cuando ha estado de frente con las personas que vienen a escucharla. Describió que le han dicho con respeto que es una ‘berraca’.

Del curso, lo que más recuerda Aura Rosa es cuando sembraron una penca que bautizaron Esperanza. Al principio estaba caída y débil pero con el paso de los días creció y mejoró. “Es como sembrar vida”, puntualiza la mujer.

Amparo recuerda que una vez Agustín le enseñó a dibujar espirales, para cuando estuviera estresada. “Yo rayaba y pensaba: Esto es una bobada, el profe por qué nos pone a hacer esto. El día que lo reclamé ahí sí le vi el sentido: es que uno ahí deja ese dolor y ese resentimiento”, concluye.

LAURA MONTOYA CARVAJAL
laucar@eltiempo.com - @LauraMontoyaCar
Para EL TIEMPO
MEDELLÍN

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.